• Caracas (Venezuela)

Escenas

Al instante

Eduardo Rodríguez recordó las peleas de beisbol con Anna Vaccarella

Anna Vaccarella y Eduardo Rodríguez | Foto: Instagram

Anna Vaccarella y Eduardo Rodríguez | Foto: Instagram

El periodista reveló que la locutora le hacía bromas durante transmisiones en vivo durante el noticiero

  • Tweet:

  • Facebook Like:

  • Addthis Share:

El periodista venezolano Eduardo Rodríguez recordó las “peleas beisbolísticas” que compartió con la locutora Anna Vaccarella, en las pantallas del canal Venevisión.

Rodríguez celebró el estado de ánimo “filoso y picante” que ha tenido Vaccarella durante su estadía en Nueva York, así lo publicó en su cuenta en Instagram.

El periodista reveló que la locutora le hacía bromas durante transmisiones en vivo en el noticiero, acciones que le ponían la piel “pálida” y que ocasionaban regaños.  El periodista, fanático de los Leones del Caracas, enfatizó su cariño por su colega, aunque tenga ese “irreversible defecto de ser magallanera”.

A continuación la publicación completa:

Mi querida Anna Vaccarella

Tomé esta foto de uno de nuestros seguidores en las redes. Recoge un momento de felicidad compartida en aquellos tiempos de nuestras "peleas" beisbolísticas en las pantallas de Venevisión.

Esta mañana leí un Twitter tuyo donde me "chalequeabas" a propósito de la torta de anoche en Valencia. Lo hacías inspirada en una tuitera que nos echaba de menos en estos momentos críticos para mis amados leones.

 

Foto: Instagram

Anita celebro tu estado de ánimo, filoso y picante como siempre en estas circunstancias y oportuno por demás, pero no seas tan maluca conmigo ¡Jajaja! Siempre gocé tu picardía para inventar cualquier cosa que me dejara pálido delante de una audiencia gozosa por lo que hacíamos, como dos niños traviesos.

Cuántas veces nos regañaron en el departamento, especialmente nuestra querida Belkis Sánchez. "Eduardo, me da pena llamarles tanto la atención. Hasta cuándo. Ya ustedes son adultos. Sean serios. No olviden que esto es un noticiero", me decía con insistencia. Fíjate en qué paró el asunto. En una de las más afectivas rúbricas o sellos a nuestras carreras. Eso vive en el corazón de la gente y en el de nosotros, corazones enamorados y agradecidos con la vida.

¡Te quiero Annita, aunque tengas ese irreversible defecto de ser magallanera jajaja! Y que vivan los gloriosos, aunque hayamos quedao con el ojo morao.