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Del Conac al Ministerio de la Cultura: las artes no han sido lugar de inclusión

Durante el gobierno de Hugo Chávez lo que se conoció como el Consejo Nacional de la Cultura pasó a convertirse en un ministerio comandado, en sus inicios, por Farruco Sesto. Le siguió Héctor Soto Castellanos y actualmente está al frente de la cartera Pedro Calzadilla. A continuación se presenta una revisión de los aciertos y desaciertos de 10 años signados por la polarización

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Francisco de Asís Sesto Novás, mejor conocido como Farruco, fue el primer ministro de Cultura del gobierno de Hugo Chávez Frías. Asumió el cargo en 2004, cuando se creó el despacho. Antes había sido viceministro de Cultura, puesto en el que sustituyó al pintor, docente y ex director de la Galería de Arte Nacional Manuel Espinoza. Éste, a su vez, había reemplazado a Alejandro Armas en la dirección del Conac.

Sesto nació en Pontevedra, España, en 1943. Es arquitecto y docente formado en la Universidad Central de Venezuela. Desde su época de estudiante militó en organizaciones políticas, primero con La Causa R y más tarde con el PPT. Actualmente lo hace en el Partido Socialista Unido de Venezuela.

Antes de llegar al ministerio tuvo varios cargos en la administración pública, entre ellos el de director del Instituto de Patrimonio Cultural, en el cual fue designado en 1999. Durante la gestión de Aristóbulo Istúriz como alcalde de Caracas, su nombre estuvo vinculado a Fundarte y Fundapatrimonio.

Su trabajo como ministro de Cultura tuvo dos etapas. La primera duró hasta 2009, año en el que fue sustituido por Héctor Soto. Durante ese período creó la Fundación Museos Nacionales para centralizar las competencias administrativas de las pinacotecas que hasta la fecha operaban como fundaciones autónomas.

Una de las primeras medidas tomadas por el nuevo ente fue la sustitución de los logos de las instituciones culturales, creados por diseñadores de la importancia de Nedo, Gerd Leufert y Álvaro Sotillo. Su intención era reemplazarlos por una identidad gráfica única, una pinta panare llamada El Perro y la Rana, el mismo nombre con el cual bautizó la editorial que fundó en 2006.

Como ministro, Sesto impulsó la Feria Internacional del Libro de Venezuela, que pasó a llamarse Filven en 2006, cuya primera edición se realizó en el Parque del Este y con un perfil más político que su antecesora.

Ese mismo año inauguró la Villa del Cine, institución que el año pasado rodó 34 películas. Se trata de la misma productora que estuvo a cargo de la realización de la película La clase, de José Antonio Varela, basada en una novela homónima escrita por el propio Sesto.

Otra de las obras que promovió como ministro fue la construcción de la nueva sede de la Galería de Arte Nacional, cuya primera etapa se inauguró en 2006. En este período presidió temporalmente la Casa del Artista y el Teatro Teresa Carreño.

La segunda gestión de Sesto comenzó en 2010 y terminó en 2011. En ese período asumió la conducción de la Fundación Museos Nacionales y dio la orden de “desenterrar” las colecciones permanentes. El ministro dejó el cargo para asumir la conducción de la Oficina Presidencial de Planes y Proyectos Especiales, que llevó a cabo la construcción del Mausoleo y la Misión Vivienda.

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Héctor Enrique Soto Castellanos fue el segundo titular que asumió el Ministerio de la Cultura en el gobierno de Hugo Chávez. Fue designado en el cargo en junio de 2008, cuando sustituyó a Farruco Sesto, con quien había trabajado desde 2005 como viceministro de Identidad y Diversidad Cultural.

El médico veterinario con una maestría en Reproducción Animal (ambos títulos otorgados en la UCV, el primero en 1987 y el segundo en 1996) nació en Caracas el 18 de enero de 1963, hijo de una profesora de arte y de un abogado.

Desde 1990 se dedicó a la docencia. En 1998 fue designado director nacional de extensión de la Universidad Nacional Experimental Simón Rodríguez y posteriormente fue vicerrector administrativo de esa institución. Cuando Sesto asumió la presidencia del Conac, lo llamaron para formar parte de la creación de una especie de Barrio Adentro Cultural. “Era una red cultural que tenía como idea meterse profundamente en los intersticios del tejido social. Este proyecto se transformó en la Misión Cultura”, señaló a la publicación online Encontrarte.

