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Elena Poniatowska: “Es un regalo del cielo”

Poniatowska publica estos días una biografía sobre Guillermo Haro, su esposo, fallecido en 1988, un hombre dedicado a la astronomía y a la física | Foto EFE

Poniatowska publica estos días una biografía sobre Guillermo Haro, su esposo, fallecido en 1988, un hombre dedicado a la astronomía y a la física | Foto EFE

Para el jurado ha sido importante la presencia de la autora en los medios, así como su compromiso con la época que le ha tocado vivir

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La escritora mexicana Elena Poniatowska se convirtió en la cuarta mujer que gana el Premio Cervantes, que ha merecido por su brillante trayectoria literaria y una dedicación ejemplar al periodismo, siempre desde un firme compromiso con la historia contemporánea.

El fallo del premio, el más importante de las letras hispanas, lo hizo público el ministro de Educación, Cultura y Deporte de España, José Ignacio Wert, tras las sucesivas votaciones del jurado, que se lo concedió por mayoría a Poniatowska.

Wert destacó la contribución literaria de la galardonada, así como su presencia en los medios de comunicación y su compromiso con la época que le ha tocado vivir.

De padre francés y madre mexicana, Poniatowska (París, 1932) es autora de más de 40 libros (ensayos, novelas, cuentos y testimonios traducidos a más de 20 idiomas). Para la galardonada fue una gran sorpresa saber que había ganado el Cervantes. La despertaron con una llamada telefónica y fue una enorme alegría para ella, “un regalo del cielo”, dijo. Y, probablemente, el que la despertó fue el mismo ministro, quien contó que tuvo una conversación muy grata con ella cuando le comunicó que había ganado el premio.

La escritora, indicó Wert, manifestó “un agradecimiento sin límites al jurado”. Expresó también su gran interés por recibir el galardón, que le será entregado en una ceremonia que, como todos los años, se celebrará el 23 de abril en el paraninfo de la Universidad de Alcalá de Henares, población próxima a la ciudad de Madrid.

Poniatowska publica estos días una biografía sobre Guillermo Haro, su esposo, fallecido en 1988, un hombre dedicado a la astronomía y a la física. “Yo espero que él me lo esté enviando porque está cerca del cielo. Y supongo que sacar un premio como este, pues, es un regalo del cielo”, indicó.

La galardonada le debe mucho al periodismo, su oficio durante décadas y, además, una vía inmejorable para conocer la realidad de México, país en el que vive desde el año 1942 y donde obtuvo la nacionalidad en 1969. El periodismo es también para ella una perenne lección de humildad y un oficio al que se ha visto inevitablemente abocada viviendo en Latinoamérica. “Uno no puede quedarse en casa a escribir, la realidad es demasiado avasalladora, supera cualquier ficción”, afirmó la ganadora del Cervantes cuando recibió el Premio Rómulo Gallegos en 2007.

Sin embargo, Poniatowska reveló que la ficción es un terreno que la cautiva y donde hoy se siente muy a gusto también. “Igual que dijo García Márquez: ‘Yo escribo para que me quieran’. De eso hace mucho tiempo. Yo creo que escribo porque es mi manera de estar sobre la tierra, de justificar mi presencia", señaló la autora, que se ha descrito a sí misma como una mujer insegura, llena de preguntas, que no tiene respuestas.

Poniatowska es la cuarta mujer que gana el Premio Cervantes en los 38 años de existencia que tiene el galardón, después de las españolas María Zambrano (1988) y Ana María Matute (2010) y la cubana Dulce María Loynaz (1992).

El Premio Cervantes, considerado el Nobel español y creado en 1975 por el Ministerio de Cultura de España, está dotado con 125.000 euros y reconoce la figura de un escritor que con el conjunto de su obra haya contribuido a enriquecer el legado literario hispano.

Ocho votaciones sucesivas han sido necesarias para designar por mayoría a la ganadora. El jurado estuvo integrado por diez miembros. Tenían que haber sido once, pero el poeta chileno Nicanor Parra, ganador del premio hace dos años, excusó su presencia.