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Mérida inolvidable

Ciudad de Mérida / Archivo: El Nacional

Ciudad de Mérida / Archivo: El Nacional

La Ciudad de los Caballeros y sus pueblos aledaños son mágicos. La estadía se hace corta para recorrer sus hermosos parajes. Aquí te ofrecemos una ruta diferente a la convencional para un completo relax

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Escaparte a Mérida es respirar aire fresco. Te permite dejar atrás las cornetas, el estrés y trasladarte a un paraíso terrenal. Sus montañas, gastronomía, monumentos naturales y la amabilidad de su gente son un vehículo para reencontrarte con tu esencia y regresar renovada a casa.

Temporadas ideales
Siempre es buen momento para visitar Mérida, sin embargo, existen fechas que prometen diversiones como la Feria Internacional de Sol, la cual siempre coincide con el Carnaval; el Festival de Cine de Mérida que se celebra en junio; la Feria Agrícola de Bailadores, en agosto, y la Feria de Tovar, en septiembre.

¿Dónde alojarte?
Para ponerte en contacto con la naturaleza, olvidarte del mundo y sentir el frío sabroso de montaña no hay nada mejor que hospedarte en un pueblito andino como Bailadores. Allí encontrarás la Estancia La Veracruz, a dos horas de la ciudad de Mérida, donde puedes alquilar habitaciones o cabañas.

Fue diseñado por su dueño, el arquitecto Edgar Velasco, con exquisito gusto y confort. Cuenta con piscina climatizada, spa, parque infantil y una bodega de vinos donde vale la pena tomarte una copa. Su restaurante Zar-Zales ofrece una carta con platos internacionales. ¿Cuál es su especialidad? “Todas”, comenta su gerente de operaciones, Ricardo Velasco, quien no se equivoca, pues todos los platos son deliciosos. Otro punto a favor de este hotel es su atención: todo el personal se ocupa de complacer hasta el más mínimo capricho.

El recorrido
Si viajas desde Caracas en carro el recorrido es de aproximadamente 11 horas. Parece mucho, pero vale la pena al llegar a los encantadores páramos de Mérida. Si eres guerrera puedes llegar al Terminal de Mérida o si prefieres la comodidad aterriza en el Aeropuerto Internacional Juan Pablo Pérez Alfonzo en El Vigía, ubicado a 40 minutos de Ciudad de los Caballeros.

Paraíso natural
Es difícil resistirse a visitar el Jardín Botánico de Mérida en La Hechicera tras la descripción que ofrece Aura Gutiérrez, directora de la agencia de viajes merideña Chal Tours: “Es un espectáculo, puedes pasar medio día recorriendo sus caminerías y contemplando sus jardines”.

Según Aura, a lo largo de sus ocho hectáreas podrás encontrar jardines temáticos y los espacios se prestan para la relajación. Incluso se dictan clases de yoga todos los domingos a las 9:00 am.

Uno de sus principales atractivos es el senderismo aéreo, actividad que se realiza todos los fines de semana. Recorrerás árboles y puentes colgantes sujeta a una tirolina. Podrás practicarlo hasta con los más pequeños de la casa porque es apto para personas mayores de siete años.

Paseando en Bailadores
Hay otro hermoso paseo a incluir en tu agenda: las lagunas Las Palmas y Los Lirios, localizadas en el páramo de Mariño dentro del Parque Nacional General Juan Pablo Peñaloza.

En este paraje podrás hacer senderismo, disfrutar del panorama y tomar fotos. La temperatura promedio es de 12° C, así que lleva un buen suéter. Si eres amante del ciclismo de montaña, también puedes hacer la ruta en bicicleta.

Durante el retorno, los guías te llevarán a mini fincas en las que “observarás actividades cotidianas del Valle del Mocotíes, como personas ordeñando o cultivando”, comenta Ricardo Velasco.

Leyendas rurales
Bailadores tiene puntos turísticos casi obligatorios como la cascada de la India Carú. Si vienes desde la Estancia La Veracruz, el trayecto te llevará 10 minutos en los cuales apreciarás el verdor de la zona, sus siembras, el ganado en los pastizales e incluso un invernadero de coloridas gerberas.

Una vez en el parque, percibirás el olor característico a tierra mojada y unas escalinatas te conducirán a la cascada que, según cuenta la leyenda, representa las lágrimas que derramó la princesa indígena Carú tras perder a su novio en batalla.
¿Sueñas con volar? Si quieres cumplir este anhelo, la agencia de viajes Xtreme Adventours dispone de equipos y guías certificados para surcar los cielos merideños en parapente.

La aventura empieza en la sede de la agencia en Las Heroínas en la ciudad de Mérida. Desde allí partirás en un rústico al sector Tierra Negra de Las González, a una hora de la ciudad. No te preocupes si nunca has volado porque te acompañará de un piloto y tu única tarea durante los 25 ó 35 minutos de vuelo será disfrutar del paisaje a una altura de 1.200 metros. “Este es uno de los mejores lugares del mundo para volar porque lo puedes hacer todo el año”, comenta Carlos Ovalles, gerente de Xtreme Adventours.

Al ataque
Si tienes alma guerrera, entonces un buen plan para ti es practicar paintball en el sector Las Cuadras del Valle en Mérida con la empresa de agroturismo y recreación The Clover La Romanera. Allí se practican las modalidades speedball en una cancha con inflables y woodsball en un bosque. Si eres nueva en estas guerras simuladas, no importa. Contarás con la asesoría de Luis Fernando Román, quien ha competido en mundiales de paintball.

Hasta podrás comer allí mismo en The Clover Restaurant, especializado en comida peruana e internacional. Daniela Román, directora de The Clover La Romanera, garantiza la frescura de sus alimentos, pues cosechan sus propios vegetales y las truchas son pescadas en su finca.

Delicias andinas
En Mérida hay un local en el que se te olvidará contar las calorías: Café Tekeños a tu Gusto. En este restaurante ubicado en los alrededores de la Plaza de Milla sirven tequeños atípicos de guayaba con queso; piña, tocineta y mozzarella; champiñón con queso y chocolate. Los podrás acompañar con jugos naturales, chocolate caliente o té.

Otro lugar que guardarás en tus recuerdos es el Restaurante La Abadía Café Lounge en el centro de Mérida. Esta casa fue un monasterio décadas atrás y conserva esta esencia: los mesoneros están vestidos de monjes, se escucha música sacra y los platos tienen nombres de santos.

Por si fuera poco el local cuenta con varios ambientes: la Terraza San Francisco con vista a la Sierra Nevada; el Jardín el nombre de la rosa, ideal para cenar en pareja; la Barra de la monja, donde podrás tomarte unos tragos y Las catacumbas lounge para picar y tomar cocteles.