• Caracas (Venezuela)

Eduardo Riveros

Al instante

¿Crimen pasional o lo mató la “burguesía”?

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La noticia política de la semana fue el asesinato del diputado Robert Serra (QEPD), en circunstancias totalmente aún no aclaradas, pero lo que ha trascendido habla de un escabroso y cruel crimen, cuyos detalles van más allá de lo imaginable.

Habría muerto de 30 puñaladas, atado, maniatado, con una crueldad extrema, lo que ha generado la difusión de innumerables hipótesis que, según desde la óptica que se mire, van desde motivaciones políticas hasta un alevoso crimen pasional, mezclado con rituales propios de los santeros, donde el expolítico fue uno de ellos.

Comencemos por la versión más ingenua y que es la más “oficial”: el crimen habría sido por motivos políticos, que la “burguesía”, el “imperialismo”, y el “fascismo internacional” habrían sido los culpables del asesinato, es más, el presidente Nicolás Maduro catalogó como “hipócrita” y como “basura e infame” al líder opositor, el “burgués” Chúo Torrealba, debido a las muestras de respeto y de condolencias que emitió el dirigente, quien incluso suspendió una marcha, ante la crítica de sus propios partidarios.

Conocido también es el caso de la dirigente del PSUV Blanca Eekhout, quien al poco tiempo de ser público el asesinato culpó a las fuerzas del fascismo por este crimen y, para mayor confusión, habría publicado un tuit lamentando que el culpable haya sido de sus filas, lo que fue falso, ya que ese mensaje fue por una cuenta similar a la de ella, y también confusión provocó un tuit del encargado de comunicaciones de la Asamblea Nacional, lamentando el asesinato de Serra, el cual fue minutos antes de un tuit de la misma cuenta de Serra, sin embargo, lo que sucedió es que la cuenta del fallecido dirigente tiene una aplicación donde se puede programar contenidos con antelación, así usted puede programar tuit con información para horas y días después.

Lo cierto es que culpar al imperio y sus “secuaces” es ingenuo, ya que la oposición no se beneficia, porque no tiene ni de cerca el poder militar que tiene el gobierno, no ha asumido una guerra de guerrillas, ni tampoco tiene el beneplácito de alguna potencia extranjera, y si piensan que es Estados Unidos, si quisieran ya hubiesen invadido Venezuela; ni menos Colombia, que está más preocupado por explotar su riqueza energética y abrir más su comercio al mundo, es más, si de política hablamos, por macabro que suene, culpar a la oposición le conviene al gobierno, porque pone en la agenda pública el tema del complot político, y con eso tapa el problema de la inflación, el desabastecimiento y la escasez; además, potencia el argumento de mantener encerrados a Leopoldo López y los demás presos políticos y, lo más importante, le sirve para unir al desunido chavismo, donde todos saben que desde que falleció el líder han fortalecido el grupo de los militares y el madurismo, en detrimento de sectores como Marea Socialista, Clase Media Socialista o el Partido Comunista.

Como se puede analizar, el asesinato de Serra es un problema para la oposición, porque los más afiebrados militantes del chavismo se “creen ciegamente” lo que digan sus cúpulas, y no faltará quien esté jurando venganza ante este brutal asesinato, colocando en la mira a algún importante líder de la “burguesía”; por eso es importante no dejar pasar las incendiarias declaraciones que pudieran provocar más muerte y desolación en Venezuela.

Por otro lado, ronda la versión de que el crimen habría sido cometido por motivos pasionales, en especial porque la residencia y el sector estaba protegida por colectivos, lo que conlleva a inferir que una persona con alto grado de cercanía pudo ingresar a la residencia, y también por lo alevoso del crimen, ya que fueron más de 30 puñaladas y el joven político estaba amordazado, así que imaginar la magnitud de esta tortura es solo homologable a que el motivo pudo ser pasional, más porque al comienzo de las informaciones no fue claro quién era su acompañante; algunos decían que era su esposa, después bajó el grado a compañera sentimental, hasta que se esclareció que era su asistente… Lo cierto es que es difícil e ilógico que no sepan quién es la esposa de Serra, por el carácter público del joven dirigente, quienes tendrían que haber asistido juntos cientos de veces a viajes, eventos o reuniones de camaradería dentro del partido.

Lo cierto es que este horrendo crimen tiene adosado rasgos de psicopatía que no son comunes en el ámbito del hampa común o crimen político, por eso la versión del crimen pasional cobra fuerza, por la saña y brutalidad, sin descartar otras versiones como es la creciente influencia de Robert Serra en el partido, lo que habría provocado irremediables envidias, o la participación con hechos ligados a su relación con los colectivos chavistas, donde el fallecido chavista fue uno de sus máximos partidarios y organizadores.

En el caso de que sea un crimen pasional, es difícil que sea aceptado por el alto gobierno, ya que están creando la matriz de opinión que culpa a la “burguesía” y al “fascismo internacional” de este crimen… ¿O creen que de probarse la hipótesis del crimen pasional concederán una disculpa pública a la “burguesía” liderada por el “burgués” Chúo Torrealba” o al fascismo internacional en nombre de Álvaro Uribe?... ¿O disculpas a Lorent Saleh?