• Caracas (Venezuela)

Edgar Cherubini

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Noël James Teale, un Trumpeter Swan en Venezuela

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David Ogilvy (1911-1999), reconocido mundialmente como el genio de la publicidad moderna, nunca cesó en la búsqueda de personas de excelencia para sus proyectos. Debían ser nobles y cultas, dotadas con sabiduría, sentido común e imaginación. “He procurado siempre contratar personas que combinen genialidad con un liderazgo inspirador, como el Trumpeter Swan”, solía decir. Esa rara avis, a la que hacía alusión, en la naturaleza es el Cygnus Buccinator, una especie en vías de extinción que para el publicista combinaba las cualidades de liderazgo, fuerza y elegancia.  

Reproduzco esta cita de Ogilvy, para hablar de un Trumpeter Swan, oriundo del país de Gales que llegó a Venezuela en 1949, contribuyendo al desarrollo de las artes gráficas y de la publicidad en el país, convirtiéndose con los años en socio de Ogilvy. Se trata de Noël James Teale (1931-2016), conocido por todos como “Jimmy”.

Pero hablemos un poco de la historia de este singular gentleman. Gracias a la diversificación del sistema educativo inglés, en 1946, con apenas 15 años de edad recibió el título de tipógrafo. Teale se destacó de inmediato por poseer una gran destreza manual en el manejo de los tipos en los chivaletes de las imprentas, además de poseer un sentido estético y una inusual capacidad de comunicar eficazmente en los impresos.

Su primer empleo fue en el Ministry of Information (MOI), en Londres, siendo contratado al año siguiente por Colman Prentis & Varley, agencia publicitaria que manejaba la cuenta mundial de Shell. En 1949, Shell de Venezuela, que operaba pozos en ese país desde 1914, invitó a dicha agencia a abrir una oficina en Caracas. Como la providencia y el destino a veces se unen para abrir caminos a los elegidos, la empresa envió a Teale, quien para ese momento tenía 18 años de edad.

En ese entonces, la única publicación cultural que existía en Venezuela era la revista Farol, creada en 1945 por Creole Petroleum Corporation. Farol era un medio de comunicación corporativo de gran calidad, concebida por Larry June y diagramada por un joven artista de 22 años de nombre Carlos Cruz-Diez.

En la Shell, debido al éxito logrado por Farol, concibieron una revista llamada Tópicos Shell, siendo Teale el tipógrafo o emplanador, que sería el equivalente a lo que nosotros llamamos diagramador.

Es el propio Cruz-Diez quien comenta sobre Teale: “En esa época, las tipografías no disponían de la diversidad de fuentes que existían en otros países, por ejemplo, de Bodoni solo utilizaban los tipos de 10, 14, 30 puntos. Ante esa situación, Teale logró que Hans Weisz, director de Cromotip, adquiriera las fuentes completas, es decir, de 6 a 72 puntos con todas sus variantes. La revista la diagramaba en Garamond, utilizando toda la familia. En ese sentido, el papel de Jimmy Teale fue muy significativo, ya que gracias a su iniciativa se homogeneizó la tipografía en las imprentas y, lo más importante, brindó un nuevo sentido estético a la diagramación de impresos. Antes de ese año, el diseño del impreso lo hacía el “cajista”, muchas veces aplicando un sentido utilitario sin detenerse en otras consideraciones. Yo conocí a Jimmy en Cromotip, que era la mejor imprenta del momento y un sitio de encuentros y discusiones sobre diseño. Desde entonces se consolidó una profunda amistad entre nosotros y nuestras familias”.

El desarrollo de las artes gráficas y en especial del diseño de impresos en Venezuela en las décadas de 1940 y 1950, fue posible gracias a las innovaciones aportadas por Larry June, Cruz-Diez y Jimmy Teale. Después vendrían otros grandes del diseño como lo fueron Nedo Mion Ferrario y Gerd Leufert, para solo mencionar algunos nombres.

