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Eli Bravo

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El mejor amigo que puedes tener

El mejor amigo que puedes tener / Ilustración Alejandro Ovalles

Ilustración Alejandro Ovalles / jaoc28@yahoo.com

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¿A quién tratas mejor?, ¿a los demás o a ti mismo? Si tu respuesta inmediata es que cuidas con mayor dedicación y amor a las personas a tu alrededor, esta columna es para ti. En cambio, si no dudas en responder que estás de primero en la lista, bueno, espero que sirva para cultivar aún más tus recursos personales.

Es común que muchos brinden un mejor trato a otra gente que a sí mismos. Es como si la regla de oro fuese de una sola vía porque tratan a los demás como quisieran que los trataran a ellos, lo cual está muy bien, pero se olvidan de brindarse ese cuidado, respeto y amor con el que se relacionan con otros. Así, debilitan la relación más importante que tenemos en esta vida: la relación con nosotros mismos.

Es necesario que seamos de nuestros mejores amigos; de otra forma, cultivamos un conflicto que nos carcome por dentro.

“Tu mayor responsabilidad es hacia la persona sobre la cual tienes el mayor poder”, dice el doctor Rick Hanson en su programa Los fundamentos del bienestar “y esa persona es tu futuro ser”. Fíjate que Hanson no solamente habla del presente, sino que se refiere al futuro, al estado emocional donde esté presente te conducirá. ¿Deseas mejorar tu vida? Entonces préstate atención, dedícate tiempo y cuídate; los demás te lo agradecerán.

En días recientes me escribió una lectora de Inspirulina solicitando algunos artículos que la ayudaran a salir del estado de desánimo en el que se encontraba. “Estoy como ese carrito de la montaña rusa que en la parte de abajo va a paso lento”, decía en su mensaje. “Pero estoy segura de que conseguiré la fuerza necesaria para iniciar el despegue”, afirmó.

Al tener conciencia del carácter pasajero de su malestar, en lugar de aferrarse a la idea de que no había salida alguna, ella ya se estaba brindando una gran ayuda. Nada es para siempre, todo cambia, esta es la única constante. Es lo que en budismo se llama anisha (impermanencia) o si prefieres, como dice el refrán, no hay mal que dure cien años ni cuerpo que lo resista.

Además, en su e-mail manifestaba un deseo de tomar medidas, sin duda el primer paso para un cambio. Mi comentario fue que ese momento de bajón emocional era perfecto para cultivar la amistad más importante que podía tener. Trabajar en cuidarnos aún más puede ser el mejor regalo que podamos hacernos, sobre todo cuando estamos con las baterías bajas.

En la amistad, así como en la vida, no solo valen los días buenos. Sin duda que una jornada soleada es placentera y se agradece, pero es en los momentos difíciles cuando practicamos y nos desarrollamos con mayor profundidad. Si tienes buenos amigos sabes lo que esto significa: quererlos, aceptarlos y apoyarlos con sus bondades y defectos porque nadie es perfecto, comenzando por uno mismo.

¿Por dónde empezar? Rick Hanson tiene un ejercicio sencillo: recuerda una ocasión cuando has apoyado, ayudado o colaborado con un amigo. Luego, explora las emociones que acompañan ese recuerdo y los sentimientos que surgen. Presta atención a los pensamientos que vienen cuando respaldas, cuidas y ayudas a ese amigo.

Ahora, dirige esos pensamientos y esa emoción hacia ti mismo. Aplica eso que sientes a cualquier situación, dificultad o reto que tengas en el presente. Eres tu amigo, reconoce que tu vida es importante y que quieres ayudarte.

¿Abandonarías a un amigo? Seguro que no.