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Chespirito ahora hará reír en el cielo

El comediante murió a los 85 años de edad | Foto EFE / Archivo

El comediante murió a los 85 años de edad | Foto EFE / Archivo

El creativo y actor fue capaz de construir un humor con acento mexicano, que sobrevive el paso del tiempo

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Roberto Gómez Bolaños se ha ido. Dejó de existir ayer, en su casa en Cancún, donde vivió sus últimos años aquejado de un efisema pulmonar y de diabetes. Pero su legado persiste y seguirá presente en cada rincón de este continente, donde los niños que crecieron entre las décadas de los setenta y noventa —incluso los de ahora— se rieron con el humor mexicano que popularizaron los personajes que interpretó y creó el humorista.

Comenzó como redactor publicitario en los años cincuenta, pero fue su ocurrente estilo de escritura lo que lo llevó al cine y a la televisión, y por lo que se ganó el apelativo de Chespirito, derivado del diminutivo españolizado de Shakespeare, debido a la baja estatura de Gómez Bolaños. Y, aunque acumuló historial como guionista, fue la experiencia que ganó frente a las cámaras desde 1968 lo que lo consolidó como una de las personalidades imprescindibles de la televisión latinoamericana. En 1970 tenía su programa Chespirito, había creado el Chapulín Colorado, y un año después ya estaba dentro de la piel de ese niño-hombre, que vivía dentro de un pipote y al que le decían el Chavo.

Por El Chavo, Chespirito y El Chapulín Colorado logró convertirse en una figura admirada en Latinoamérica, parte de Estados Unidos y España. Debido a la fiebre que despertaron estos personajes en el país, vino por primera vez en 1977. Se presentó en RCTV, en el Poliedro de Caracas, en Barquisimeto, Maracaibo y Valencia. Durante las tres presentaciones que dio en el coso de La Rinconada logró tres llenos que fueron reseñados por El Nacional como impresionantes.

La segunda vez que vino fue en mayo 1979, y ofreció una presentación gratuita en el Parque del Este, y volvió al Poliedro, donde compartió escenario con Popy.

Su carrera siempre fue celebrada. En 2012 recibió un homenaje en el que fue ovacionado por 9.000 personas en el Auditorio Nacional de la Ciudad de México. El tributo se llamó América celebra a Chespirito. Apareció en silla de ruedas, disminuido físicamente, pero muy conmovido por el tributo que le rendían artistas como Thalía, Gianmarco, HaAsh, OV7, Reik y Pandora.

Trascendencia del humor. No importa cuánta adicción genere la tecnología en los niños, el humor que creó Chespirito es aún es disfrutado por los pequeños y programas como El Chavo del Ocho entra con frecuencia en la programación de los principales canales latinoamericanos.

El humorista siempre quiso estar acorde con los tiempos que le tocó vivir. Hace tres años abrió su cuenta de Twitter, que logró tener 6,64 millones de seguidores, y en la que se mantuvo activo hasta el miércoles.

Su creatividad y sus personajes trascendieron la pantalla chica. En 2011 la versión animada del El Chavo del Ocho debutó en un videojuego, que podía jugarse desde Facebook y también tuvo una pequeña versión para teléfonos móviles. Pero el gran salto llegó en 2012, cuando los personajes de la caricatura llegaron a la consola Wii de Nintendo. 


EN TWITTER

Stefania Fernández‏@StefaniaFKrupij
“Que triste esta noticia... QEPD Roberto Gómez Bolaños el querido #Chespirito”

Enrique Peña Nieto @EPN
“Lamento profundamente el fallecimiento de Don Roberto Gómez Bolaños, Chespirito. Mis condolencias a su familia”

Gaby Spanic ‏@gabyspanic
“Se nos fue un grande, te recordaremos siempre. Descanse en paz Roberto Gómez Bolaños Chespirito”

Rubén Aguirre @jirafalesruben
“Roberto merece el mejor de los homenajes, traspasó fronteras, edades y estratos sociales. Su obra quedará en la historia de la comedia mexicana

María Antonieta de las Nieves, @LaChilindrina
“Gracias por haber hecho feliz a tanta gente y por los maravillosos momentos que compartimos en el grupo. Descansa en paz, Roberto”

El Chavo del Ocho ha sido celebrado, pero también criticado por la violencia entre sus personajes. Al momento de la muerte de Chespirito se mantenía casado con Florinda Meza (Doña Florinda) y distanciado de María Antonieta de las Nieves (La Chilindrina)