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Cristian Castro cambiará su concepto musical

Castro no sabe si su nuevo proyecto tendrá continuidad en otro álbum | Foto EFE

Castro no sabe si su nuevo proyecto tendrá continuidad en otro álbum | Foto EFE

El cantante tendrá otro nombre y hará un alto a más de 20 años como baladista. Beto Cuevas lo asesora en su nueva faceta

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Sobre su álbum más reciente, En primera fila, día 1, Cristian Castro dice: “El disco en vivo es siempre un buen regalo a los seguidores, y también es una necesidad de ellos tener en vivo a su cantante”.

El mexicano promociona la producción, que reúne nuevas lecturas de éxitos como “Volver a amar” (ahora en salsa) y “Azul” (con rasgos de crooner), entre otros, y que en septiembre tendrá una réplica con el Día 2. “El sonido me parece muy correcto. Es contagioso, cálido, íntimo, de una dulzura linda. Disfrutable”, resume.

Esos registros, sin embargo, constituyen también una despedida, pues serán los últimos del cantante tal como es conocido. Después de dos décadas de éxito en el pop romántico, para su venidero álbum Castro anuncia una reinvención radical, que no sólo incluye el reemplazo de las baladas por piezas experimentales y de aspiración alternativa, sino también la renuncia al propio nombre con que se hizo popular en el mundo. Aunque suene increíble, Cristian Castro ya no será más Cristian Castro.

“Lo que pasa es que él es éste (muestra el disco en vivo), es un baladista”, dice, asumiendo al artista del presente en esa etiqueta. “Pero si los rockeros pueden hacer baladas, ¿por qué los baladistas no podríamos hacer rock? Y creo que ésta sería la primera vez que un baladista formal, como yo, va a cruzar al lado rockero. Espero hacerlo de la manera más digna”.

El camino, por lo pronto, cuenta con pavimentadores probados en sus respectivos campos: para la producción convocó nada menos que a David Bottrill, quien anota trabajos con nombres como Peter Gabriel, Smashing Pumpkins, Placebo, Muse y Tool; para la definición del concepto, el elegido fue el chileno Beto Cuevas, quien madura el nombre que tendrá el álter ego de Castro, que será anunciado en julio, el mismo mes en que entrará a grabar el álbum.

“Es la primera vez que todas las composiciones serán mías, letra y música, así es que es un reto enorme”, dice. En esa faceta, el mexicano cuenta que sus creaciones están definidas por un lenguaje diferente. “Lo mío es una pintura más abstracta, con un aroma de sensualismo, más que de romanticismo”. Pero asegura: “Éste no es sólo un reto de composición, va a ser también un reto de concepto”, y en esa línea no teme calificar al venidero trabajo como uno que rayará un poco en lo alternativo. “Será más de laboratorio, más experimental. Tocaré más la guitarra, y sé que tendrá muy buenas pinceladas en la dirección del rock”.

—¿Qué va a hacer en vivo este álter ego con canciones como “Nunca voy a olvidarte”?

—No se pueden combinar. No habrá conciertos en los que vaya a combinar ambas carreras. Como voy a salir como otro artista, empezando de cero, no podré combinar al Cristian Castro de balada pop con el nuevo cantautor que viene. Incluso he pensado en usar un nombre de banda.

—El disco que suceda al venidero, ¿será de Cristian Castro o será el segundo que firme este álter ego?

—Vamos a ver cómo se mueve. Los álbumes de experimento, o las bandas más alternativas, como lo que voy a proponer, se mueven poco a poco. Quizá no recordamos el primer disco de La Ley, pero sí el tercero, y desde ahí vamos para atrás, y vemos que los primeros también son buenos. Generalmente eso pasa con esta música conceptualizada, de culto, que los discos pasan un poco desapercibidos. Yo lo voy a impulsar hasta el mainstream lo más que pueda, pero creo que finalmente se moverá de otra manera. La gente y ustedes dirán.