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Colombia explota el mito de Pablo Escobar

La serie, que cuenta con 10 episodios, se centra en la lucha del capo de la droga y sus aliados contra las fuerzas de seguridad / Foto: Netflix

La serie, que cuenta con 10 episodios, se centra en la lucha del capo de la droga y sus aliados contra las fuerzas de seguridad / Foto: Netflix

La historia del jefe del Cartel de Medellín ha despertado interés en la industria del entretenimiento internacional, lo que beneficia económicamente a Colombia

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Pablo Escobar dejó de ser una amenaza para Colombia hace más de dos décadas. Con su muerte, en 1993, el país enterró también uno de los capítulos más sangrientos de su historia, que ahora vuelve a contarse en cine y televisión.

Luego de que Andrés Parra personificara al jefe del Cartel de Medellín en Escobar, el patrón del mal (2012), otros actores se metieron en la piel del narcotraficante: Benicio del Toro en la película Escobar: paraíso perdido y Wagner Moura en Narcos, serie de Netflix que tiene confirmada una segunda temporada.

La figura del capo ha logrado atraer en tiempos recientes a importantes productores internacionales que se han propuesto grabar en los escenarios reales en los que Escobar construyó su mito para darle veracidad a sus historias. Desde entonces, la industria del entretenimiento colombiano ha aumentado sus dividendos.

“Hace unos años los colombianos éramos hiperreactivos a que se mostraran nuestras llagas, nuestras lacras y heridas: ahora podemos soportarlo mejor, porque nos parece que lo peor ya quedó atrás”, afirmó el escritor Héctor Abad Faciolince a la agencia de noticias AP a propósito del estreno de Narcos, producción que no ha sido tan bien recibida por la crítica ni por los familiares del capo.

“No me convencen mucho las historias que se venden como ciertas, que utilizan sin autorización el nombre propio de mi padre”, fueron las declaraciones Juan Pablo Escobar Henao con respecto a la serie que fue grabada con apoyo del gobierno de Juan Manuel Santos (que aportó 2 millones de dólares para su realización), con la condición de que no se mostrara a Escobar como un Robin Hood.

Netflix se benefició de la Ley Filmación Colombia, que busca promover al país como el mejor lugar de Suramérica para rodar películas. El subsidio cubre 40% de los gastos de los productores extranjeros que contratan personal técnico colombiano y que invierten al menos 600.000 dólares en la nación.

El alcalde de Medellín, Aníbal Gaviria, señaló a El Espectador que el rodaje de Mena, en el que Tom Cruise personificará a Barry Seal, un piloto que trabajó para Pablo Escobar y que luego fue informante de la DEA, beneficiará económicamente a su ciudad, pues le dejará casi 3 millones de dólares en ganancias, “a la vez que la promociona como destino fílmico y turístico en el mundo”.

Más allá del beneficio monetario para la sociedad colombiana, las producciones relacionadas con la vida del capo sirven como medio de revisión histórica, como se plantearon en principio los creadores de Escobar, el patrón del mal, que transmitió Caracol TV en 2012.

A pesar de que la serie buscaba desmitificar al narcotraficante, logró el efecto contrario en algunas audiencias. Omar Rincón, crítico de televisión de El Tiempo, escribió que el fenómeno se debe a que las historias de las víctimas del capo no se desarrollaron en profundidad. “Si la intención era documentar vía ficción a Escobar como el peor de todos los criminales que ha tenido la historia, se debería haber diseñado una mejor estructura narrativa. En las tres primeras semanas del seriado se justificó su maldad: un pobre y sin oportunidades aprovecha la delincuencia para salir adelante; no quiso hacerlo, la realidad sociopolítica lo obligó”.

Alberto Barrera Tyszka considera que revivir en la ficción a personajes como Pablo Escobar responde a una decisión comercial: “Es una apuesta de la industria porque cree que un producto de ese tipo da rating”.

El autor de la telenovela Nada personal considera que hay un interés global con respecto al tema, que no se limita a Colombia. “La serie más exitosa ahora en Estados Unidos es El Señor de los Cielos, que trata sobre el narcotráfico mexicano. Es algo complejo. Hay mucha gente que quiere conocer esa realidad por dentro. Pero también hay un alto porcentaje de jóvenes latinoamericanos que ven en el narcotráfico una posibilidad de futuro. Esos son los nuevos héroes que van de la realidad a la televisión y de la televisión a la realidad”.

La figura del capo también ha tenido presencia en la literatura. La parábola de Pablo (libro en el que se basó Escobar, el patrón del mal) fue escrito por el ex alcalde de Medellín Alonso Salazar.

Juan Pablo Escobar Henao, además de producir el documental Los pecados de mi padre (2009), publicó Pablo Escobar: mi padre, con la que no pretende limpiar la imagen del narcotraficante. “Espero que con mi generación termine todo vestigio de violencia”.


Turismo

controvertido

Pablo Escobar Tour es el paquete ofrecido por Despegar.com que incluye visitas a los lugares en los que hizo vida el narcotraficante colombiano. Con una duración de cuatro días, los interesados se pasean por sitios como la casa donde lo mataron y sus propiedades, incluida la Hacienda Nápoles. El precio ofrecido por la agencia de viajes varía entre 70 y 1.020 dólares, dependiendo del tipo de recorrido y el número de turistas. Los interesados también pueden adquirir diversos productos promocionales, como camisas con la imagen de Pablo Escobar. Algunos colombianos se han indignado con la iniciativa, pues consideran que irrespeta la memoria de las víctimas del capo.



EPÍGRAFES

“Hace unos años los colombianos éramos hiperreactivos a que se mostraran nuestras llagas, nuestras lacras y heridas: ahora podemos soportarlo mejor”

Héctor Abad Faciolince

Escritor


“Esos son los nuevos héroes que van de la realidad a la televisión y de la televisión a la realidad”

Alberto Barrera Tyszka

Escritor


“No me convencen mucho las historias que se venden como ciertas, que utilizan sin autorización el nombre propio de mi padre”

Juan Pablo Escobar Henao



izambrano@el-nacional.com