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"Quiero ser normal de vez en cuando"

Norkys Batista / Raúl Romero

Norkys Batista / Raúl Romero

La actriz asume el tercer papel antagonista de su carrera y afirma que está abierta a las propuestas que puedan llegarle desde otros países 

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Norkys Batista se define como una mujer tranquila y familiar, muy diferente a lo que las personas creen de ella. Asegura que no acostumbra frecuentar sitios nocturnos, que no toma licor y que no cambia por nada un domingo en su casa junto a su hijo de 7 años.

Ese perfil no encaja en lo absoluto con Andreína Vallejo, la villana que interpreta en la nueva telenovela de Venevisión, De todas maneras Rosa, un papel que afirma ha sido el más complejo de su carrera. Tampoco cuadra con el de la sexóloga que representa en Orgasmos, la controversial obra que alcanzó 250 funciones.

Batista señala que siempre ha sido muy curiosa y desinhibida en cuanto al tema que aborda en el monólogo, hasta el punto de que comenzó a tomar cursos de sexología.

Después de su divorcio le ha sido complicado mantener una relación de pareja estable, sin embargo, afirma que es un asunto pendiente en su vida. “Quiero llegar a viejita con un compañero al lado, me da terror llegar con un lorito y un perrito. Es cierto que a medida que van pasando los años uno se vuelve más exigente, menos paciente, menos tolerante, sobre todo cuando uno es independiente”.

—¿Cuáles han sido los retos de interpretar a Andreína Vallejo?

—Andreína es una mujer sumamente calculadora, ambiciosa, egoísta, insoportable en términos generales. Y es muy mala, muy mala, hace lo que sea con tal de conseguir lo que quiere. Aunque es la tercera vez que hago de villana, es la primera que interpreto un papel como el de ella. Ha sido un gran reto. Como personaje, ha sido cuatro veces más exigente que cualquier otra cosa que haya hecho hasta ahora como actriz. Asimismo, a nivel físico ha sido extenuante porque las grabaciones comienzan mucho más temprano de lo usual.

—Usted se muestra muy genuina. ¿Es así de desenfadada en su vida privada?

—Sí, pero tengo mucho carácter, que a veces se convierte en mal carácter, sobre todo por la cantidad de compromisos. Trabajo de lunes a lunes, llevo un ritmo de vida muy fuerte que no cualquiera puede soportar. Entonces la acumulación de todo eso se traduce en bolsitas en los ojos y en mal humor. Aunque trato de mantener el buen ánimo.

—¿Y cómo contrarresta el mal carácter?

—Tengo días en que no me soporto, aunque siempre trato de convertirlo en un chiste y así no paso todo el tiempo amargada. Hay gente que dice que soy bipolar, pero hay una gran diferencia entre esa enfermedad y el cambio voluntario de humor porque no se puede pasar todo el día de malas. Pero es muy fuerte manejarlo, sobre todo para uno que trabaja con emociones.

—¿Hasta cuándo se presentará con Orgasmos?

—Tengo funciones copadas hasta el mes de octubre. No tengo ni un solo fin de semana libre. Hay un equipo al que le está yendo muy bien con este montaje y yo sigo para no darles la espalda a ellos, para sacarle provecho al momento que está viviendo la obra.

—¿Ha sido difícil establecerse en pareja después de su divorcio?

—A veces, por pocos segundos, pienso que no quiero ser Norkys Batista. Quiero ser normal de vez en cuando, aunque agradezco todo lo que tengo y disfruto la vida que llevo. Pero es muy difícil, más para mí que soy una mujer de familia, de matrimonio. Comenzar de nuevo una relación es muy complicado, empezar de cero otra vez, sobre todo porque estás en la búsqueda de algo duradero. Trato de ser más tolerante, más paciente. Quizás si hace unos años atrás hubiera tenido la madurez y la experiencia que tengo ahora, no me habría divorciado.

—El ministro Izarra dijo que se podrá presentar en cualquier hotel Venetur, ¿lo hará?

—Izarra dice cualquier cosa con tal de quedar bien y ganar puntos. De ahí a que sea cierto, hay que ver. No dudo que sea su intención, lo agradezco y me parece bien que se den cuenta de que el llamado es a la unión.