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Adrián Lara: “En Colombia me reconocen diez veces más que en Venezuela”

Una celebridad de 30 segundos de duración gracias a su mala pronunciación del inglés, el modelo nativo de La Victoria sueña con convertirse en presentador de televisión  

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Es el verdadero símbolo del antiimperialismo, debido a su perseverancia en la destrucción del inglés, y sin embargo, también ha optado por la emigración. Adrián Lara, una de las pocas noticias buenas de Venezuela el pasado enero gracias al triunfal relanzamiento de las cuñas publicitarias de Open English (en una de ellas es un vaquero y en otra aplica su “persueichon” en escalas de gris como modelo de un perfume ficticio), vive desde hace cuatro meses en la urbanización Chapinero Alto de Bogotá.

El comunicador social nacido en La Victoria, estado Aragua, ya obtuvo la visa de residente para trabajar en Colombia y tiene un contrato como modelo. “Por ahora estoy haciendo casting (audiciones) y muchos talleres: de presentador en televisión, español neutro, dicción y proyección de voz. Me siento muy bien acá. Contento”, relata por teléfono.

—¿Hay más oportunidades en Colombia?
—Completamente. ¡Uf! Muchísimo. Por lo menos en el ámbito en el que estoy trabajando, el modelaje, porque en Colombia hay muchas ferias textileras y desfiles: Colombia Moda, Caliexpo Show, y ahora viene la Semana de la Moda del Cuero. Salen muchas cosas. Hay más calidad en todo. En Venezuela estamos centrados netamente en la política y eso ha ido consumiendo otras esferas de la sociedad. La televisión también está muy bien aquí. Hice un especial para Caracol TV que sale en marzo. Aparte de que acá los comerciales de Open English están muy pegados, a la gente le encantan.

—¿En Bogotá lo reconocen en la calle gracias a Open English?
Obvio. Diez veces más que en Venezuela. En mi país la gente ni me para. Aquí es otra cosa. Al colombiano le gustan mucho los artistas, las personas de la televisión. Hay todo ese movimiento de famosos, revistas, chismes, paparazzi. En Venezuela creo que ni famosos hay ya. Estamos limitados a dos canales, dos programas de farándula. A mí me gustaría estar haciendo todo esto en mi país. Pero en este momento Venezuela no me puede dar ese despegue que yo necesito. La vida me dio la oportunidad de internacionalizarme y estoy aprovechándola en Colombia. Aparte, estoy a una hora y media en avión de mi familia.

—¿Es de los que se adapta rápido?
—Yo soy de La Victoria y me fui a vivir en Caracas. Me gradué y viví un año en Londres, luego en Milán. Siempre he sido muy independiente, pero claro, tengo toda mi familia, mis amigos y mi identidad en Venezuela. Obvio que extraño mucho mi país. Pero también estoy centrado en lo que ando. Tengo que aprovechar esta oportunidad. No me puedo quedar extrañando a mi familia toda la vida y no moverme.

En redes sociales se publicaron fotos suyas de cuando estaba empezando en el modelaje. ¿Le molestó?
—Son unas fotos que hice para un casting del Mister Turismo. Tenía como 17 años, imagínate. La gente crece y se vuelve adulta. No puedo controlar las cosas que publican ni las cosas que la gente dice. Hicieron el tema un poquitico amarillista, pero tampoco me voy a dejar afectar por comentarios negativos.

—¿Mal o bien, pero que hablen?
—Ni siquiera me interesa que hablen. Me da igual si hablan o no hablan. Yo no hablo de nadie, en verdad.

—¿Cómo sería su vida sin Open English?
—Yo trabajaba en la revista Fashion Nights. A lo mejor seguiría en la producción editorial, que me gusta mucho. No sé. A lo mejor estaría modelando. De verdad que no me ubico.

—¿Cómo se imagina en 2019?
—Me encantaría tener un programa de televisión en el que viaje por todos lados y entreviste gente. En cinco años me veo como un presentador, más consolidado, con más experiencia, más maduro, más estable. Me veo bien.

—¿Y la actuación?
—Siento que tengo más dotes de presentador. Tengo buen feeling con la gente. Me gusta caer bien. Me siento más siendo Adrián siempre que interpretando personajes en la actuación. Aunque lo que me ha dado a conocer entre la gente es la actuación como el “Guacho” (su personaje de Open English). Tampoco descarto que, si me sale algún trabajo actoral, no lo disfrute a todo dar.

—¿Qué es lo más gracioso que le ha pasado con la cuña del “persueichon”?
—Creo que la imagen que publicaron en redes sociales en la que sale mi cara en blanco y negro y dice “devalueichon” en vez de “persueichon”.

—¿Estaba preocupado por el bajón que habían tenido las cuñas de Open English?
—Teníamos un poquitico de miedo porque no sabíamos si la gente iba a entender el refresh que le dieron a la marca. Pero en un día ya teníamos 500.000 visitas en Youtube del “persueichon”. Los comerciales salieron al aire el 2 de enero. Yo estaba en Punta Cana con mi familia y al día siguiente la gente en el hotel ya me decía: “¡Persueichon!”. Vienen más comerciales por ahí que ya están hechos, muy divertidos también, todos como una superproducción y en alta definición. Los van a poder disfrutar a lo largo de 2014.

—¿Está preparado para cuando llegue el final de su etapa Open English?
—No estoy centrado en que Open English sea el eje que me rija. Estoy claro en que se va a acabar algún día. Me dejó primero el reconocimiento de 20 países de Latinoamérica. Me dejó que sea conocido por muchas personas y que la gente me tenga cariño. Me abrió esa puerta inmensa de salir del anonimato. Me dio mucha experiencia en la parte actoral y de grabar comerciales. Fue un escalón inmenso en mi carrera. Hay un antes y un después de Open English en la vida de Adrián. Fue una oportunidad. Espero que vengan más oportunidades. La gente empieza con escalones pequeños. Yo empecé con un súper escalón. La idea es seguir manteniendo ese nivel. Y claro, seguir disfrutando el trabajo que hago, que me gusta mucho, y poniéndole muchas ganas.

—¿En Bogotá extraña la playa?
—Extraño un poquitico el calor cuando voy caminando por la calle. Aquí las manos se te secan mucho, pierdes la humedad de la piel. Hace mucho frío, pero viví en Londres un año, tampoco es que me pegue mucho. Pero sí extraño La Guaira, Tucacas, Los Roques. Soy muy playero.

—¿Tiene pareja?
—Cero compromisos. Estoy enfocadísimo en otras cosas. Pero el amor siempre anda suelto y tampoco uno puede decir que no.