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Crimen y guerra en San Sebastián

El cineasta canadiense de origen armenio Atom Egoyan impactó con Devil's Knot, thriller sobre un brutal crimen que conmocionó a Estados Unidos en 1993 | Foto EFE

El cineasta canadiense de origen armenio Atom Egoyan impactó con Devil's Knot, thriller sobre un brutal crimen que conmocionó a Estados Unidos en 1993 | Foto EFE

Hoy se entregará el Premio Donostia a Hugh Jackman por el conjunto de su carrera. Helena Bonham Carter no asistirá a la clausura

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El cineasta canadiense de origen armenio Atom Egoyan impactó con Devil's Knot, thriller sobre un brutal crimen que conmocionó a Estados Unidos, en el festival de San Sebastián, donde también presentó su última película la directora bosnia Jasmila Zbanic. Basándose en una historia real ocurrida en 1993, Egoyan despliega su magistral dominio de la cámara y los personajes para construir “casi un cuento mitológico”, como él mismo lo calificó.

En una pequeña y religiosa localidad en Arkansas, tres niños de 8 años de edad son asesinados en lo que parece un rito satánico. Bajo la presión de una comunidad desgarrada por el drama, la policía se apresura a encontrar culpables y detiene a tres adolescentes marginales que, enfrentando una posible condena a muerte, son juzgados ante una enorme expectación mediática. “Una de las cosas que me interesó como dramaturgo fue el hecho de que existiese tanta presencia mediática”, aseguró Egoyan tras la proyección en la sección oficial a concurso del festival, donde ya en 2009 fue aclamado por Chloe. Se trata de un acaso extensamente documentado, explica.

Opuesto a la pena capital, Ron Lax, un exitoso detective privado interpretado por el actor británico Colin Firth, ofreció sus servicios a la defensa en un intento de salvar a los tres adolescentes. Sus pesquisas desvelaron las deficiencias de la investigación policial, e hicieron dudar de la culpabilidad de los acusados, incluso a la madre de una de las víctimas, encarnada por Reese Whiterspoon. Desprendiéndose de su habitual imagen de glamour, Whiterspoon plasma el dolor de una madre destrozada que, sin embargo, toma conciencia de la caza de brujas que se desarrolla a su alrededor.

También la bosnia Jasmila Zbanic, premiada con el Oso de Oro en Berlín por Grbavica (2006) --película prohibida en la República serbia de Bosnia--, compite por el máximo galardón con For Those Who Can Tell No Tales, en la que aborda el código de silencio sobre las atrocidades de la guerra en su país. Rodada como un documental, recrea el viaje de una actriz australiana, Kym Vercoe, a Visegrado, pequeña localidad cerca de la frontera con Serbia donde 1.700 personas fueron masacradas en 1992. Su estancia en un hotel en el que 200 mujeres fueron violadas y asesinadas le abre los ojos a una realidad que la gente de Visegrado se esfuerza en olvidar.

En su octavo y último día de competencia, el festival de San Sebastián presentará el viernes La herida, arriesgada propuesta del cineasta debutante español Fernando Franco, y concederá un premio honorífico Donostia al actor australiano Hugh Jackman por el conjunto de su carrera.

Los galardones de esta 61ª edición se concederán el sábado en una ceremonia de gala a la que no asistirá la actriz Helena Bonham Carter, como se había anunciado, por “incompatibilidades con su agenda profesional”.