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Los Amigos Invisibles pasaron la prueba con sus nuevos músicos

La banda abrió el concierto con "Corazón tatú", de su reciente disco <i>Repeat After Me</i> | Foto: Raúl Romero

La banda abrió el concierto con "Corazón tatú", de su reciente disco Repeat After Me | Foto: Raúl Romero

En las presentaciones del fin de semana entregaron al público un adelanto en DVD de la sesión acústica grabada en México

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En la cola al estacionamiento del Centro Cultural BOD un grupo de personas hacía comparaciones inevitables luego del concierto de Los Amigos Invisibles el sábado en la noche, el primero del par de los tradicionales 24 cañonazos bailables. Hablaban de los dos nuevos integrantes, el guitarrista Daniel Saa y el tecladista Agustín Espina. “No se puede negar que son buenos. El pana buscaba hacer los riff parecidos a los de Cheo”, dijo uno del grupo sobre el sustituto de José Luis Pardo. “Armandito tenía más tumbao, era vistoso como bailaba”, agregó una de las mujeres en referencia a Armando Figueredo.

Era la primera vez de ambos en Caracas con el grupo. Saa se había presentado en junio, pero en una fiesta privada. Ninguno defraudó. “Tal cual”, dijo entre el público una muchacha durante el solo de “Cuchi-cuchi”, atenta a cómo lo harían los nuevos.

Musicalmente la agrupación no defraudó. Lo demás es cuestión de costumbre, aunque Saa y Espina aún no sean considerados integrantes de Los Amigos Invisibles, sino músicos invitados. La única diferencia, apenas perceptible, son algunos deslices muy rockeros del guitarrista en sus punteos y riffs. “Este año ha habido algunos cambios. Los que estamos queremos seguir haciéndolo bien”, dijo el cantante Julio Briceño con relación  a los nuevos instrumentistas.   

El concierto comenzó cincuenta minutos después de lo previsto, pero la gente no estaba impaciente. La primera fue “Corazón tatú”, de su reciente disco Repeat After Me, que demostró que quienes siguen al conjunto no solo buscan regodearse con viejas canciones, sino que también están atentos a su discografía.  Igual ocurrió con “Stay”, del mismo álbum, que muchos cantaron,  no todos con buen acento para el inglés. Fue la pieza con la que se arriesgaron a mitad de espectáculo después de haber interpretado “Esto es lo que hay”, con Servando Primera, y “Óyeme nena”, con Huáscar Barradas. En el primero, el cantante se tomó algunas licencias para añadirle ideas al tema. “Yo no le gusto a tu papá/ porque dice que soy malandro/ Yo nunca he tumbado a nadie/ aunque me esté llevando a su hija”, cantó el ex Salserín, que hizo la famosa vuelta que siempre se evoca en “De sol a sol”.

“Esta es la parte que tenía que venir. Salserín con mucho swing”, expresó Julio Briceño, cantante de una agrupación que con su sonido ha reivindicado esos fenómenos de la cultura pop de los ochenta, noventa y años más recientes, como “Gangnam Style”, de la que versionaron –incompleta– en merengue.

El cuatrista Edward Ramírez se montó para tocar en “All Day Today”, un tema cónsono para ese calipso en el que también participó  Diego “el Negro” Álvarez, que junto con Álvaro Paiva Bimbo, en la guitarra acústica, acompañó a la banda en algunos temas.

Paiva Bimbo hizo los arreglos de cuerda para el show acústico que prevén presentar en 2015 en Venezuela y del que hay una sesión grabada en marzo en México. El sábado tocaron en ese formato “Viviré para ti” en bossa nova. El próximo año estará a la venta el DVD, del que entregaron una versión de cinco temas a quienes compraron sus entradas para los conciertos de fin de semana.