Soto Castellanos estuvo encargado de la Misión Cultura desde julio de 2005, que se refería a una licenciatura en Educación, mención Desarrollo Cultural, avalada por la Universidad Simón Rodríguez. En 2006 asumió el cargo de viceministro de Articulación Social del Ministerio del Despacho de la Presidencia y un año más tarde fue nombrado miembro de la Comisión Nacional Presidencial del Poder Popular.

Cuando se hizo cargo en 2008 del Ministerio de Cultura dijo que le iba a dar continuidad al trabajo emprendido por Sesto. “Participé en la creación de la mayoría de los programas. Será la misma gestión, más lo que el presidente Chávez ordene en el camino”, expresó en una entrevista al diario El Universal.

Recibió el ministerio con la tarea de recortar 30% el presupuesto destinado para 2009, lo que implicó una reducción de 85% de los recursos a los museos. Durante su gestión también tuvo que afrontar una huelga de empleados del Teatro Teresa Carreño, que reclamaban violaciones a cláusulas de la contratación colectiva.

En enero de 2009 ejecutó la liquidación del Conac, institución que desde 1975 se encargaba del diseño y puesta en marcha de las políticas culturales del Estado. En abril, cinco meses después de que estuvo lista la exposición Arte venezolano de todos los tiempos, preparó con esta muestra la inauguración de otra etapa de la nueva sede de la GAN, a la que asistió Chávez. Afirmó que esta galería no era una obra de varios gobiernos, sino del bolivariano.

En mayo anunció que en la sede del Ateneo de Caracas funcionaría Unearte y, a finales de agosto, notificó que el ministerio dejaría de financiar a las agrupaciones teatrales Skena, GA80, Teatro del Duende, Bagazos, Entretelones, Theja y el Ballet Contemporáneo de Caracas. En febrero de 2010 fue sustituido en el cargo por la misma persona a la que reemplazó: Farruco Sesto.

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Pedro Calzadilla fue juramentado en agosto de 2011 como ministro de la Cultura. Desde septiembre es también el presidente encargado del Teatro Teresa Carreño y hace tres meses lo designaron miembro de la junta directiva de Venezolana de Televisión junto con William Castillo, Lorena Freytez y Cristóbal Francis.

Calzadilla, nacido en Caracas en 1962, es historiador egresado de la Universidad Central de Venezuela, institución en la que también fue profesor. Posee una maestría en Historia Latinoamericana obtenida en la Universidad de Toulouse, en Francia. Fue miembro de la Dirección de Historia de la Asamblea Nacional y hasta el momento en el que le tocó asumir el principal cargo del despacho de Cultura se ocupaba del departamento de Fomento de la Economía Cultural, que era uno de tres viceministerios de esa cartera. Los otros dos eran el de Desarrollo Humano, que entonces dirigía Carmen Bohórquez, y el de Identidad y Diversidad Cultural, a cargo de Benito Irady. En 2003, Calzadilla estuvo en la Comisión Organizadora del Ministerio de la Cultura.

En lo formal, la administración de Calzadilla sigue el estilo de su antecesor, Francisco Sesto, pues continúa la promoción de programas de aspiración masiva que reivindican lo popular. Su gestión, sin embargo, se ha diferenciado de la anterior por una apertura mayor hacia sectores de la cultura tradicionalmente identificados con la oposición. Así lo demuestran, por ejemplo, los acercamientos a la Cámara Venezolana del Libro, que hasta entonces se había mostrado crítica de la gestión ministerial debido a los problemas del sector para recibir dólares preferenciales para la importación de obras.

Uno de sus logros es la articulación de una red de ferias literarias en Caracas y el resto del país, así como el apoyo a las organizadas por entes privados. Sin embargo, la influencia de estas iniciativas sigue en entredicho debido a la necesidad de un plan de lectura que acerque los libros a venezolanos de todas las edades.

No obstante, a pesar de que en el sector es visto como una figura de concertación, aún le queda mucho por resolver. En año y medio de gestión ha visitado varios estados para instalar consejos estadales de la cultura como medida de articulación de programas culturales en el interior del país, pero aún no queda claro cómo funcionarán estos organismos.

En el sector de artes plásticas, en el que la figura del curador desapareció y los museos no compran obras ni organizan exposiciones desde hace años, los trabajadores se quejan de la gerencia de la Fundación Museos Nacionales. Como ministro Calzadilla ha tenido que asumir, además de los 300 museos que heredó de la administración anterior, 2 instituciones más: el Ateneo de Valencia y el Museo de Barquisimeto.

Pero si bien estos problemas ocuparán gran tiempo de su agenda, la discusión sobre la Ley de Cultura se mantiene como una asignación pendiente.