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Andrew Garfield se metió en el fango de los desahucios

Garfield y Shannon pasaron varias semanas en Florida hablando con personas que perdieron sus casas durante la crisis / EFE

Garfield y Shannon pasaron varias semanas en Florida hablando con personas que perdieron sus casas durante la crisis / EFE

La cinta de Ramin Bahrani que trata sobre la corrupción inmobiliaria en Estados Unidos compite por el León de Oro en Venecia

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Andrew Garfield cambia las mallas de Spiderman por el mono de albañil en 99 Homes, un filme de Ramin Bahrani que pone el dedo en la llaga de los desahucios y la corrupción inmobiliaria que afloraron en Estados Unidos con el estallido de la crisis financiera.

La cinta, en la que también trabaja Michael Shannon, ha tenido una buena acogida en el Festival de Venecia, en el que compite por el León de Oro. “Este tipo de corrupción, en el que los criminales tratan cara a cara con los gobernantes, se está haciendo sistémica en todo el mundo”, declaró Bahrani en rueda de prensa.

Tanto el director como los protagonistas pasaron varias semanas en Florida –símbolo del desplome hipotecario– investigando y hablando con los afectados para llevar a buen término este drama sobre un hombre corriente que ve cómo el banco se queda con su casa. La paradoja del destino es que el mismo tiburón que lo ha expulsado es quien le ofrece la oportunidad de recuperar su vivienda, eso sí, trabajando para él.

99 Homes es un drama con elementos comunes a anteriores cintas de Bahrani, siempre interesado por cuestiones sociales y humanitarias, pero aquí añade ciertos ingredientes del cine de gángsters que probablemente lo acercarán a un público más amplio. El realizador, de origen iraní, dijo que no pretende dar ninguna lección sobre la crisis financiera. "Para mí se trata sobre todo de personajes", señaló. Unos personajes que representan el escalón más bajo de la pirámide social, los que parecen no tener más opción que elegir entre no tener nada o convertirse en hienas.

La película comienza a quemarropa con la imagen de un suicidio, un desahuciado que decide quitarse de en medio. Y ese comienzo sintetiza lo que 99 Homes aspira a ser: un puñetazo en el estómago que obligue al público a reaccionar.