La eficacia en el diseño de Jimmy Teale le valió la entrada en el medio publicitario. Fue nombrado director creativo de Colman Prentis & Varley en Caracas, agencia que se fusionaría con Corpa en el año 1952.

En el año 1953 fue requerido por el servicio militar de su país, por lo que se vio obligado a regresar a Inglaterra. En 1956 retorna a Venezuela y contrae matrimonio con una belleza venezolana, María Luisa Oropeza, que le dio seis hijos y estos, doce nietos y cuatro biznietos.

Aparte de ser un hombre sincero, honesto y amante de su familia, nunca tuvo una actitud conformista, como innovador siempre tomó riesgos, ya que para él, era la única forma de progresar y producir cambios: “Vivimos de los cambios, y si no los hay, viene la rutina y morimos. Si no hay cambios, yo mismo los produzco, si veo que estoy cayendo en la rutina me pregunto por qué, y entonces me impongo de nuevo cambios. Esto lo hago en forma permanente, porque el cambio me estimula todos los días”, expresó en una oportunidad.

En 1957, tomando en cuenta la experiencia exitosa con Shell Venezuela, Colman Prentis abre oficinas en Irán, nombrando a Teale presidente de la agencia en Teherán. En 1959, regresa al país para hacerse cargo de los clientes locales, y en 1963 Colman Prentis lo nombra segundo presidente para Europa. En 1967, ya era responsable de toda Europa y en 1969 asumió la presidencia mundial, la cual estaba conformada por 27 agencias repartidas por todo el planeta, desde Australia hasta Chile.

En 1972, Colman Prentis vendió sus acciones a los socios venezolanos de Corpa y estos fusionaron la agencia con Ogilvy & Mather. Poco tiempo después, Teale compró una parte de las acciones de Ogilvy y se encargó de renovar la agencia, dividiéndola en gerencias internas, que llegaron a conformar cinco pequeñas Corpas, logrando los niveles de éxito por todos conocidos en el mundo publicitario. No contento con dichos logros, fundó Voz y Visión, una empresa concebida para la comunicación estratégica de sus clientes, a través de la cual se produjeron numerosas campañas.

Teale fue un gran promotor de la responsabilidad social de las empresas, creó el eficiente programa de alfabetización Acude, entre otras numerosas iniciativas sociales y culturales que promovió y protagonizó en Venezuela, país en el que echó raíces y del que fue un eterno enamorado, en especial de los llanos de Barinas.

Los que entraban a su despacho podían leer una máxima de Theodore Roosevelt: “El mérito le pertenece al hombre que está en la arena, cuyo rostro polvoriento destila sudor y sangre, que conoce de grandes entusiasmos y de grandes devociones cuando lucha por una causa digna. Si triunfa, saborea la sublime emoción del logro, y si fracasa, sabe que, al menos, se atrevió con arrojo, diferenciándose de esas almas pusilánimes que no conocen ni la victoria ni la derrota”. Esa frase quizás resume la actitud que tuvo en la vida este hombre noble e intrépido, que entre otros reconocimientos fue condecorado por la reina de Inglaterra con la Orden del Imperio Británico.  

El pasado 6 de mayo, a sus 85 años, Jimmy Teale emprendió su última caminata más allá de los valles de su amada Inglaterra. El funeral se realizó el pasado 25 de mayo, en Saint Paul’s Catholic Church en Haywards Heath, Sussex, rodeado de familiares y amigos que lo despidieron cantando a coro la antigua balada irlandesa, Oh, Danny Boy.

Oh, Danny boy, the pipes, the pipes are calling

From glen to glen, and down the mountain side

The summer's gone, and all the flowers are dying

'Tis you, 'tis you must go and I must bide.

But come ye back when summer's in the meadow

Or when the valley's hushed and white with snow

'Tis I'll be here in sunshine or in shadow

Oh, Danny boy, oh, Danny boy, I love you so.