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El universo de Samantha Dagnino

Samantha Dagnino | Foto ANÍBAL MESTRE

Samantha Dagnino | Foto ANÍBAL MESTRE

Hija, estudiante, actriz, compositora y músico pero, sobretodo, mujer. Esta joven, que creció bajo los reflectores del espectáculo, decidió trasladarse al extranjero para buscar su propia identidad. El resultado es una expresión clara y sonora que plasma en su nuevo disco Play with me

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A primera hora de la tarde de un jueves comienza la conversación con Samantha Dagnino ­Samsara­, quien forma parte de la generación de talento venezolano que, durante los últimos años, se ha dado a conocer en ámbitos tan variados como el diseño de modas, la ópera y la literatura. Hija de la reconocida chef Helena Ibarra y del experimentado músico Pablo Dagnino, se define como "una curiosa de la vida" en tono jovial y relajado.

Esa cualidad es la que la ha impulsado a experimentar con diversos géneros musicales y exigentes papeles en obras de teatro, al igual que con diferentes estilos de peinado y vestuario... todo lo necesario para descubrir las diversas facetas de la mujer del siglo XXI.

Chica cosmopolita. Samantha cuenta que desde niña comenzó a participar en comerciales de televisión. "Tenía cuatro años cuando empecé a grabar anuncios para bancos, champús, entre muchas otras cosas; luego, a los seis, tuve mi primer papel importante en el segmento Los chistes malos del Club de los Tigritos en Venevisión".

Al terminar la película La mágica aventura de Oscar en el 2000, supo que la actuación era su camino. Por ello, al cumplir 18 años, se mudó a Nueva York, "un centro urbano con un ritmo y vibración únicos", donde sigue formándose en el Conservatorio Stella Adler. Al

graduarse, adquiere experiencia en teatro musical, en Broadway, con un rol protagónico. "Fue algo maravilloso y más a esa edad", recuerda con aire risueño.

Entre las ilimitadas posibilidades de la Gran Manzana, se suman los viajes, cursos y giras, lo que le ha permitido a Samantha un amplio intercambio cultural. Además, afirma con entusiasmo que parte de ser artista es entender a los demás.

"Soy una fanática de la humanidad, para aprender y crecer al mismo tiempo".

Este conocimiento la ha sensibilizado y las vivencias, al acumularse, se fusionan y generan una energía creativa que busca expresarse.

Así, como una mariposa que sale de su capullo, Samantha encuentra su independencia artística, su sonido ­una mezcla de acentos caraqueños, parisinos, londinenses y algunos matices orientales­.

"Tengo confianza en mi propia voz, la interior y la que proyecto".

Samsara. De ese proceso y como reflejo del libre pensamiento, nace el nuevo alter ego de Samantha Dagnino, Samsara. "Ella es la conjugación de muchas cosas, una chica provocativa y sexy, pero glamorosa". Este personaje, al estar bajo las luces de neón del escenario y al compás de beats electrónicos con trazos de lounge entona letras sensuales, juguetonas y atrevidas ­definitivamente pegajosas­ de forma desinhibida. "Samsara es una representación muy diferente a como soy realmente, de hecho, es hasta un poco malandra", añade entre risas. Los once temas, todos en inglés, están en el disco Play with me, definido por ella misma como "un caldo de múltiples ingredientes y especias interesantes". El álbum fue producido por Rudy Pagliuca y mezclado por Hector Castillo, quienes han trabajado con Viniloversus y Bjork, respectivamente.

Para acompañar esta fuerte personalidad, el look de Samsara es ultra femenino y muy chic. Tonos azules, rosa, magenta, blanco y negros, salpicados de destellos ocres y plateados, resaltan el lado más coqueto de la cantautora. "Los ángulos de la moda son divertidos y junto a mi equipo, la maquilladora Marianne Vegas Brandt y los fotógrafos Aníbal Mestre y Ram, Samsara cobra vida con una imagen característica y vanguardista", cuenta.

Esta artista tiene un halo de misterio que se descubre poco a poco durante el show que, a la vez, incor- pora algunos efectos tridimensionales que "revitalizan la música y captan la atención del público".

Mujer y fashionista. La otra faceta de Samantha, la de una joven veinteañera, inquieta y alegre, se destaca por su estilo sencillo al vestir. Animada, revela que le encanta ser mujer. "Disfruto al máximo que me peinen, me maquillen e ir de compras". Fanática confesa de los shorts de jeans, hace un rápido cálculo y comenta que en su guardarropa tiene "20 shorts por cada dos pares de jeans, son mi verdadera obsesión". Los zapatos y las carteras también están presentes en su clóset y, como accesorios, son ideales para jugar y adaptar las diferentes tendencias de la moda nacional e internacional con inventiva para lograr una imagen moderna y fresca.

Al seguir las melodías y letras de sus canciones, se nota una plena identificación con el género femenino, al expresarse a viva voz ­y con actitud­ sobre temas que la sociedad aún puede considerar tabú. "En el disco están plasmados mis sentimientos e ideas del amor, el desamor, la pasión y el flirteo y espero que muchas mujeres las compartan al escucharlo, ya que no se habla abiertamente de estas cosas". Ante la pregunta de cuál es la misión de la mujer de este siglo, responde sin dudas: "la emancipación, como decían las Spice Girls, el girl power". Con "herencia musical heredada" y una gran capacidad interpretativa, Samantha Dagnino es una artista comprometida consigo misma. Por eso, en los próximos meses saldrá de gira. "Iremos adonde nos lleve el viento, probablemente a Europa y Nueva York". Esta chica dinámica, cercana y talentosa sabe lo que quiere y se propone alcanzarlo.