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Turismo con sabor a cacao

Turismo con sabor a cacao / Dyanis Mendoca

Turismo con sabor a cacao / Dyanis Mendoca

Orgullo por nuestros orígenes y ganas de rescatar la cultura cacaotera del país abundan en Yaguapita, estado Miranda

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Despertar a las 7:00 de la mañana tiene sus recompensas: el cielo naranja da los buenos días. Aunque puede parecer un viaje cualquiera vía a las playas de Higuerote o Río Chico, esta vez haremos otro tipo de turismo, uno más autóctono y que nos remite a nuestros orígenes. Tomando la autopista Caracas-Higuerote, hacemos un desvío en la encrucijada de Caucagua hasta la entrada de Merecure para adentrarnos en la zona de Yaguapita, lugar donde el cacao es el rey.

Mucho más que playas
La vía pavimentada desapareció hace algunos kilómetros y el verde se apoderó completamente del camino hasta convertirse en un largo túnel de árboles que protege fincas y casas al borde del sendero de tierra. En este lugar, los sembradíos de cacao y criaderos de pollos sustituyen a edificios y vallas publicitarias.

Descubrir que la vía hacia Higuerote y Río Chico tiene para ofrecer mucho más que playas, abre un universo de posibilidades turísticas y destinos obligados para explorar. Aunque la lluvia había empantanado la tierra, los habitantes de Yaguapita, mayormente ganaderos y agricultores, no se muestran molestos ni preocupados: sonrisas y miradas apacibles son un signo común.

En el Municipio Acevedo nos internamos en los tiempos en que el cacao era una de las principales materias primas de explotación en Venezuela. La experiencia permitió conocer más de nuestra historia mientras saboreamos el más delicioso cacao. Un buen intercambio.

Rescatando el cacao
Nuestro destino es la finca El Bucare, llena de árboles de cacao que, a la sombra, lucen sus mejores semillas. Es parte de las 1.200 hectáreas que Nestlé Venezuela, con su Plan Cacao, ha rescatado para mejorar la calidad de las semillas y formar a los productores.

Detrás de la barra de chocolate que vemos a diario hay una ardua labor que los agricultores de Yaguapita han realizado desde el siglo XVII y que, desde 2007, desarrollan con la ayuda del Plan Cacao. En Venezuela el principal objetivo de este programa –presente también en otros países como Perú, México, Colombia, Brasil, Costa de Marfil y Ghana– es el desarrollo agrícola de los productores, sus familias y la comunidad. Tecnología y capacitación son las herramientas para agregar valor a su trabajo y mejorar sus condiciones económicas.

Según Fausto Costa, presidente de Nestlé Venezuela, en los últimos cinco años se han visto beneficiados más de 1000 productores en el país, gracias al adiestramiento y la entrega de plantas élite de cacao a trabajadores capaces de propagar su conocimiento. De esta forma, el apoyo a la cultura cacaotera por el que apuesta Nestlé incluye un reconocimiento a la labor que realizan los agricultores para convertir la producción de cacao en un oficio sostenible.
“El cacao venezolano es reconocido y muy cotizado en el mundo entero por su fino aroma y dulce sabor”, afirma Costa, quien explica que Nestlé ha emprendido la labor de divulgar nuestra cultura cacaotera en instancias internacionales, como el Mercosur, para reinsertar a Venezuela en este mercado.

Alimento de dioses
Theobroma es el nombre científico de la planta de cacao, que en griego significa “alimento de dioses”. No es de extrañar que nuestro cacao sea uno de los más codiciados a nivel mundial por su sabor frutal. En Venezuela, contamos con tres tipos:

CRIOLLO. Con un aroma y sabor intensos. Cultivado en la zona de Sur del Lago de Maracaibo y en las faldas de las montañas andinas.

FORASTERO. De aroma y sabor más sutiles. Cultivado en la zona centro-occidental del estado Amazonas.
TRINITARIO. De sabor fuerte, es cultivado en Barlovento y la zona oriental.
Cuando estas especies primarias se combinan, crean dos de los principales tipos de cacao del país.

RÍO CARIBE. Producto del cacao Forastero mezclado con viejos cacaos Criollos y Trinitarios. Semilla grande, fuerte aroma a fruta, sabor ácido y sutiles tonos a tierra. Cultivado en la región nororiental.

CARENERO SUPERIOR. Granos procedentes de cacaos Trinitarios mezclados con Criollos que crecen en la zona de Barlovento. Dominan las notas frutales y florales, sabor intenso y variable. Cultivado en la región centro costera.

Mil y un usos
La reconocida chef venezolana, Helena Ibarra, fue la encargada de agasajarnos con ricas preparaciones. Está convencida de que Venezuela es capaz de consolidarse como una potencia gastronómica a nivel mundial. Ella misma, dentro de su lucha por hacer despegar la mesa criolla, ha experimentado con el cacao.

Lo incorpora en platos como el guiso mantuano, que acompaña con finas láminas de chocolate oscuro, y el bollito relleno de crocante ají dulce, demostrando que platos e ingredientes tradicionales pueden combinarse para crear recetas innovadoras. En esto, el cacao tiene mucho que aportar, pues una de las características más valoradas del cacao es su versatilidad.

Tras bastidores del chocolate
En Santa Cruz, estado Aragua, se encuentra el Museo del Chocolate de Nestlé. Allí conocerás todo lo que está detrás de los más conocidos chocolates de la marca y un poco más de la historia del cacao en Venezuela.

Niños y adultos pueden divertirse y aprender sobre el proceso de producir un rico chocolate a partir de una haba de cacao. Aunque la entrada es gratuita, se necesita previa cita y transporte para poder asistir. Para mayor información, puedes contactarlos a través de choco.aventura@ve.nestle.com.

Esfuerzo en común
No solo cacao podrás conseguir en la zona de Yaguapita. Gracias a la implementación de programas de emprendimiento, como La escuela del sabor de Nestlé, las mujeres de esta comunidad han aprendido cómo crear un negocio a partir de los recursos culinarios de la región.

Yerika García es una de las beneficiadas y ve en esto una gran oportunidad para desarrollar un negocio propio. Ella y sus compañeras han dado una nueva cara a la zona y el turismo ahora se perfila como una actividad que podría explotarse.