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Los tonos de paisajes oníricos evocan el origen del mundo

La exhibición está compuesta por óleos que se alejan de lo costumbrista para reflejar un mundo imaginario | Foto Manuel Sardá

La exhibición está compuesta por óleos que se alejan de lo costumbrista para reflejar un mundo imaginario | Foto Manuel Sardá

La muestra, que incluye 17 piezas, forma parte de la celebración por los 10 años de la Sala TAC

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A Ángel Hurtado lo seduce la inmensidad de la naturaleza. La virginal, inexplorada, indómita. En el momento en que el hombre interviene en ella, él se aleja. Así sucedió en una época cuando pintaba el universo. “Cuando la NASA empezó a viajar y a hacer fotografías ya no me interesó porque se volvió una realidad y antes era un misterio. Y eso es lo que más me importa de la pintura”, dice.

Ese enigma, que es a la vez un encuentro íntimo con la soledad, lo llevó a la Gran Sabana, para Hurtado el mejor lugar del mundo, y de allí tomó imágenes del Roraima, del Salto Ángel, del Kukenan, de la lluvia, del final del día, de la bruma, para crear cuadros en gran formato que viajan entre el recuerdo y lo real. Estos integran la individual Luces y penumbras, que será inaugurada esta noche en la Sala TAC del Trasnocho Cultural, como parte de la celebración por los diez años que cumple este espacio para el arte.

“Yo viví 37 años fuera del país, en las grandes metrópolis, y estaba harto de ellas. No soporto una ciudad. Así que volví a buscar un lugar frente al mar, para volverme un ermitaño, y conseguí en Margarita ese sueño dorado”, cuenta el artista nacido en El Tocuyo en octubre de 1927.

La muestra, que cuenta con la curaduría y museografía de John Lange, está integrada por 17 piezas al óleo, que el también cineasta trabajó durante los últimos 3 años. En ella se encuentran títulos como Las aguas y el viento, Perpetuamente erguido conquistando el cielo y Las lluvias del mar en lejanía, que el artista no cataloga como realistas ni costumbristas, sino como obras de un mundo imaginario. “Es lo primigenio, el estado natural de las cosas sin la huella del hombre. Trato de captar el esplendor de la naturaleza en su más grande expresión y lo hago en este momento de mi vida porque es como la historia de la serpiente que se muerde la cola: uno nace primario y cuando se acerca al final de su existencia también va a ese estado”.

El arte y la ideología. El artista, que ha llevado sus obras a Francia, Italia, Corea, Brasil y Estados Unidos, fue quien inauguró la actividad artística en la Fundación Trasnocho Cultural hace una década, con la exhibición Divertimentos sobre la historia, compuesta por collages de maestros de la pintura, como Gauguin y Picasso. “Recortaba los cuadros y hacía una composición. Es algo que empecé a hacer en los años sesenta y lo retomo cuando estoy muy cansado de pintar algo. Me divierto mucho haciéndolo”, señala Hurtado, que será homenajeado en la edición 2013 de la Feria Iberoamericana de Arte, que comienza mañana.

Admira a los grandes artistas del Renacimiento y del siglo XIX, pero se lamenta al decir que la generación que ha seguido ha perdido el rigor de otras épocas. “Los maestros trabajaban con mucha seriedad. Y ahora la pintura se ha vuelto un juego. Ya los pintores no estudian, creen que no hay necesidad de oficio. Todo en esta vida necesita estudio. Esto ha llevado a la decadencia y no sólo en Venezuela, es un asunto mundial. El arte así es tomado por los piratas”, afirma.

Una crítica que extiende a los museos y las políticas culturales actuales. “Los museos han perdido su seriedad, están en un estado deplorable. El Estado no se ocupa de ellos porque no le interesa. Guardo la esperanza de un renacimiento de las artes en el país, pero esto no se dará hasta que no termine la imposición de una ideología. Mientras esto siga es imposible que los artistas tengan libertad”.

Década artística

El 26 de junio de 2003, un conjunto de collages de Ángel Hurtado inauguró las actividades de la Sala TAC del Trasnocho Cultural, en Paseo Las Mercedes. “Es un homenaje a todos esos maestros de los que me he servido. En esta exposición, ellos están aquí reunidos en esta exposición, juzgándonos”, declaró entonces a El Nacional.

Fue el pintor ganador del Premio Armando Reverón en el XXI Salón Oficial en 1960 el que dio inicio a una serie de exposiciones que hoy ya suman 66 entre individuales y colectivas, 42 catálogos y más de 400.000 visitantes en un espacio que nació para ofrecer también talleres, conferencias y visitas guiadas. Allí se han mostrado los trabajos de artistas como el fotógrafo Luis Brito, esculturas de Gego y una colectiva de la época dorada del grabado con obras de la Nena Palacios, Luis Chacón y Alejandro Otero.

Luces y penumbras

Sala TAC, Trasnocho Cultural, Paseo Las Mercedes

Inauguración: hoy, 7:30 pm

Horario: de miércoles a sábado, de 10:00 am a 9:00 pm; martes y domingo, de 1:00 pm a 9:00 pm

Entrada libre