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Divina uva

Esta fruta obtenida de la vid no solo funciona para crear buenos vinos, sino que también para disminuir el colesterol malo y detener el envejecimiento de la piel, lo cual la convierte en una aliada natural para resaltar tu belleza

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El cultivo de la uva se remonta a más de tres mil años, especialmente, en la región Oriental. Esta práctica que se difundió a varias partes del mundo por medio de la conquista de los romanos a Egipto, quienes vieron cientos de beneficios en esta fruta.

Hoy en día, estas bondades están más que comprobadas. Por eso no importa que sea morada o verde, ya que la uva es tan buena que es nuestro último alimento en la fiesta de fin de año y nos acompaña en la mesa para recibir a lo grande el nuevo ciclo del calendario.

Bondades nutricionales

Según Alix Waleska Escalante, coordinadora de nutrición en Restoven de Venezuela, importantes estudios han determinado que la uva es una fruta versátil que aporta diversos elementos apropiados para el organismo. “Es un poderoso antioxidante, ya que tiene la capacidad de combatir la formación de radicales libres a nivel celular”.

Sin embargo, comenta que existe una pequeña diferencia nutricional entre las uvas verdes y moradas. “Las verdes contienen mayor cantidad de magnesio y su concentración de azúcar es más elevada. En cambio, las de color tinto poseen un mayor contenido de potasio, mineral importantísimo en las funciones fisiológicas de nuestro organismo. También tienen más ácido fólico y vitaminas del complejo B. Mas no hay que preocuparse si nos gustan más unas que otras, ya que ambas clases contienen gran cantidad de fibra, lo cual mejora las funciones intestinales”.

De acuerdo con recientes investigaciones científicas, el resveratrol es el principal componente de la uva que otorga toda la gama de beneficios a nuestro sistema físico, ya que como antioxidante evita el desgaste celular. “Esta sustancia permite que las arterias se tornen mucho más resistentes y elásticas, permitiendo así mayor circulación de oxígeno y menor envejecimiento de las células”, enfatiza Escalante.

Para obtener estos beneficios la especialista afirma que no es necesario comerlas en ayunas como varias personas creen. “El truco es no pasarse de 50 g al día, ya que aportan 4 kcal por cada 100 g”.

Totalmente sensorial

El componente más beneficioso de la uva también se encuentra en los vinos, especialmente en los tintos, exquisita bebida que además posee flavonoides y compuestos fenólicos (taninos) que inhiben la oxidación de las lipoproteínas LDL, lo cual a su vez ayuda a controlar el colesterol malo. “Existe así un menor riesgo de formación de placas o ateromas en nuestras arterias y, con ello, menor incidencia de infartos, trombosis, entre otras enfermedades cardiovasculares. Es por ello que se dice que una copa de vino al día es beneficiosa para nuestro corazón”, dice Escalante.

También comenta que de acuerdo con un trabajo presentado en el servicio de neurología del Hospital Pellegrin de Burdeos, el consumo moderado de vino genera una reducción de hasta 80% en la frecuencia de la demencia senil y de 75% en los casos de Alzheimer, en comparación con los abstemios. “En cuanto a la ceguera, el Hospital Universitario Howard, en Washington, demostró que el vino consumido con moderación puede reducir el riesgo de degeneración macular, la causa más frecuente de ceguera en los mayores de 65 años de edad”.

Estos beneficios del vino también los confirma el sommelier Paulo Chacón, quien asegura que la bebida derivada de la uva es la única que al disfrutarla involucra tantos sentidos que hacen de su consumo una experiencia netamente sensorial. “El vino a diferencia de otras bebidas puede apreciarse de manera distinta según el momento que se disfrute, de allí que tantos poetas y escritores lo citen en sus obras”.

Según la experiencia de Chacón, es recomendable ingerir vinos tintos de alto contenido en taninos. “A nivel gastronómico, conviene disfrutar las comidas con vinos blancos o tintos, incluso espumosos que son ideales para acompañar muchos platos y celebraciones. Sin embargo, los vinos siempre serán más saludables que las bebidas gaseosas dulces siempre que se consuman de manera responsable”.

Mágica en la piel

Los compuestos antioxidantes de la uva proporcionan un increíble beneficio a todas las células de nuestro organismo, ya que evitan la degradación del colágeno y la elastina. “Los diversos tratamientos para la piel a base de esta fruta son muy apropiados, ya que con ellos se fomenta la restitución de los diversos componentes que se observan en este órgano”, explica Escalante.

Esta premisa es la que ha motivado la fabricación de cremas que contienen resveratrol, a fin de proteger a la piel de las agresiones que recibe durante el día (estrés, cansancio, rayos UV) y repararla por la noche corrigiendo  arrugas, pérdida de tonicidad y luminosidad. “Estos productos contienen polifenoles de uva que relajan y eliminan la sensación de cansancio, proporcionando un aporte extra de bienestar en la piel”, apunta la dermatóloga Eliana San Juan.

Esta especialista apunta que el daño oxidativo de las células de la piel se va acumulando a lo largo de la vida debido al estrés, cansancio, rayos UVA y polución que provocan en la piel los radicales libres, moléculas responsables de la aceleración del envejecimiento. “Por esta razón, la piel necesita antioxidantes tópicos para eliminar los radicales libres y reparar los daños. El resveratrol desintoxica y mejora la calidad de las células de la piel”.

En definitiva, la uva es una fruta mágica que ayuda no solo a que vivamos una experiencia sensorial a través del vino, sino que nos permite disminuir el riesgo de enfermedades y, especialmente, detener el envejecimiento de la piel.

Más beneficios

Efecto antihistamínico. Interviene en la prevención de reacciones alérgicas en el organismo.

Activación y potenciación de la secreción biliar. Importante en los procesos de absorción de vitaminas durante los trabajos gástricos.

Prevención de la anemia. Principalmente cuando se consume vino, ya que el alcohol interviene en la absorción del hierro presente en la uva.

Aporta minerales como calcio, magnesio, litio y zinc encargados de fortalecer el sistema nervioso, mantener el balance iónico en el cuerpo, mejorar el sistema inmune y disminuir el nivel de estrés en el organismo.