• Caracas (Venezuela)

Eduardo Semtei

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Eduardo Semtei

Mentiras, engaños, tretas, falsedades

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Cuando la verdad es falsificada y pisoteada se hinchan de putrefactos los vicios y las maldades. Las triquiñuelas y las emboscadas. Recuerdo un gran juicio en Francia que involucraba a un periodista y en su defensa dijo que respetaba y defendía la libertad de prensa pero más allá de eso se inclinaba ante la verdad. Amicus Plato sed magis amica veritas. Ay señor. Pero este gobierno está fundamentado en antivalores. En perfidia. En doblez y asechanza.

El filósofo Diosdado Cabello. Un verdadero erudito en lenguas muertas como el griego y el latín, y hasta del sánscrito tiene en su escritorio este letrero “Nos sumus servi mendacii et cultores”. Veamos algunos simples ejemplos. “Está sano”, “se curó”, “ya viene”, “está estable”, “no está enfermo”, “va a un tratamiento hiperbárico”, “pronto se incorpora al gobierno”, “responde muy bien al tratamiento”, “nombró a Jaua Ministro de Relaciones Exteriores”, “llegó anoche”, “no llegó”, “ya no tiene cáncer”, “está en el Hospital Militar”, “no está en el Hospital Militar”, “hablé con él”, “no hablé con él”, “tengo cinco horas reunido con él echando cuentos, jugando baraja, aprobando créditos y designando funcionarios”.

Ahora, SORPRESA, el señor presidente de Ecuador informa que fue el mismísimo Fidel quien le dijo hace meses que el hombre no tenía salvación, que le quedaban pocos meses de vida. Ay Dios. La mentira tiene patas cortas. Y persiguieron con mal de rabia a médicos y a periodistas por informar la verdad. Son unos verdaderos canallas. Unos tristes personajes sin alma. Con los bolsillos repletos. Le sacaron descaradamente provecho electoral y prebendas políticas a la enfermedad mortal de tú sabes quién. No les importó para nada la gente seguidora y fiel que confiaba y creía los cuentos de caminos de la recuperación de su salud. Todo se derrumbó. Y en estado moribundo, casi en coma, le sacaron una fotografía con sus familiares, como treta-busca-votos. Ay Santísimo, sus allegados, su sangre, permitieron ese sacrilegio infame. En Pudreval todos los culpables están libres. No hay investigación abierta. Pedro El Carroña hace mutis nauseabunda. Despuesito dijo el conocido Terror de las Cantinas Militares, que todo fue una maniobra de Proyecto Venezuela. Sigue la opereta: un coronel ligado a varios generales y a diversos altos funcionarios del anterior directorio de Cadivi, al ex presidente concretamente, lo cazan pidiendo cuatro bolívares por cada dólar preferencial. Lo apresan. Sube el telón: Aparece Tareck el Aissami diciendo que los implicados todos son de Alianza Bravo Pueblo y ahijados de Ledezma. Que los rojos rojitos no saben nada. Sube el telón: Aparece un cabo de la GNB muerto, torturado salvajemente durante cuatro días por oficiales altos, medios y bajos. A un torturado de gobiernos anteriores lo convirtieron en un héroe. Tiene calles y plazas a su nombre. ¡Cómo le han sacado provecho pecuniario a ese nombre! Hay varios millonarios a cuenta de tal difunto. Sube el telón: Aparece Darío Vivas diciendo que los torturadores son militares disidentes y escuálidos. Se roban una fortuna en el Fondo Chino, ese que todo el mundo sabe que es un barril sin fondo.

Que los oficialistas hacen cachapas con billetes de 100 dólares. Sube el telón: Aparece el mismo Maduro diciendo que esos funcionarios son todos de Primero Justicia. Explota Amuay. 40 muertos. Impericia. Descuido. Negligencia. No hay investigación. Todo está en sombras. Nuevamente sube el telón: Maduro aparece diciendo que fue un atentado, un acto terrorista de la oposición amparada por el imperio. Que ellos son inocentes como monjitas, como ángeles. Hay investigaciones en todo el mundo contra funcionarios del gobierno. En Argentina. En Panamá. En Bolivia. En Estados Unidos. En México. Aparece ahora Cilia Flores diciendo que es una confabulación contra ellos. Que es Piñera. Que quieren derrocarlos. Que quieren matarlos. Y así siguen. Mintiendo. Falseando. No te preocupes Mardo. La verdad a veces tarda pero siempre llega.