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Anabelle Blum: Charytín es la diva del programa y yo soy su mano derecha

Anabelle Blum / Cortesía: Anabelle Blum

Anabelle Blum / Cortesía: Anabelle Blum

La venezolana comparte pantalla con la cantante y conductora dominicana en el late night show

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Anabelle Blum regresó hace dos semanas a la televisión estadounidense como coanimadora de Charytín, un late night show de Mega TV. La presentadora tenía más de año y medio fuera de la pantalla, desde la cancelación del programa La Tijera, que emitió Telefutura. Durante ese tiempo se dedicó completamente al cuidado de su hijo Phillipe, que el viernes cumplió 3 años de edad.

Sin prisa, Blum asegura que esperaba una oportunidad ideal, como ésta que le llegó de la mano de Charytín Goyco, cantante, conductora y actriz dominicana que se convirtió en gran amiga de la venezolana desde que se radicó en Miami. “Soy la cohost, el show lleva su nombre. Ella es la diva, la protagonista, y yo la ayudo a hacer cualquier cosa loca en los segmentos, soy su mano derecha. Ha sido una experiencia maravillosa, el público lo ha recibido de una manera extraordinaria”, cuenta.

El espacio se transmite desde el 29 de abril, de lunes a viernes, y ha recibido a celebridades de la música latina como Olga Tañón, Fonseca, Gilberto Santa Rosa, Fanny Lu y Jon Secada, así como del diseño de modas, entre ellos Nicolás Felizola.

“En el programa manejamos mucho el humor, porque lo mejor que se le da a Charytín es la comedia. A mí gusta definir el espacio como una suerte de Saturday Night Live, pero latinoamericanizado. Mezclamos entrevistas con musicales y sketchs. Es una oferta totalmente distinta a lo que podían ver los hispanos en Estados Unidos. Me encanta porque es un proyecto que me permite ser cien por ciento yo. Si en algún momento me toca tener un show sola, me gustaría que fuese de este estilo”, señala la presentadora.

Blum considera que compartir pantalla con la dominicana es un sueño hecho realidad, porque la admiraba desde que veía en la década de los ochenta El Show de Charytín, que emitía RCTV. “Cuando llegué a Miami y me contrataron en Telefutura, recuerdo que fui un día a la sala de maquillaje y, apenas entré, la vi sentada. No me aguanté y le dije: ‘¡No lo puedo creer! ¡Usted era mi ídola y la de mi abuela!’. Ella se quedó impresionada y se rió conmigo. Ese fue mi primer acercamiento. Luego coincidimos en varias pautas del canal y me sentía muy afortunada de estar a su lado”.

La proposición de formar parte de Charytín provino de la misma animadora dominicana. “A ella también le habían cancelado su espacio en Telefutura, Escándalo TV. Desde ese momento no nos veíamos profesionalmente, pero sí teníamos contacto personal. Hace unos meses me llamó y me preguntó si estaba ocupada en algún proyecto en particular, que si no estaba comprometida; me quería a su lado para esta nueva aventura. No lo dudé y puse en pausa cualquier otra oferta. Fue un honor que me pidiera estar en el programa”, relata Blum.

Durante el año y medio que estuvo ausente de la pantalla chica, la conductora, que inició su carrera en Sonoclips, desarrolló trabajos de voice over para comerciales en Estados Unidos. Además, estaba en conversaciones con otras cadenas de televisión, pero nada se había concretado.

La posibilidad de regresar al país no figuraba entre sus planes. “Mi vida está establecida aquí. Aunque siempre lo he dicho: mi casa y mi hogar es Venezuela. Incluso voy a menudo para allá, a visitar a mi familia y a mi amigos”, dice.

En Miami, se mantiene en contacto con el grupo de artistas que ha emigrado al norte. “Somos más venezolanos que el pabellón criollo, desde los gustos por la comida hasta el idioma. En mi casa se habla español. Mi hijo parece que nació en Venezuela. Para mí esa parte es intocable. Además, ha ocurrido un fenómeno súper bonito. Los actores y animadores que están aquí siempre nos comunicamos; no nos vemos seguido, pero nos apoyamos. Si están en una obra de teatro o en un programa de televisión, corremos la voz. La sangre y la tierra llaman”, expresa.

De fácil adaptación

Más de cuatro años tiene Anabelle Blum residenciada en Miami. Confiesa que la adaptación no fue difícil, porque siempre viajaba con regularidad a esa ciudad. “Siempre venía de vacaciones, no es lo mismo cuando vives, pero la verdad nunca me dio tiempo de darme cuenta de que había emigrado. Apenas llegué encontré trabajo, estaba recién casada y luego fui madre. Me he mantenido muy ocupada”, señala la animadora, que se separó recientemente de su pareja.

La conductora asegura que lo peor ya pasó y que cada día siente que recupera más la sensación de absoluta seguridad e independencia. “Me dedico a mi hijo, por eso me gusta el programa, porque me permite estar pendiente de él. Además, tengo tiempo para mí. Entreno mucho. Salgo a la calle a correr, e interdiario hago de cinco a ocho kilómetros, es una de las mejores maneras de drenar”.