• Caracas (Venezuela)

Escenas

Al instante

Los Diablos Danzantes inspiran una historia policial

Carlos Cruz interpreta a un policía que regresa a su pueblo luego de una larga ausencia | Foto Archivo El Nacional

Carlos Cruz interpreta a un policía que regresa a su pueblo luego de una larga ausencia | Foto Archivo El Nacional

Carlos Cruz protagoniza la película que busca rendir homenaje a la tradición declarada patrimonio inmaterial de la humanidad 

  • Tweet:

  • Facebook Like:

  • Addthis Share:

César Bolívar regresa a la gran pantalla con su género consentido: el policial. El director, autor de una de las cintas nacionales más taquilleras, Homicidio culposo, aceptó la invitación de la Fundación Villa del Cine para filmar una película que está narrada en medio de la tradicional fiesta de los Diablos Danzantes de Venezuela.

Con guión de Carlos Tabares, Corpus Christi se estrenó ayer a las salas de cine del país. Con un formato más similar a los unitarios de televisión, la cintada filmada en HD se centra en Milton Ventura (Carlos Cruz), un policía que vuelve al pueblo donde nació después de tres décadas de ausencia. La muerte de su hermano en extrañas circunstancias es el motivo principal de su regreso. Pero una vez que está en Corpus Christi se reencuentra con su pasado: una hija a la que abandonó (interpretada por Jariana Armas) y la cofradía de los Diablos Danzantes, a la que una vez perteneció.

El autor de la narración investigó durante dos años todo lo relacionado con la tradición que fue declarada por la Unesco como patrimonio cultural inmaterial de la humanidad. Tabares explicó que no basó sus personajes en un nombre real porque la intención era rendirle homenaje a las once cofradías que existen en el país: “No queríamos identificarnos con uno solo porque sería restarle a los otros”.

El guionista y el director señalaron en rueda de prensa que contaron con el apoyo tanto del pueblo de Ocumare de la Costa (donde se filmó Corpus Christi) como de sus Diablos Danzantes para hacer más creíble ciertos aspectos. “Nos ayudaron mucho. La única condición que nos pusieron es que no se tocara ni su música ni copiáramos sus bailes”, indicó Bolívar.

Sobre la opinión que pudieran tener los miembros de la cofradía acerca de una historia de crímenes en medio de su tradicional fiesta, el cineasta dijo que realizaron varias proyecciones privadas para conocer sus reacciones. “Hubo mucha controversia relacionada con el uso de las máscaras y el móvil de asesinato. Pero no fue nada grave. Incluso, uno de los capataces justificó la historia y dijo que en una oportunidad a él mismo lo amenazaron”, recordó.

El actor Carlos Cruz expresó su orgullo por participar en la película: “Tuve la oportunidad de conocer de cerca esta tradición, pues la verdad no sabía mucho de ella más allá de lo que había leído. El pueblo y la cofradía de Ocumare de la Costa se convirtieron en nuestros ángeles. Me conecté con su energía, con mi negritud, con mi raza. Al final hasta les pregunté si podía ser diablo, pero me respondieron que no porque es una tradición que pasa de generación a generación”.

Bolívar aspira a que su nuevo largometraje sea bien recibido por el público venezolano. “Queremos que tenga tanta aceptación o más que Homicidio culposo y Papita, maní y tostón”, manifestó.