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El nuevo del salón

Una de las situaciones de mayor incertidumbre para un niño se genera cuando debe empezar a estudiar

Una de las situaciones de mayor incertidumbre para un niño se genera cuando debe empezar a estudiar

Una de las situaciones de mayor incertidumbre para un niño se genera cuando debe empezar a estudiar en un nuevo colegio; los padres pueden ayudarle a aliviar la ansiedad, pero primero deben enfrentar sus propios temores ante el inminente cambio

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La víspera del regreso a clases suele estar llena de emociones para padres e hijos, entre los preparativos y la expectativa que genera el nuevo año escolar. Si, además, se trata de un nuevo año en un nuevo colegio, a esas emociones se suman todas las inquietudes de un niño que está a punto de convertirse en “el nuevo del salón”, y las de su familia.

La psicóloga clínica infantil y escolar Alejandra Sapene advierte que las inquietudes, de lado y lado, varían de acuerdo a la edad de los hijos. Si son muy pequeños, son los padres quienes se angustian por cómo será el nuevo colegio, ya que los niños suelen venir de maternales donde han estado bien cuidados y hay una relación cercana con las maestras. El paso a otra institución significa para los papás un cambio de dinámica, expectativas en cuanto a cómo será tratado su hijo y un duelo.

“A estas edades es difícil que los niños anticipen el cambio, pero igual hay que prepararlos, decirles que tendrán nuevas maestras y nuevos amigos. Más cercanos a los cuatro y cinco años es cuando empiezan a pensar en su maestra, en su colegio de antes y en sus amigos, porque han hecho vínculos más cercanos y extrañan”, explica la especialista.

Padre y madre pueden experimentar inquietudes acerca de cómo es el personal que les tocará, si podrán establecer una comunicación abierta con los maestros, cómo se van a llevar con las otras familias, si manejarán de forma adecuada las situaciones de conflicto en el colegio y si el niño va a estar protegido. Sapene asegura que está en manos de la familia estimular o atenuar los miedos en los niños, pero todo depende del manejo que hagan de sus propios miedos.

La comunicación entre padres e hijos es básica en este proceso, y se debe comenzar por darles una explicación acorde a su edad sobre las razones del cambio. “Claro, a veces hay situaciones complejas o conflictos entre padres y maestros que es mejor obviar y, simplemente, decir que hay cosas que ellos no comparten, sin resaltar lo negativo ni descalificar”.

Tanto para padres como para hijos, conocer la nueva dinámica del colegio es necesario, sobre todo, si se pasa de uno pequeño a uno más grande, y viceversa; de esta manera se despejarán dudas sobre cómo será el nuevo día a día. La familia también debe procurar familiarizarse con la cultura organizacional, el manual de convivencia, los procedimientos de evaluación y los reglamentos. Por supuesto, habrá detalles que les tocará aprender sobre la marcha.
Es probable que días antes del inicio de clases o incluso cuando ya hayan comenzado, surjan los temores de los niños. Al manifestarlos, sus padres deben escucharlos y evitar dar respuestas como: “Tranquilo, no va a pasar nada, todo va a estar bien”. Para la psicóloga, no se pueden acallar los problemas del otro desde el optimismo, pues se estará cerrando una vía de comunicación que podría permitir a los padres conocer cuáles son esos miedos, hablar con claridad sobre lo que está pensando el niño y entenderlo.

Desde los cinco años existe el sentido de pertenencia, los niños se identifican con los compañeros, y es a partir de esa edad cuando el cambio es también un duelo para el niño, especialmente, por las relaciones sociales. Este temor por si se harán o no nuevas amistades es el más común y se mantiene hasta la adolescencia, etapa en la que se hace aún más complejo. Dependiendo del niño, también puede haber preocupación por su rendimiento académico y por si estará a la altura de las exigencias.

Es posible que en esta nueva etapa baje el rendimiento académico; en ese caso, los padres deben ser flexibles y entender que es producto de todo el proceso adaptativo. Alejandra Sapene sugiere que, desde el principio, los padres mantengan comunicación con la maestra y le digan que están interesados en conocer sus observaciones y recomendaciones.

“También toca empezar a conocer las nuevas familias y si el niño comienza a hacer nuevos amigos, hacer un esfuerzo para mantener esas relaciones fuera del colegio. Si antes no les gustaba llevarlo a un cumpleaños, ahora deben hacer el esfuerzo”. Igualmente, si su hijo decide que aún no desea compartir con los nuevos compañeros, debe respetar sus tiempos.
En todo el proceso que conlleva la adaptación a un nuevo colegio, lo más importante es que ambos padres escuchen al niño y puedan contenerlo, decirle abiertamente que si tiene algún problema lo acompañarán y apoyarán. Que el niño sepa y sienta que no estará sólo porque mamá y papá siempre van a estar allí.

Si son adolescentes…
En esta etapa los padres deben hacer un esfuerzo por estar cerca y tratar de entender qué esperan y cuáles son sus miedos, estar al tanto de sus nuevas amistades y actividades, sin ser demasiado invasivos. La psicóloga Alejandra Sapene recomienda que, por ser una época en la que van a fiestas donde los papás no están invitados, éstos deben asistir a las reuniones del colegio, convivencias y otras actividades familiares.
“También hay que saber cuáles son las normativas y hacerlas cumplir. Hay padres que por desconocimiento tienden a permitir que el hijo viole algunas reglas, como el uniforme o el horario. La familia tiene que entender que dando esas licencias puede generarle un problema adicional, en lugar de facilitar el proceso. En la medida que el muchacho pueda adaptarse mejor a las normas del colegio, mucho mejor será la adaptación a la institución”.

Consejos para padres
Estas son algunas de las recomendaciones para padres de la Asociación Mundial de Educadores Infantiles (www.waece.org) para favorecer la adaptación del niño al nuevo colegio:
• Mantener la calma, mostrar tranquilidad y seguridad. Es crucial la actitud que demuestres frente a él.
• Establecer una relación de confianza entre el colegio y la familia. Este vínculo facilita la incorporación y adaptación del niño.
• Respetar su periodo de adaptación y estar atentos a sus necesidades.
• Ser pacientes y flexibles. Este es un proceso que puede tomar varios meses.

¿Cuándo buscar ayuda?
Durante el proceso de comenzar y adaptarse a una nueva escuela, los padres deben estar atentos a señales de alerta. Es normal que el niño manifieste sentir miedos o temores, pero si la ansiedad se prolonga y presenta síntomas como falta de sueño o de apetito, sudor en las manos, tristeza, intranquilidad, malestar estomacal o agresividad, puede significar que se le ha hecho difícil el proceso y que requiere de la orientación de un especialista.

¡A motivarlos!
Involucrar al niño en las actividades previas al inicio de clases puede influir de forma positiva, pues es una manera de hacerlo partícipe del proceso de cambio y de hacerle sentir que sus opiniones también son importantes. Podrían elegir juntos los cuadernos y pedirle su ayuda a la hora de forrarlos e identificarlos. El pequeño también puede participar en la elección de otros materiales escolares, morral, accesorios y, en medida de lo posible, el uniforme.

SEÑAS
Alejandra Sapene, psicóloga. alejandrasapene@yahoo.es. @asapene.
Asociación Mundial de Educadores Infantiles. www.waece.org.
Con mis hijos. www.conmishijos.com.
Guía infantil www.guiainfantil.com.
Guía del niño www.guiadelniño.com.
Peques y más www.pequesymas.com.