• Caracas (Venezuela)

EME

Al instante

La evolución de Ángel

Ángel Sánchez / Mauricio Villahermosa

Ángel Sánchez / Mauricio Villahermosa

La primavera trae consigo frescura, renovación y Lluvia, la nueva colección de Ángel Sánchez presentada en Caracas luego de dos existosas pasarelas en Nueva York y México. Aquí, el diseñador nos cuenta sobre su proceso creativo

  • Tweet:

  • Facebook Like:

  • Addthis Share:

Simple, femenina y hasta sublime es Lluvia, la colección Spring 2014 del diseñador Ángel Sánchez, inspirada en la obra 2iPM009 de la artista Magdalena Fernández.

No es la primera vez que Ángel funde su trabajo con el arte contemporáneo venezolano. Ya en 2008 había explorado la obra de Jesús Soto y Alejandro Otero como inspiración y fue en ese entonces cuando asumió que el arte venezolano siempre estaba allí, escondido detrás de sus pupilas, grabado en su memoria visual tallada por sus años vividos en este país.

“Como todo muchacho interesado en el mundo estético fui siempre muy curioso y atento del entorno artístico.

Esas referencias permanecían latentes hasta que finalmente pude poner un nombre a esa inspiración y conecté mi trabajo con el de Soto y Otero. Me daba un poco de miedo involucrar el diseño con el trabajo de artistas vivos, pero siento que la moda y el arte ya se están mirando frente a frente. Ya no hay pudores, ni existen las etiquetas que eximen a la moda del arte. Hoy en día se respeta la moda como una expresión artística”, dice Sánchez.

Después de esta experiencia inicial con la obra de estos importantes artistas cinéticos, Sánchez se animó a convocar a Rafael Barrios, cuya obra puede apreciarse como un ícono del arte público caraqueño.

“Tuve tan buena  acogida que me animé a invitar a otros artistas a colaborar con mi proceso creativo. Así trabajé más adelante con Patricia Van Dalen, Pablo Castro y ahora con Magdalena Fernández, cuya obra me ha permitido presentar no solo un show, sino una instalación”.

Contemplando el futuro
Conversar con Ángel Sánchez es como sumergirse en una fuente de ideas nutritivas que van y vienen. Habla rápido, pero no atropellado. Más bien se siente que piensa en las palabras precisas antes de dejarlas fluir como las líneas de un boceto que no puede ser modificado. Deja ver que es un empresario estricto que maneja con maestría el equilibrio entre creatividad y negocio.

-¿Esta nueva colección influenciará tu trabajo con líneas más comerciales como Concepto?
-Concepto ya cerró su ciclo. Fueron siete años que me permitieron explorar ese nivel más comercial y masivo. Aunque me encantó esa experiencia, no se extenderá hasta 2014.
Celebré en 2012 mis 25 años de carrera, mi propósito ahora es salirme un poquito de esa cápsula que se vive con los vestidos de noche, novias y todo lo que te va aislando del consumidor general.

Al concluir el ciclo Concepto, quiero involucrarme con el diseño ready to wear y expandirme a nivel comercial. Esa es la dirección que tomará mi trabajo y está claro en esta nueva colección que contiene aspectos metafóricos de renacer, de algo que apacigua el pasado para dar lugar a un refrescamiento que atraiga gente nueva que se identifique conmigo. Ahora estoy usando recursos más comprometidos con mi relación con el arte desde un aspecto experimental y lo ofrezco de un modo más relajado. En una palabra, esto es evolución.

-Será por eso que estas piezas parecieran tener vida propia y adaptarse tanto a Nueva York, como a Caracas. ¿Cómo se logra esa versatilidad?
-Creo que eso se lo debo a que mi carrera ha tenido dos ciclos muy definitorios. Primero, todos los años que viví en Venezuela siempre están allí. La mujer latina sigue siendo leal, es la que me ha acompañado a lo largo de mi carrera y se identifica con mis colecciones. El otro ciclo es la vida en Nueva York, el día a día, la cotidianidad…

Las dos cosas influyen como un todo y el lenguaje se da solo. De hecho en esta oportunidad, son los japoneses quienes mejor han recibido este trabajo. Los asiáticos entendieron esta simplicidad, la fluidez de los materiales y es algo que no había ocurrido con otras colecciones.

La realidad venezolana
Esta es la segunda ocasión en que Ángel Sánchez realiza un desfile a beneficio de la fundación Acción Solidaria y la idea permanece como un compromiso.

“Ya es una tradición colaborar con esta fundación y apoyar su trabajo, el cual conozco de primera mano. La primera vez que lo hice llevaba ocho años sin presentar nada en Venezuela por la complicada logística y me fue tan bien y resultó tan positiva la experiencia que quedé comprometido”.

-¿Cómo se puede impulsar y apoyar la moda en Venezuela en un momento tan convulsionado?
-Hay muchas prioridades que cubrir en Venezuela y entre esas es también importante escuchar a los emprendedores. Hay que apoyar a los diseñadores emergentes y considerar que esta es una industria que puede crecer y ser fuente de trabajo.

Sería ideal que se entendiera que la moda es un negocio, que es la tercera industria más poderosa del mundo y que no se trata solo de creatividad, sino que genera muchos ingresos.

Si en un país como el nuestro se priorizara el apoyo a los jovenes talentos, el desarrollo de una industria textil y se aprovechara el trabajo de diseñadores consagrados, la historia sería otra. La moda es parte de un proceso de expresión que se aleja de lo frívolo para convertirse en placer personal tanto del que trabaja en ella como del que la disfruta.