• Caracas (Venezuela)

Escenas

Al instante

Eladio Lárez: “Me preocupa que no haya habido más ganadores”

La iluminación y las cámaras en el set fueron renovadas / Manuel Sardá

La iluminación y las cámaras en el set fueron renovadas / Manuel Sardá

De acuerdo con el conductor del programa, los nervios traicionan a los concursantes que se acercan al premio mayor, con el cual hoy solo podrían darse el gusto de comprar un pasaje a Madrid y un celular

  • Tweet:

  • Facebook Like:

  • Addthis Share:

Magaly no está segura de que Santos Luzardo sea uno de los protagonistas de Doña Bárbara. Prefiere usar el comodín 50/50. Acierta. Tampoco sabe si “Escalera al cielo” pertenece a Led Zepellin. Consulta a la audiencia. Acierta. Duda que el Protocolo de Kioto haya sido un acuerdo internacional para enfrentar el calentamiento global. Llama a una amiga. Acierta.

Pregunta 10 y sin comodines: “¿Quién fue Luisa Palacios?”. Nuevamente, duda. Esta vez puede retirarse, arriesgarse o tratar de descifrar la mirada imperturbable de Eladio Lárez (una opción que todos terminan descartando luego de algunos minutos).

Trata de adivinar la respuesta y pierde. No alcanzó su meta de llevarse el premio gordo, los 2 millones de bolívares que¿Quién quiere ser millonario? ofrece en su nueva temporada.
120 países en el mundo han comprado la franquicia de televisión con más proyección internacional de todos los tiempos. Venezuela fue la primera nación de Latinoamérica que comenzó a transmitir el concurso el 23 de agosto de 2000 en RCTV.

En aquel momento el que respondía las 15 preguntas ganaba 100 millones de bolívares (100.000 bolívares de los de ahora). Para ajustar el premio actual al valor real de ese monto, el concurso tendría que ofrecer 6.923.793,46 bolívares (246% más del monto fijado).

Comprar obsequios, viajar a Europa, adquirir una vivienda y ahorrar el resto en el banco eran las intenciones que tenía el primer ganador venezolano, Giovanni Grosso, cuando recibió el premio en 2002.

Si el profesor se llevara los 2 millones de bolívares del concurso de hoy en día le resultaría imposible comprar un apartamento en Caracas. Solo le alcanzaría para un pasaje a Madrid (con 2 escalas) en Avianca por 1.332.100 bolívares y un iPhone 5S en Mercado Libre por 430.000 bolívares. Con el monto restante podría llevar a sus amigos a comer a un restaurante en Las Mercedes.
“Los premios hay que subirlos ante un proceso de inflación. Ojalá podamos aumentarlo más adelante”, dice Lárez. “La gente lo invierte en sus necesidades. En sus viviendas, sus hijos, para curar alguna enfermedad. Ellos disfrutan mucho la posibilidad de participar. Es un programa cercano a la familia. Los niños juegan, se saben las preguntas de las comiquitas, apuestan amistosamente con sus padres. Ese es el secreto del concurso”.

Detrás de su indescifrable rostro se esconden emociones. “A mí me gusta que la gente gane. Me pega mucho cuando no se retiran y se equivocan. Como conductor debo ser muy neutro”.
No le importa pasar hasta seis horas en el set esperando la decisión de un concursante. “Hay quienes demoran hasta una hora en una pregunta. No puedes exigirles que se apuren. Tienen derecho de sentarse ahí a pensar”.

Por exigencia de la franquicia, ninguna pregunta puede ser repetida. “El conductor tampoco puede saber qué pregunta es la que va a salir. Se programa por azar en la computadora. Es imposible que yo sepa todas las respuestas. Pero por fortuna no tengo esa presión que tienen los participantes”.

Luego de la salida del aire de RCTV, el set recreado en Venezuela –que cumple con las directrices del formato– fue utilizado para grabar la versión mexicana de ¿Quién quiere ser millonario?
Nadie ha contestado correctamente la pregunta 15 después de que el programa regresó a la pantalla a través de Televen en 2011. “Me preocupa que no haya habido más ganadores. Son los nervios los que hacen que la gente se equivoque o se retire. Esto no es un programa para genios. Aquí vienen concursantes con todos los perfiles”.

Lárez considera que hay muchos profesionales de la comunicación que pudieran conducir el programa mejor que él. “La gente se acostumbró a mí, pero no se necesitan cualidades especiales para hacerlo”

No descarta que el espacio vuelva a ser visto a través de RCTV, canal al que el gobierno debe reestablecerle su señal luego de la sentencia de la Corte Interamericana de Derechos Humanos. “Salgamos o no al aire, seguiremos produciendo ¿Quién quiere ser millonario? Más adelante veremos”.
Esa fue su respuesta definitiva…


Un cuarteto de millonarios
Hasta la fecha solo cuatro personas han respondido correctamente la pregunta número 15. El primero fue el profesor Giovanni Grosso, quien ganó 100 millones de bolívares el 20 de marzo de 2002. El 22 de mayo de ese mismo año Antonio Ríos se convirtió en el segundo ganador. El 22 de diciembre de 2004, Eugenio Vargas, médico egresado de la Universidad del Zulia, se llevó el mismo monto y una camioneta. Zulay Marcano es la única mujer que ha logrado triunfar en ¿Quién quiere ser millonario? El 29 de marzo de 2006 obtuvo 200 millones de bolívares. Hay quienes han estado cerca de la gloria desde que el programa se mudó a Televen. Carlos Márquez llegó hasta la pregunta 15, pero se retiró. Al jugar sin presión acertó la respuesta.
Ariana Saa, Rafael Peña y Luis Ramírez se retiraron por no estar seguros.

Venezuela es uno de los países latinoamericanos con más ganadores. México y Colombia tienen 2 y Ecuador uno. Japón es la nación que tiene el récord: 38 participantes se han llevado el premio gordo.
 
¿Quién quiere ser millonario?
Hoy, 9:00 pm
Televen