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El rosado de Carolina Herrera se impuso en las pasarelas de Nueva York

La audacia textil de Carolina Herrera fue irreprochable

La audacia textil de Carolina Herrera fue irreprochable

La diseñadora venezolana compartió pasarela con Tommy Hilfiger 

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El viaje al Caribe de Tommy Hilfiger desfiló hoy en Nueva York con influencias "reggae" pasadas por su mirada de clase bien, Carolina Herrera presentó su "vie en rose" cual pieza de arte en la Frick Collection y Jeremy Scott regaló con sus diseños un delicioso caramelo pop.

Carolina Herrera se entregó sin complejo a ese rosa (fucsia, rosa palo, rosa chicle) habitualmente asociado a la feminidad más recalcitrante.

La audacia textil, como siempre, fue irreprochable, cubriendo con transparencias y juegos volumétricos a la "mujer Herrera" (que no es cualquier mujer) y creando una sensación de verano fresco, sin complicaciones ni sudores.

Llegada la noche, la venezolana saca su artillería y hoy volvió a ofrecer, al menos, un par de modelos que, sin duda, acabarán en alguna alfombra roja (o rosa) en los próximos meses.Y como antídoto a tanta alta alcurnia, llegó el a veces genial a veces demasiado petardo Jeremy Scott, que se quedó afortunadamente en la primera categoría con una colección llena de referencias pop y mucho sentido del humor.

En la otra cara de la moneda, Tommy Hilfiger sigue jugando en el terreno que mejor sabe cada vez que se acerca la Semana de la Moda de Nueva York: sin escatimar en gastos y con una ropa que, en contra de lo que suele suceder, es accesible incluso por los técnicos de sonido del desfile o los periodistas en crisis.

"Island Hopping" continúa con la tendencia de muchos diseñadores, como Diane von Furstenberg o Ralph Lauren, que este año han decidido devolverle al verano su condición vacacional y Hilfiger ha apostado por inspirarse en sus propios descansos estivales en la isla caribeña de Mustique. Así, para mostrar su ropa, que describe como "bohemia, con un regusto a rasta y muy insular", recreó en Nueva York una playa caribeña con su arena real, su chiringuito y su pequeño lago, en el que chapotearon las modelos. "El agua es una de las grandes fuerzas del mundo, pero también tiene un efecto calmante.