• Caracas (Venezuela)

Eduardo Semtei

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Pláticas telepáticas con David Granger

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Estimado presidente Granger, ¿cómo andan las cosas en su país? –En general muy bien, con bastante papel sanitario, polvo detergente, lot of diapers, normalita la cosa –. Noto cierta ironía en sus palabras. ¿Acaso está usted burlándose de nuestro presidente, de nuestro gobierno? ¿No sabe usted, Mr. Danger, digo Mr. Granger, que todo ese lío del desabastecimiento es una maniobra de Estados Unidos para llenar de injusticia a la América Latina? Una maldición de Uribe. De Rajoy. De los paramilitares. –Vacié. Como dicen los lugareños de Barquisimeto–. ¿Por qué anda usted por allí vociferando, amenazando, armando bronca? –I did not say anything like that. Yo me he limitado a decir la verdad. Guyana no quiere, no le da la gana, no tiene interés en reunirse con ningún venezuelan ever y mucho menos para discutir nada más y nothing less que la desaparición de nuestro país y la conversión de 40% de nuestra  población en refugiados en su propia nación.  There is not tribunal alguno, o comisionado alguno, u organismo alguno que vaya a fallar a favor of your country dándole 75% del territorio que hoy ocupa el estado de Guyana –.  ¿Y ustedes no temen que los venezuelans may get very angry against you and your people, y de repente decidan invadir y tomar por asalto el territorio en disputa? –I do not think so. Nosotros somos parte del Commonwealth y recuerden bien lo que le pasó a la Argentina cuando quiso recuperar por la fuerza las Falkland islands. No es fácil meterse con los súbditos de la reina de Inglaterra, así que esa opción no nos preocupa at all –. ¿No le parece que ustedes son unos malagradecidos, sabiendo que a lot of money and oil salió de Venezuela para ayudar a your country? –My God. Mr. Semtei. Do not be silly.  Ustedes creer que por unos milloncitos de dólares y unos miserables 5.200 barriles diarios de petróleo vamos a entregarles nuestro país, sobre todo en las actuales circunstancias, donde todo ese nacionalismo calenturiento  y urgente no es sino un trapo rojo y un mecanismo de distracción para que la gente suya se olvide por un tiempo del desastre de su gobierno. Nosotros no vamos a morder ese peine –. ¿O sea que  su ingreso a Petrocaribe, el Alba, la CELAC era pura coba, un negocio? –My dear friend: cuando vimos que your president andaba repartiendo dólares, aviones, petróleo, plantas eléctricas, escuelas, hospitales por todas partes pidiendo a cambio simplemente unos voticos para derrotar a USA en la OEA,  we said to  ourselves, take it for free. And listen to me carefully: nunca pero nunca Cuba dejó de apoyarnos en nuestra defensa territorial con Venezuela ni el Caricom tampoco.  We are dancing very closely.  A lo mejor fuimos unos aprovechadores, pero remember everyday a fool is born y  el que se lo encuentre se convierte en su dueño –.  Veamos la cuestión al revés, es decir,  upside down. ¿Si usted fuera Venezuela cuál sería su estrategia? –Good question. Very easy to answer. First. Venezuela tiene tres caminos. Una primera opción  es invadir Guyana. Agarrar el territorio a la fuerza.  Con cañones, barcos, tanques y aviones. Esa alternativa produciría una respuesta inmediata de nuestros aliados. Allí operarían los convenios militares del  Commonwealth y por tanto el apoyo militar de Canadá, Inglaterra y Australia sería seguro. Una guerra no tan fácil para los venezolanos, dado que ni USA ni Brasil ni  Argentina entrarían en un conflicto bélico de proporciones internacionales para defender la invasión militar de Venezuela a Guyana. Caso cerrado. Su segunda opción es continuar reclamando en la ONU la devolución del territorio usurpado durante siglos y siglos, pues le repito, Mr. Semtei, no hay tribunal, ni juez, ni institución alguna que decrete la extinción de un Estado y la conversión de 40% de su población de residentes estables a  refugiados en su mismo país y nunca pero nunca jamás Guyana aceptará una resolución como esa, a menos que se  imponga por la vía militar y entonces entramos nuevamente en la primera opción que ya vimos es caso cerrado.  Y como última salida, negociar. Negociar. ¿What does it mean? –Bueno Guyana firmó con Canadá, con USA, con China, con India, con Inglaterra convenios para la explotación de petróleo, de minas de distintos minerales (gold per ton, to launch over  the ceiling), de madera. Inmensos y productivos negocios en los cuales ustedes los venezolanos no están participando. No están en el ñereñere. Esos negocios no los vamos a parar, vamos a firmar concesiones a diestra y siniestra, no se van a detener, a menos que ustedes lo impidan a cañonazos y de nuevo entramos en la utopía de la salida militar. Ustedes deberían, sin renunciar a su reclamo territorial, plantear un convenio comercial, una negociación según la cual  las ganancias que se obtengan de la explotación de los recursos naturales renovables y no renovables del territorio en  disputa sean divididas en ciertos porcentajes entre ambas naciones, a menos que ustedes sigan empecinadamente, maniáticamente, publicitariamente,  y en forma romántica y poco práctica esperando una decisión de la ONU a su favor, que nunca se producirá, y que nosotros jamás aceptaremos. For now on we are profiting every penny.  Pónganse las pilas o sigan pidiéndole “reunioncitas” al chino mientras a favor de nosotros suenan las cajas registradoras –. ¿Cuál Chino? –Ban ki Moon –. Bueno, Sr. Granger, good bye. –So long, Mr. Semtei –. (Ummh no me suena tan disparatada la teoría de Mr. Granger. Nota del redactor de este artículo).