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Jorge Drexler: "Nunca nadie me ha impuesto nada"

Jorge Drexler

Jorge Drexler

El artista uruguayo presentará Amar la trama el jueves en Caracas y el sábado en Maracaibo, acompañado por su banda

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Jorge Drexler ha dicho que su planteamiento en directo es pendular, porque va de la gran puesta en escena al minimalismo. Venezuela no había corrido con suerte porque cuando el uruguayo ha visitado el país el péndulo lo ha pillado solo con su voz y su guitarra, tal como grabó el disco Cara B, que presentó a casa llena en el Aula Magna de la UCV en mayo de 2009.   

“No me gusta repetir formatos en un mismo lugar. Siempre tengo la sensación de que un concierto necesita una dosis de sorpresa”, afirma, desde Madrid, el compositor que recibió un Oscar en 2005 de las manos de Prince.

El jueves 20 de junio actuará por primera vez en el Teresa Carreño, locación por la que se confiesa entusiasmado: “Estuve allí viendo a Gustavo Dudamel dirigir Mahler y salí maravillado. El año pasado estábamos conociéndonos con esta producción. El público era maravilloso y el concierto fue lindo, pero el lugar (el Centro Cultural BOD-Corp Banca) era abierto y permitía que hubiera mucho ruido para una propuesta tan íntima. Ahora vamos a tocar en el que muchos consideran el teatro más importante de Latinoamérica”.  

Drexler es admirador del Sistema de Orquestas y, especialmente, del maestro de las tonadas. Recientemente escribió una canción dedicada a Los Roques: “Pasamos una noche nomás, pero fue un momento de conexión muy importante con el lugar. Ese ambiente, acostado en la arena mirando la luna de Rasquí, exhalaba Simón Díaz por todos lados”.

Drexler innovó en la poesía desde la tecnología porque lanzó una aplicación para celulares y tablets llamada n, en la que el usuario puede conectar décimas a su gusto con la voz del músico –e invitados– y crear así combinaciones libres de versos. Sobre eso hablará a profundidad en un foro que se realizará en El Nacional el miércoles, al que asistirán ganadores de un concurso que el diario promovió a través de Twitter.

El uruguayo es de esos artistas que no dan nada por sentado, dispuestos a filosofar sobre lo que hacen. Esa cualidad es la que lo convierte en un personaje extraordinario para entrevistar.

—¿Propondrá el show algo particular desde el punto de vista audiovisual?

—Es más expansivo y más luminoso que Cara B. Voy a llevar una banda ajustada al escenario, con una sección de vientos, dos percusionistas y un músico que toca electrónica. Desde lo visual, será un escenario muy ocupado.

—Suele ser bastante espontáneo en los shows, cosa que no es común. Muchos planifican incluso los chistes...

—Hay un balance entre espontaneidad y preparación. Un espectáculo con tantos músicos, en el que hay tantas cosas en juego y en un escenario como el Teresa Carreño, nunca es totalmente improvisado. Soy enemigo de la ortodoxia (risas), incluso del fanatismo por la improvisación. Lo que sí puedo decir es que no soy un autómata. Si alguien pregunta, yo contesto (ríe). Y si alguien pide algo, y se puede tocar, pues se toca. No me gusta ni planificarlo todo ni ir absolutamente desnudo.

—Es interesante cómo sus canciones van adoptando otras formas en cada concierto. No se quedan estáticas, sino que van evolucionando...

—En eso tienes razón. Yo tiendo a incluir al público con un criterio musical. Tener en este caso un gran teatro con esa acústica, y no utilizarlo, me parece un desperdicio. La audiencia es un gran instrumento musical. Hay algo en la especie humana que nos une al momento de cantar en sincronía. Probablemente una de las experiencias en las que se refuerza aún más la conexión grupal de nuestra especie es esa. Y, aparte, me encanta como suena cuando cantan al unísono.

—¿Cómo se mantiene al margen de la superficialidad que algunas veces acompaña el mercado musical?

—Soy una persona que considera que su trabajo es el mejor trabajo que se puede tener y que encima tiene la posibilidad de vivir dignamente de eso. Eso me da el privilegio de elegir cuidadosa y caprichosamente lo que quiero hacer y lo que no. Nunca nadie me ha impuesto nada. Exento de cometer errores no está nadie. He cometido y cometeré, por suerte, muchos errores. De algunos estoy orgulloso. Si hay algo que no me gusta, no lo hago.


FICHA  

Drexler: Amar la trama

(y Carlos Angola)

Jueves 20 de junio

Teatro Teresa Carreño, Caracas

Entradas: entre 780 y 2.490 bolívares


Sábado 22 de junio

Aula Magna de la Universidad Rafael Urdaneta, Maracaibo

Entradas: entre 970 y 2.650 bolívares


Información: www.aguacateproducciones.com

   



@gagueando


gguarache@el-nacional.com