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El trío Americania ambientó La fiesta del Rey Drama

La banda trabajó con Héctor Castillo, coproductor de los últimos dos trabajos de Gustavo Cerati

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Salvando las distancias y respetando los contextos y épocas, el proceso evolutivo de Americania ha sido similar al de grandes bandas que marcaron el mainstream mundial en la década de los años sesenta. De hacer rock n’ roll puro y visceral, agrupaciones como The Beatles, Rolling Stones y The Beach Boys –de notorio influjo en el trío caraqueño– pasaron a experimentar con otros instrumentos, a buscar nuevas texturas y a dejar que las canciones trazaran el camino.

El resultado, tanto en aquellos casos legendarios como en esta agrupación venezolana que busca su madurez, fue un híbrido que quizá tenga al rock como principal ingrediente, pero que va más allá del género. La curiosidad funcionó como un motor en Ítalo Pizzolante (guitarra), Armando Añez (bajo) y Álvaro Casas (batería), que se aventuraron en lo que podría llamarse, corriendo el riesgo de caer en lugares comunes, un experimento.

La fiesta del Rey Drama, que podrá ser descargado a partir del sábado 6 de abril (www.americania.com.ve), es un compendio de 11 temas que fueron compuestos, en su mayoría, en la sala de un apartamento de Madrid. “Armando y yo –dice Pizzolante– estábamos viviendo allá y no podíamos hacer mucho ruido porque molestaba a los vecinos. Eso hizo que nos esforzáramos por escucharnos y prestarle atención a los detalles. Álvaro, que estaba en Caracas, nos enviaba maquetas increíbles sobre las que nosotros trabajábamos”.

Desde el lanzamiento de Sigo (2011), el trío tenía claro que no continuaría con el frenetismo de canciones como “Indecente”. Deseaba profundizar en armonías vocales, buscar una propuesta musicalmente más compleja e intimar con su público a través de las letras.

“Decidimos dejar de ser un trío de rock y empezamos a probar con otros instrumentos”, dice Añez. “Hay canciones que giran alrededor del piano o el ukulele. Empezamos a investigarlos y a componer con ellos, y creo que ese factor le dio otra vibra a la propuesta”.

“Queríamos que fuera más libre”, interviene Pizzolante. “Encontramos un camino en la parte lírica, hablando de cosas que eran muy nuestras, muy íntimas. La música empezó a ser así, tocada no con tanta energía, ya sin esa adrenalina adolescente, pero más pensada. No era como llegar directo a la sala de ensayo a descargar, sino dedicarse poco a poco a producir las canciones”.

La grabación de La fiesta del Rey Drama tuvo un catalizador. El productor del álbum fue el ex integrante de Dermis Tatú Héctor Castillo, quien no sólo fue coproductor de los galardonados últimos dos álbumes de Gustavo Cerati, sino que ha trabajado –como ingeniero de mezclas– con figuras como David Bowie.  

“Héctor nos enseñó un lado de las canciones que no habíamos visto”, asegura Añez, quien sonríe cuando rememora las sesiones que se celebraron en Brooklyn, Nueva York, en las que se incorporaron extraños instrumentos como el pocket piano, que hicieron evidente en canciones como “Guerra” la influencia de joyas como Pet Sounds (Beach Boys, 1966).

Ya fue divulgado el videoclip del tema “Estoy afuera, sal”, primer sencillo de la obra que estará disponible en línea desde el sábado. El reto será la puesta en directo. Los músicos pretenden viajar por el país para mostrarlo. En vivo los apoyan colegas como el baterista Simón Hernández, así como Reynaldo Goitía alias “Boston Rex” (Tomates Fritos) y Alejandro Sojo (Los Colores). Las fechas están por confirmarse. Cualquier novedad la divulgarán a través de su Twitter: @Americania.