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Ana Alenso muestra el vértigo de la dependencia petrolera

La artista trabaja mayormente con objetos encontrados y Tropical curse no es la excepción | Foto: Ángela Bonadies

La artista trabaja mayormente con objetos encontrados y Tropical curse no es la excepción | Foto: Ángela Bonadies

La artista presenta una instalación en la que coexisten andamios, un barril, un video y varios objetos encontrados

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 Ana Alenso concibe el arte como una experiencia, algo que va mucho más allá de la mera contemplación de las obras. Esta premisa ha guiado buena parte de su trabajo y está muy presente en Tropical Curse, la individual que presenta en Berlín, Alemania.

Alenso tiene más de un lustro residenciada en Alemania, pero mantiene fuertes nexos con la escena artística venezolana. En sus últimos trabajos, la caraqueña ha comenzado a interesarse por un tema medular: la cultura petrolera. Es por ello que en en esta ocasión se apropia de un barril de petróleo, el cual explora no solo en su dimensión icónica, sino también en su aspecto objectual, físico, sensorial y escultórico. Su propuesta invita a mirar, pero también a tocar e inclusive a oler las piezas y a escuchar los sonidos que provienen de su interior.

La artista trabaja mayormente con objetos encontrados y Tropical curse no es la excepción, aunque en esta ocasión tuvo que recurrir a los servicios de compra por Internet. “El primer barril que pensé en usar lo hallé acá en Berlín, pero me decidí por este otro y lo encargué”, cuenta la artista.

El barril, a su vez, “sostiene” el parachoques de un automóvil. La pieza alude al delicado equilibrio entre renta petrolera e importaciones. Ambos elementos forman parte de una instalación apoyada en andamios, cuya base es otro objeto encontrado: un colchón. Una pieza giratoria elaborada con asfalto y un video del programa televisivo El ciclón del dinero también forman parte de la exhibición.

Casi todas las obras pueden ser contempladas desde el piso, pero resulta mejor aceptar la invitación de Alenso y treparse, como puedan, al andamio. No es tarea fácil, pero vale la pena. “La idea de hacer una estructura en la que el espectador se puede montar es ir más allá de mostrar el barril de petróleo, hacer que la gente se vea envuelta en una experiencia, que sienta un poco de miedo, que viva un poco esa inestabilidad en la que estamos sumergidos, porque el sistema económico global y especialmente el venezolano es muy inestable. Y somos tan inestables porque somos tan dependientes. Si tuviésemos otras bases culturales, de educación o de trabajo no seríamos un sistema tan inestable”.

La exhibición propone una reflexión en torno a la depedencia petrolera, un tema que Alenso ha estado explorando durante los últimos dos años. “De hecho, la última exposición que tuve en Caracas, en Oficina #1 se llamaba Boom and Bust, un término que hace referencia a un ciclo de la economía, es cuando se explota demasiado un recurso natural y hay un boom, pero después siempre hay una caída. Actualmente se puede decir que los venezolanos estamos viviendo el Bust, que es la caída de los precios y este desbalance económico”.

La muestra tiene lugar en la sala Kinderhook & Caracas, que llevan los artistas Sol Calero y Christopher Kline en el barrio de Kreuzberg. Mañana sábado, se llevará a cabo un conversatorio junto a dos académicos venezolanos. Uno de ellos es Manuel Silva Ferrer, profesor de la Universidad Libre de Berlín, quien aborda en su cátedra los paisajes petroleros en la literatura y en el arte. El otro es Iván Capriles, quien cursa un doctorado sobre industria petrolera en la capital alemana.