• Caracas (Venezuela)

Elías Castro

Al instante

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Algunos siguen creyendo que el cielo solucionará todo.

Hay quienes siguen quejándose pero resumen su descontento en una simple crítica.

Algunos siguen viviendo en otro país, muy ajeno al nuestro.

Algunos seguimos impulsados por un mismo sentimiento, esperanza.

Otros siguen adaptándose a cada calamidad que vivimos.

Sin embargo, el problema de raíz (más allá del actuar de cada quien) es que el ciudadano común aún sigue sin materializar el descontento al unísono.

Seguimos rechazando la situación pero adaptándonos a ella.

El compromiso que se tiene con el país va mucho más allá de ir a votar y protestar masivamente (armas de muchos peso y poder en la ciudadanía).

La construcción de la mejor Venezuela no es quejarse para promover el pesimismo y la inacción.

La mejor Venezuela se encuentra en el compromiso y las propuestas que se deben tener para salir de cada problema, eso es progreso.

La lucha por un mejor país se encuentra en el mensaje que se debe llevar a cada rincón de Venezuela, a cada venezolano.

Un mensaje alentador y de esperanza.

El mensaje que se debe difundir debe contener valores que alimenten nuestro actuar como ciudadanos.

Este mensaje debe ser para todo aquel venezolano que cree en su país y en su progreso.

Este mensaje debe ser cosecha para una próxima sociedad más comprometida y educada.

El mensaje y el llamado deben recordar la sociedad democrática y participativa que garantiza nuestra Constitución, y así tener la oportunidad de progresar en gobiernos cada vez más legítimos y constitucionales.

El mensaje debe ser apto para todo público, desde sus hijos y familiares, compañeros de trabajos y de estudios, desde amigos y vecinos hasta cualquier desconocido.

La intención es difundir valores de compromiso y sentido de pertenencia, ya que se necesitan urgentemente. 

Allí está el secreto para la mejor Venezuela.

El sueño del cambio está uniendo al país.

Contagiemos al resto de hacer vida en Venezuela.

Conservémonos como los héroes anónimos que construyen un mejor país ante un gran pesimismo y desesperanza que el Estado quiere inculcar.

Recordemos a la mayoría abrumadora que anhela un país democrático y desarrollado.

No soñemos por ese país, empecemos a construirlo.