• Caracas (Venezuela)

Eddy Reyes Torres

Al instante

¿Solo Maduro es responsable de la derrota?

  • Tweet:

  • Facebook Like:

  • Addthis Share:

El pueblo se ha pronunciado y lo ha hecho de manera categórica: quiere la libertad, no la revolución violadora de los derechos civiles, humanos y económicos. Comienzan ahora las reflexiones y juicios de los perdedores. Estamos seguros de que entre ellos son mayoría los que cómodamente se escudan en un único chivo expiatorio: Nicolás Maduro. En su borrachera depresiva, pretenden lavarse las manos de todos los desaguisados que trajeron los desastres que los venezolanos padecemos en este estadio de nuestra historia. Por supuesto que se trata de una actitud muy cómoda que emula la conducta de Poncio Pilatos, buscando así, metafóricamente, no verse como corresponsables. De nada sirve mostrarles la serie de violaciones constitucionales y legales en que ha incurrido el régimen, las desacertadas políticas económicas puestas en práctica que sencillamente nos arruinaron a todos y, menos aún, los crímenes cometidos por los que todavía no han rendido cuenta. Tal proceder tiene solo una explicación: no hay peor ciego que el que no quiere ver. Pero aunque se resistan, los hechos están allí y no hay manera de esconderlos.

Pese a lo anterior, también estamos seguros de que hay un grupo menor de partidarios del proceso revolucionario que tiene plena consciencia de los desvaríos ejecutados por sus líderes y que además no los comparten. A ellos, como conglomerado de vanguardia que comulga por convicción con los principios fundamentales de la democracia, les corresponde luchar con denuedo para deslindarse del liderazgo responsable de tanta calamidad, que en verdad va más allá del solitario Maduro, e imponer los cambios internos que son necesarios e inaplazables. Tenemos que confiar entonces en que en el curso de los días y meses por venir logren transformarse en masa, de una gran significación y valía, que abra los ojos al resto de sus compañeros. El momento histórico exige firmeza contra la firmeza.

En ese horizonte de expectativas y deseos, no puede quedar por fuera el necesario arrepentimiento. Para ese propósito hay que prohijar la forma cristiana de llevar a cabo el plausible cometido: que esos revolucionarios vanguardistas y decentes (perdonen este largo paréntesis: con ello me refiero a los que objetivamente condenan los juicios amañados contra la jueza María Lourdes Afiuni, Antonio Ledezma, Leopoldo López, el general Isaías Baduel, Manuel Rosales, Daniel Ceballos y cientos de estudiantes universitarios y simples opositores que el gobierno mantiene injustamente presos; a los que cuestionan los enriquecimientos desorbitados de los boliburgueses –léase altos funcionarios del régimen, sus familiares y amigos–; a los a los que están indignados por las expropiaciones arbitrarias de empresas privadas que hoy son pésimamente administradas por funcionarios incompetentes o ladrones; a los que critican los regalos del régimen a otros países cuando el nuestro padece una situación crítica en el plano económico; a los que viven el drama médico asistencial de los últimos años; a los que no comparten ni soportan más el alto grado de pugnacidad de los gobernantes rojos rojitos que ha dividido absurdamente a la sociedad venezolana; a los que lamentan que 1.700.000 venezolanos, incluyendo en algunos casos a sus propios hijos y otros familiares, hayan emigrado a otros países en búsqueda de una vida mejor y más segura; a los que creen en la democracia y sus postulados, principalmente el que la define como gobierno de la mayoría que respeta y no discrimina a las minorías; y, en fin, a los que padecen con el resto de la población uno de los más altos niveles de inseguridad a nivel mundial) pidan perdón, a través de sus amigos o familiares opositores, al bloque que hoy es una mayoría contundente.     

Entonces, sin desasosiego, juntos todos deberíamos darle un giro radical al caballo de nuestro Escudo Nacional para que su galope se inicie respetando los derechos de la ahora minoría gobernante.

 

@EddyReyesT