• Caracas (Venezuela)

Escenas

Al instante

Bowie y la moda, la imagen de inspiración de los diseñadores

Givenchy, verano 2010. | Foto: Twitter

Givenchy, verano 2010. | Foto: Twitter

Yves Saint Laurent, Alexander McQueen o Yamamoto fueron algunos de los creadores para esta estrella del rock.

  • Tweet:

  • Facebook Like:

  • Addthis Share:

Transgresor y excesivo, David Bowie ha sido un referente cultural durante más de cuarenta años, además de fuente de inspiración para artistas y diseñadores que han versionado cientos de veces su exclusivo glam, un estilo que ideó para brillar en el escenario y que terminó forjando un ícono.

"Quizá esté loco, pero siempre he tenido una repulsiva necesidad de ser algo más que un humano (...) Quiero ser un superhombre", expresó Bowie en 1972, cuando publicó su cuarto álbum The Rise and Fall of Ziggy Stardust and the Spiders from Mars.

El británico solía hablar de sí mismo como la "Xeron Machine", una máquina fotocopiadora, porque recopilaba y absorbía ideas y conceptos de todas partes. Con gran capacidad para reinventarse, este cantante camaleónico se construyó con los trazos de la pintura de Warhol, el sonido de la banda Velvet Underground y la estética del filme La Naranja Mecánica, de Stanley Kubrick.

Su verdadera transformación estética ocurrió en la década de los 70 en Nueva York, donde conoció a Andy Warhol, Iggy Pop y Lou Reed, juntos frecuentaban la famosa Factory, el estudio del pintor donde los hombres lucían vestidos, tacones, zarcillos y se teñían el pelo.

David Bowie barajó talento, ambición y ambigüedad sexual, un cóctel que jamás dejó de agitar y que tanto ha influido en el mundo de la moda. De hecho, la estética de Bowie ha estado presente en las colecciones de María Escoté, Agatha Ruiz de la Prada, Emilio Pucci, Anna Sui, Rodarte o Louis Vuitton, entre otras.

Durante su carrera, Bowie ha inspirado las colecciones de mujer de Gucci, Balmain, Dries Van Noten, Givenchy o Celine.

Tras el fallecimiento del artista, por ejemplo, Jean Paul Gaultier declaró: "Personalmente me inspiró por su creatividad, su extravagancia, su sentido de la moda que reinventaba constantemente, por su atractivo, su elegancia y su androginia". Asimismo, el káiser de la moda, Karl Lagerfeld, describió a Bowie como "un gran artista y un ícono atemporal de la moda que permanecerá como una referencia".

Las chaquetas brillantes fueron el eje central de un estilismo que se adornaba con lazadas finas al cuello. La moda no fue un complemento indirecto en su vida, sino un espejo en el que se miraba.

Yves Saint Laurent, Alexander McQueen o Yamamoto crearon estilismos para la estrella del rock. Aficionado a la pintura, él mismo inspiró lienzos, como la colección de cuadros de otro músico, Paul McCartney, quien en 1999 inauguró una exposición de arte en el museo Kunstforum Lyz de la ciudad alemana de Siegen basada en David Bowie, Elvis Presley o Andy Warhol.

Las incursiones de David Bowie hacia otras disciplinas eran constantes y su anticipación a las tendencias, un hecho; características de un músico que dejó una huella en varias generaciones que lo consideran una leyenda.