• Caracas (Venezuela)

Eli Bravo

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Hacia un futuro mejor

Inspirulina

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Hoy en día vivimos en un planeta menos violento y con mayores niveles de cooperación entre las personas

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Este mundo está peor que nunca, ¿no te parece? Guerra, contaminación, terrorismo, pérdida de valores… No quiero agotar el espacio con la retahíla de barbaridades que están sucediendo justo en este momento. En cambio, antes las cosas eran mucho mejor, más ordenadas, más pacíficas, ¿no es cierto?

No, no es cierto. La idea de que todo pasado fue mejor es una ilusión que vende bien, pero que no se adapta a la historia. Hoy en día vivimos en un planeta menos violento y con mayores niveles de cooperación entre las personas.

¿Crees que estoy borracho? Piensa en esto. Hace siglos el mundo era un lugar donde violaban, decapitaban, abusaban y esclavizaban a la gente como asunto cotidiano. ¿Exagero? Pongamos las cosas en perspectiva: entre las invasiones mongolas, la conquista de América, la Inquisición y la Segunda Guerra Mundial, ¿cuál amontona más cadáveres?

Ajustando las cifras de víctimas a la población del momento, Genghis Khan fue un tipo mucho más sanguinario que Hitler. En la II Guerra Mundial falleció menos del 3% de la población mundial. Con las invasiones mongolas murió más del 15%. Eso sí, el Führer logró un nivel de sofisticación en su barbarie que no pudo soñar el Gran Mongol. Y si echamos el reloj atrás varios miles de años, cuando éramos una especie de cazadores y recolectores, se calcula que la mitad de la población moría a causa de las guerras. Sin gobiernos, nuestras sociedades primitivas tenían unos altísimos índices de muertes violentas.

En una entrevista que le hace Eduard Punset al psicólogo Steven Pinker, autor de Los ángeles que llevamos dentro, queda claro que la violencia cotidiana de hoy no tiene la misma aceptación de antes. Desde el maltrato a los animales, la explotación a los niños o las masacres cometidas por dictadores, existe una suerte de consenso en lo que es aceptado y lo que no. Si vemos las cosas en perspectiva, desde los romanos, pasando por Mao y llegando a nuestros días, hemos avanzado mucho como humanidad.
Pinker cree que esto ha sido posible por cuatro ángeles que hemos cultivado en nuestra psique.

La empatía, o capacidad de sentir el dolor de otros y alinear sus intereses con los nuestros. El autocontrol, para prever las consecuencias de nuestras acciones. El sentido moral, como una serie de normas para regular las interacciones. Y, por último, la capacidad de razonar, que nos permite reflexionar sobre el modo como vivimos la vida y así guiar los mejores ángeles de nuestra naturaleza.

¿No puedes sacudirte el escepticismo? En la introducción a Los ángeles que llevamos dentro, Pinker dice que nuestras facultades cognitivas nos hacen creer que vivimos en una época violenta, sobre todo con la magnificación de los medios, pero si observamos con perspectiva histórica, dispuestos a ver los avances, los encontraremos en todas partes.

P. D: No puedo dejar por fuera un dato para el lector venezolano. En el siglo XIV la tasa de homicidios en Europa era de 100 muertes por cada 100.000 habitantes. Hoy en día ha descendido a 1 por 100.000 habitantes. Mientras tanto, la tasa calculada de homicidios en Caracas supera los 108 por cada 100.000 habitantes, o dicho de otro modo, es tan violenta como Europa hace 600 años.
Yo creo que Pinker tiene razón pero cuando se trata de cifras, mi ciudad natal avanza a contravía.