• Caracas (Venezuela)

Eddy Reyes Torres

Al instante

La escasez de billetes o la política del avestruz

  • Tweet:

  • Facebook Like:

  • Addthis Share:

Hace varias semanas atrás, la prensa reportó que en los estados Táchira y Zulia se estaba acentuando la falta de billetes de alta denominación (100 y 50 bolívares). Con el correr de los días el problema, que es producto de una política que cuenta con la aprobación del gobierno, se ha extendido a todo el país. Cualquiera que haya querido retirar dinero de su cuenta o haya tratado de hacer efectivo un cheque de 5.000 o más bolívares, se ha encontrado con la desagradable sorpresa de recibir solamente billetes de 5, 10 y 20 bolívares. Las abultadas pacas de papel no caben en las esmirriadas carteras de los hombres y si piden un sobre o una bolsita plástica al cajero, son inevitablemente vistos con lástima por este. Solo las mujeres portadoras de enormes bolsos corren con mejor suerte. La tesis usada por las autoridades para justificar en la frontera –y ahora en el resto de la geografía nacional– tan inconveniente e injusto suministro de efectivo, es que la medida desincentiva el bachaqueo y el contrabando de extracción, y horada la credibilidad de la página Dólar Today. ¡Qué ilusos!

Recuerdo que en pleno proceso de construcción de la Casa de la Moneda en Maracay, el Banco Central de Venezuela (BCV) contó con la asesoría de diferentes expertos que trabajaban en instituciones similares de Latinoamérica. Una muy recurrente fue la de la Casa de la Moneda de México. Uno de los tantos encuentros con el asesor mexicano coincidió con la decisión del directorio del BCV de imprimir un billete de más alta denominación, en virtud del nivel de inflación que afectaba al país. Al presidente de nuestra institución para la época le preocupaba la posible reacción negativa del presidente de la República. La medida obedecía  a razones técnicas incuestionables, aunque políticamente representaba un baldazo de agua fría al Poder Ejecutivo y su política antiinflacionaria. Los técnicos del BCV hicieron un informe explicativo de la necesidad del nuevo billete, así como las implicaciones que tendría para la institución y el país no seguir adelante con la decisión adoptada. Pocos días más tarde, no pudimos dejar de conversar el tema con el experto mexicano, quien nos refirió una experiencia similar en México que tuvo un desenlace cargado de humor. Frente a la reticencia de la máxima autoridad del Banco de México, influenciada por la visión que predominaba en el gobierno mexicano de que un billete de mayor denominación estimularía una inflación más alta, uno de los técnicos más respetados de la institución se le acercó y le dijo: “Jefe, si el problema es ese, emitamos entonces billetes de un peso”. El tema no se discutió más internamente y a los pocos meses comenzó a circular en México el billete de mayor denominación. La anécdota se la referimos al presidente del BCV, quien se rió de buena gana pero no tuvo que hacer mención del hecho en su reunión en Miraflores.

Al igual que nuestro planeta que da vueltas sobre su propio eje, una y otra vez desde su conformación, las situaciones monetarias y económicas no dejan de repetirse en la historia hasta el cansancio. La preocupación de los gobernantes mexicanos que acabamos de referir se ha trasladado hoy al Palacio de Miraflores. Ante la escasez de billetes, que es simplemente el resultado de la vorágine inflacionaria y no de la falta de puesta en circulación de un número creciente de piezas de papel moneda, las autoridades del BCV y nuestros fallidos gobernantes pretenden ganar la carrera, que está perdida de antemano, contratando casas de moneda extranjeras para que impriman más y más papeles que simplemente valen menos cada día que pasa. Entonces, por qué no darle curso a la absurda perogrullada de emitir billeticos de un bolívar para acabar de cuajo con el problema. Eso sí, junto con la medida, sugerimos otra complementaria: que importen una cantidad suficiente de morrales o carretillas ultralivianas para transportar con alguna comodidad tan preciado tesoro de papel.

 

@EddyReyesT