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Dramas latinos se vuelven comedias

Jane The Virgin

Jane The Virgin, drama venezolano adaptado por The CW

Betty la fea y Juana la virgen son algunas de las telenovelas que han sido transformadas en series, con cambios en las historias 

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A pesar de que la televisión estadounidense vive su edad de oro en cuanto a guiones y niveles de producción, cada vez son más las historias latinoamericanas que llegan a la pantalla chica de Estados Unidos.

Varias son las telenovelas y series hispanoamericanas que han sido versionadas o adaptadas. Ellas son… la alegría del hogar del mexicano Eugenio Derbez se transformó en Devious Maidsmientras que la argentina Mujeres asesinas fue producida, sin mucha trascendencia, con el nombre de Killer Women.

Quizás el ejemplo más exitoso de estas adaptaciones sea la de Betty la fea, telenovela colombiana que cumple 15 años y que se transformó en Ugly Betty en 2006. La serie fue protagonizada por América Ferrara, Eric Mabius y Vanessa Williams. La más reciente es Jane the Virgin, versión del dramático venezolano Juana la virgen.

Pero estas populares producciones llegan a Estados Unidos con cambios importantes. Abandonan el drama para sumergirse en la comedia, con elementos diferentes, nuevas historias y personajes secundarios que no se encontraban en las originales.

Carolina Acosta-Alzuru, autora del libro Venezuela es una telenovela, señala que incluso los papeles principales de Ugly Betty y Jane the Virgin tienen variaciones importantes.

“Es interesante cómo en ambas series estadounidenses, sobre todo en Jane the Virgin, utilizan el género de la telenovela para darle contexto latino a la historia y para agregar una capa más de humor”, agrega la especialista.

Para Martin Hahn, escritor de La viuda joven –telenovela que es adaptada por NBC–, la incorporación del humor tiene que ver directamente con los argumentos principales.

“La virginidad es un concepto que en Estados Unidos no es muy entendido. Para poder vender la idea de una virgen embarazada tienes que rodearla de situaciones disparatadas, cómicas”, ejemplifica el autor.

Con él coincide Valentina Párraga, quien además señala que uno de los retos de adaptar una telenovela latina para el mercado estadounidense es hacer universal el contenido.

“Cuando haces el crossover hay que universalizar el tema. Hay que recordar que Estados Unidos es justo eso: muchos estados unidos. El elemento romántico, incluso el cómico, se aborda de manera distinta desde lo latino, lo afroamericano y lo anglosajón”, añade la escritora.

Buscando el éxito. Los cambios son necesarios para que las historias que tuvieron gran rating en América Latina también lo tengan en Estados Unidos. Sin embargo, a veces las modificaciones suelen ser tan profundas que las producciones terminan por ser completamente diferentes a las originales.

Esto tiene varias razones: la primera de ella es atrapar a una audiencia compuesta por los hijos de inmigrantes latinoamericanos, interesados en historias que los conecten con sus raíces pero que no hablan español. La otra es que las grandes cadenas solo negocian el argumento principal.

“Los productores compran la idea, el plot de la historia. Con eso hacen las series y por eso no son iguales a las originales. Yo no sé qué van a hacer con La viuda joven. Los libretos no son vendidos, los diálogos no son los mismos. Ellos hacen lo que quieren con ese argumento, pueden meter y sacar personajes. Hay que pensar que tienen que crear una historia que agrade a la audiencia a la que apuntan”, revela Hahn.

En esto además influye el formato, señalan tanto Párraga como Acosta-Alzuru. Una serie con un número finito de capítulos por temporada no puede ser contada de la misma manera que una telenovela, compuesta generalmente por más de 120 episodios que fueron transmitidos diariamente.

Una fea diferente

Una secretaria fea pero muy inteligente es la protagonista de Betty la fea y Ugly Betty. Sin embargo, en la versión estadounidense la historia no transcurre en una empresa de textiles sino en un emporio editorial. Y, aunque al final se transforma, Betty no queda con el dueño de la compañía sino como su jefa en otra industria.

Una virgen con novio

En Juana la virgen, la protagonista es una adolescente que sueña con ser fotógrafa, mientras que en Jane the Virgin es una joven de 23 años que estudia para ser maestra y está comprometida. Además, la serie estadounidense se desarrolla en un complejo hotelero de Miami, mientras que la producción venezolana en un imperio editorial.