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Blancanieves dice ¡olé!

<i>Blancanieves</i> | Foto Cortesía

Blancanieves | Foto Cortesía

La versión muda, gótica, torera y en escala de grises del cuento de los hermanos Grimm es la joya del XVII Festival de Cine Español

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Ni el escaso número de salas para cine digital, que cada vez hace más complicada la celebración de muestras de cine internacional, por el lado de Venezuela, ni los jinetes del apocalipsis de la crisis económica y los recortes de presupuestos para la cultura, en la orilla ibérica, impiden que se hinche el velamen de una tradición: el Festival Español. Una película muda y en blanco negro, con toreros, enanos y mucho de relato gótico, esta vez hace más ruido que el mismísimo Pedro Almodóvar.

Blancanieves (2012), del director bilbaíno Pablo Berger y con Maribel Verdú de madrastra, en una perturbadora versión que regurgita en las claves de la España de los años veinte el mismo material casi irreconocible del que Disney extrajo una princesa para rosáceas decoraciones de cumpleaños, desembarca con sus 10 premios Goya de 2013 (entre ellos Mejor Película) como la sensación de la muestra ibérica.

Los amantes pasajeros (2013), comedia de enredos aéreos con la que Almodóvar se asoma al humor irreverente de los años de Pepi, Luci, Bom y otras chicas del montón (1980), aunque es sabido que el tiempo nunca marcha en reversa, llega precedida de comentarios de crítica no demasiado halagadores. En todo caso, el cine del manchego está más allá del bien y el mal. Le acompañaron musas de siempre como Cecilia Roth y Penélope Cruz.

Grupo 7 (2012), del andaluz Alberto Rodríguez, es quizás el único filme del festival que más o menos rivaliza en estatura con Blancanieves, y confirma el buen momento del género policial, representado en la edición anterior por No habrá paz para los malvados (2011). Protagonizada por Antonio de la Torre y Mario Casas, la cinta recrea acontecimientos reales: la operación para limpiar Sevilla de vagos, maleantes y narcotraficantes antes de la exposición mundial de 1992. De lo más adictivo es el retrato de una ciudad encantadora y terrible que de europea tiene poco, y de excesos, todos los imaginables.

The Pelayos (2012), del catalán Eduard Cortés, fabula en código heist (el de los robos magistrales) la historia real de Gonzalo García-Pelayo, productor musical que, en los años noventa, diseñó un método para arrancarle fortunas a los dueños de los casinos. En el reparto figura el actor alemán Daniel Brühl, el Niki Lauda de Rush: pasión y gloria.

La banda Picasso (2012), del experimentado madrileño Fernando Colomo, pone a interactuar nada menos que a Picasso, Apollinaire, Gertrude Stein, Max Jacob, Georges Braque y Henry Matisse alrededor de un hecho real, el hurto de La Gioconda del Louvre en 1911. La comedia vasca Bypass (2012), de Aitor Mazo y Patxo Tellería, es predecible pero entretenida y se inscribe en el subgénero de los romances amenazados por padecimientos terminales. 15 años y un día (2013), de Gracia Querejeta y de nuevo con Maribel Verdú, es un melodrama sobre la conflictividad de la adolescencia.

Rostros familiares. Los venezolanos Ana María Simon, Héctor Manrique, Jean Paul Leroux, Marisa Román, Héctor Palma y el ya fallecido Juan Manuel Montesinos figuran en el reparto de Lo que tiene el otro (2007), reflexión coral alrededor del tema de la envidia que protagonizó Imanol Arias y dirigió el valenciano Miguel Perelló, un amigo cercano de Alberto Arvelo, al que le produjo Cyrano Fernández (2007). El filme, coproducción binacional rodada parcialmente en la urbanización caraqueña de Altamira, tuvo muy poco éxito en España.


Espacio merecido

La taquillerísima Las aventuras de Tadeo Jones (2012, del director Enrique Gato), sobre un albañil-arqueólogo que emula al Indiana Jones de Spielberg, encabeza la muestra paralela de una industria creciente que se ganó un sitio aparte en el festival: la de la animación española. Le acompaña, entre otras, la producción catalana Copito de nieve (2011, de Andrés G. Schaer), basada en el difunto gorila del zoológico de Barcelona que fue el único caso registrado de albinismo en su especie. Curiosamente, no es un filme de técnica digital el más elogiado por la crítica en la muestra, sino uno de dibujos animados tradicionales: Nocturna (2007), de Adrià García y Víctor Maldonado, una poco convencional fantasía sobre los enigmas de la oscuridad.


XVII Festival de Cine Español

Desde el viernes

Información y programación diaria:

www.trasnochocultural.com

www.grancine.net