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Edymar Martínez, una miss que no le teme a los carbohidratos

Foto Manuel Sardá

Foto Manuel Sardá

La anzoatiguense de 20 años de edad partirá el jueves a Japón. Durante un año ha recibido clases de pasarela, protocolo, oratoria y maquillaje. Hugo Espina diseñó el traje de gala que lucirá el 5 de noviembre

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Edymar Martínez puede comerse dos hamburguesas sin remordimiento. Durante el Miss Venezuela 2014 era la única candidata que tenía una dieta diseñada para aumentar de peso. A un año de haberse ganado la banda de primera finalista, la veinteañera todavía tiene que subir cinco kilos más para tener la figura ideal.

El jueves incluirá sus comidas como equipaje de mano en el vuelo de 18 horas que la llevará a Japón. Allí se aclimatará hasta el 5 de noviembre, día en el que intentará traerse la séptima corona del Miss International para Venezuela.

Martínez sale una hora después de lo acordado. “Disculpa por hacerte esperar”, dijo dos veces en la entrevista. Estaba practicando cómo maquillarse ella misma, pues es una de las habilidades que debe dominar en el certamen. “Incluso debo cronometrar el tiempo que me lleva hacerlo. Debo practicar los looks diarios y de la noche final. También he estado un año completo en clases de actitud, protocolo y oratoria”.

En las pasarelas asiáticas evaluarán su desempeño. “Tendré un desfile en traje de baño, otro en traje típico, que será una sorpresa en la que han trabajado cerca de 40 personas. El traje de gala lo diseñó Hugo Espina”, revela.

Eleazar Guzmán es el entrenador que le da las directrices para esculpir su cuerpo. “Para mí es muy difícil engordar. Me ves comiendo y no lo puedes creer. Carne, cochino, soy muy llanera en esa parte. Solo he podido subir dos kilos y los estoy perdiendo de nuevo por el estrés. Osmel quiere que saque hombros, piernas, espalda, todo”.

Los portales especializados la dan como ganadora del concurso. “Es como un dejavú del Miss Venezuela, porque también era favorita. Lo estoy tomando igual, que no me infle tanto porque puedo hacer un gran papel y no ganar. Pase lo que pasé haré lo mejor posible”.

Quien la mira a los ojos pierde la visión periférica. Es una Medusa que no convierte a sus victimas en piedra sino que los hipnotiza hasta que algo los distrae, como una gotera en el techo de la Quinta Miss Venezuela.

Pero su belleza puede más que cualquier desperfecto del recinto. “Desde chiquita yo era la Miss Venezuela de la casa. Siempre me habían dicho que yo podía ganar la corona. Era muy tímida. Me daba pena lo que pudiera decir la gente. Que si soy muy flaca o muy alta. Mi manager me dijo que yo era perfecta para esto y mi autoestima empezó a crecer, y me atreví”.

Su representante es Esteban Velásquez, a quien conoció en los Carnavales de Barcelona en 2012. “Yo no sabía quién era y lo busqué en Google. Vi que era el mismo manager de Ivian Sarcos e Irene Esser. Me entusiasmé mucho”.

La noche final quedó agarrada de manos con Mariana Jiménez, Miss Venezuela 2014. “En ese momento me sentí decepcionada porque nunca me vi como Miss Venezuela Internacional. Yo me veía como Miss Venezuela Universo. Al otro día me paré con todas las ganas. Fui a Portada’s, a noticieros de televisión, me sentía bendecida”.

Desde ese momento, su salida del anonimato se reflejó en las redes sociales. “La noche del Miss Venezuela llegué a 20.000 seguidores en Instagram. Ahora tengo 120.000. Es un honor porque nunca pensé lograr eso, son muy fieles, son buena vibra, me defienden, no tengo que estar comentando nada. Es una alegría en mi día a día”.

En principio los comentarios negativos la afectaban. “Estuve dos semanas llorando cada vez que llegaba a la casa. Me preguntaba ‘¿por qué la gente dice estas cosas de mí si no me conocen?’. Mi familia me apoyó y me ayudó a ver que recibo más energías positivas que críticas destructivas”.

Gane o pierda la corona del Miss International, Edymar Martínez quiere conquistar las pasarelas de Nueva York. “Ser una modelo de Victoria’s Secret es mi sueño”.