• Caracas (Venezuela)

Escenas

Al instante

La Cometa celebra el arte venezolano

FOTO CORTESÍA LA COMETA

FOTO CORTESÍA LA COMETA

La galería bogotana reúne en una colectiva a 14 creadores nacidos de este lado de la frontera. El tránsito de la figuración a la abstracción pura es el eje de la curaduría de María Luz Cárdenas

  • Tweet:

  • Facebook Like:

  • Addthis Share:

Un recorrido desde la figuración expresionista de Jorge Pizzani a las formas simples de Pedro Fermín propone la muestra Signos contemporáneos en el arte venezolano, que rinde tributo a 14 creadores nacidos de este lado del Arauca en la galería bogotana La Cometa.

Lo primero que aclara la curadora de la exhibición, María Luz Cárdenas, es que no se trata de una muestra representativa de la creación contemporánea, sino de una interpretación libre de la escena actual. “Es una lectura que se fue armando por sugerencias de la galería. La idea es presentar a algunos venezolanos y los aportes que han hecho a la interpretación de los problemas del arte contemporáneo”, indica.

La exposición se divide en estaciones y parte de las pinturas expresionistas de Pizzani. De allí en adelante, la forma se va difuminando cada vez más. Corina Briceño apela a la memoria, a las figuras un tanto disueltas. Aureliano Parra y Anabela San Vicente recurren a la fragmentación para presentar sus temas, que son la ciudad y las relaciones entre el ser humano y el objeto, respectivamente.

La tercera estación, dedicada a Alberto Cavalieri y Ana María Mazzei, propone la disolución y reconstrucción de la forma, que puede ser orgánica o una estructura irregular y libre, escribe la curadora: “En la cuarta estación del recorrido nos adentramos en los problemas de las Geometrías Orgánicas. Transparencias y Pasajes, con las obras de Ani Villanueva, Arturo Quintero y Héctor Ramírez”.

Las estructuras y tensiones son las protagonistas en los trabajos de Ana María Olalde, Luis Millé y J. J. Moros, que aportan transparencias y nuevos conceptos en la construcción de los volúmenes.

En la sexta estación, dedicada a los códigos y alfabetos, se incluye la obra Silabario de J. J. Moros (en la que varias piezas aluden a letras) y algunas propuestas de Nanín García, quien ha estudiado las estructuras del lenguaje a lo largo de su carrera.

Finalmente, el espectador llega a las formas puras, patentes en la obra de Pedro Fermín, quien tiene como tema los planos continuos en el espacio. “Es decir, el proyecto se resuelve en un arco de tensiones marcado por estos dos polos que se deslizan entre el talante expresivo y destrazado de la imagen (figuración) y las formas puras y los planos continuos en el espacio. Entre ambos extremos se despliega un abanico de posibilidades de acción plástica en las cuales se van incorporando problemas y soluciones que tienen que ver con la transformación paulatina de la representación de la realidad, por medio de la deconstrucción y condensación estructural de los elementos”, escribe Cárdenas.

Para Nicolás Jaramillo, subdirector de La Cometa, la idea de organizar una exposición dedicada al arte contemporáneo venezolano parte de las relaciones que la galería ha establecido con artistas nacionales a lo largo de sus años como asistente a la Feria Iberoamericana de Arte de Caracas. “A nosotros Venezuela nos ha dado mucho y quisimos retribuir un poco de lo que hemos recibido con un homenaje”.

La muestra, sin embargo, no puede leerse como un resarcimiento por parte de la escena artística bogotana al hecho de que la mayor parte de las galerías venezolanas que se postularon este año a la feria Artbo no fueron admitidas. “No somos organizadores de la feria, pero abiertamente hemos manifestado nuestro desacuerdo con la decisión del comité curatorial. Queremos, más que resarcir, homenajear el arte de ese país”, dice Jaramillo.