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El Chamario de Eugenio Montejo viajó al universo melódico

Díaz y Barrios, juntos en el proyecto desde 2002, abordarán textos de Aquiles Nazoa en la colección Cantando entre Líneas | Foto: Manuel Sardá

Díaz y Barrios, juntos en el proyecto desde 2002, abordarán textos de Aquiles Nazoa en la colección Cantando entre Líneas | Foto: Manuel Sardá

Andrés Barrios y Bartolomé Díaz, del Taller de los Juglares, presentarán el disco mañana en el Trasnocho Cultural

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En el prólogo del libro Chamario (2004), Eduardo Polo –heterónimo de Eugenio Montejo– reconocía el potencial musical de aquellos versos. Sabía que había un canto natural detrás de las historias en las cuales el poeta viajó dentro de sí mismo para ser niño. Escribir para público infantil, decía, es algo “perfectamente serio”.

Por aquellos días se reunió con dos músicos que ahora son compañeros en la agrupación Decimonónico, que entre picardía y rigurosidad revive canciones del siglo XIX. Bartolomé Díaz y Andrés Barrios –uno de Los Hermanos Naturales– conocieron directamente del literato la posibilidad de inyectar a sus palabras ritmo y melodía.

“Es uno de los seres humanos más extraordinarios que he conocido –dice Díaz–, de una gran sabiduría literaria. Tenía un respeto profundo por el lenguaje. Estaba permanentemente en la búsqueda de la rima perfecta. Conocer a alguien que trabajaba con gran precisión con palabras, como lo haría el mejor de los joyeros con sus piezas, fue muy emocionante”.

Díaz, multiinstrumentista, es parte de El Taller de los Juglares desde su nacimiento, que ocurrió en 1995, cuando comenzó a rescatar canciones tradicionales infantiles. Después de sufrir cambios en su estructura, la agrupación sintió la necesidad de ir más allá de “Palomita blanca” y “Los chimichimitos” y explorar la obra de autores venezolanos dedicada –en teoría– al público infantil.

Polo –es decir, Montejo– intuyó que Díaz y Barrios pretendían usar sus versos para transformarlos en canciones. Adaptaron algunos y se los mostraron, acompañados por el cantante Julio Timaure, quien falleció en 2007, un año antes que el escritor. Al autor le convenció el resultado y tal reacción es considerada por el dúo como el mejor aval para la obra que ahora presentan.

Chamario, el disco que fue interpretado en la Universidad Metropolitana, incluye 14 poemas musicalizados por Barrios, personaje multifacético. En el álbum, Díaz se encargó de la armonización, la guitarra sintetizada y la dirección.

“Todos los arreglos se basaron en la experiencia de hacerlos en vivo”, explica Díaz: “Los tocamos ante niños en edad de guardería y ante gente adulta. El Chamario impacta en gente muy diversa: hemos presenciado manifestaciones eufóricas de personas que han vivido entre 4 y 80 años”.

El material, que fue presentado con éxito en el Festival de Popayán, en Colombia, será parte de un concierto que El Taller de los Juglares ofrecerá mañana en el Trasnocho Cultural. Díaz suena satisfecho por las sesiones, que duraron apenas un día: “Queríamos cerrar el ciclo y lo hicimos. Hemos cumplido una promesa hacia alguien que reconocemos como uno de los emblemas culturales de este país”.

Taller de los Juglares: Chamario
Mañana
4:30 pm
Salón de los Espejos, Trasnocho Cultural, Paseo Las Mercedes
Entrada libre