• Caracas (Venezuela)

Economía

Al instante

Los planes vacacionales son menos divertidos debido a la escasez y a los altos costos

Planes vacacionales | Foto: referencial

Planes vacacionales | Foto: referencial

El desabastecimiento ha hecho que no todos los organizadores puedan ofrecer alimentos. Este año algunos padres deberán ingeniárselas para que sus hijos tengan qué comer mientras están de paseo

  • Tweet:

  • Facebook Like:

  • Addthis Share:

Con sus juegos y visitas a varios lugares los planes vacacionales entretienen a niños y adolescentes durante el descanso estudiantil. Sin embargo, las dificultades que afrontan los organizadores para conseguir ingredientes para las comidas obliga a los padres a preparar los alimentos de cada día o a gastar más porque deben darles dinero a sus hijos para comer. “Nosotros este año no podremos incluir comidas por el costo”, dijo la organizadora de un plan vacacional que prefirió no ser identificada.

Cristian Grao, director del plan vacacional Los Pitoquitos, aún no está seguro de si podrán ofrecer comidas, que deberían cancelarse por monto adicional. “Los proveedores aún no nos han dado los presupuestos y no tenemos los costos”.

Lo que queda claro es que la situación afecta a los representantes. “El compromiso es que los padres lleven la comida; no es la situación ideal porque antes llevabas a tus hijos y no tenías que preocuparte por más nada. Comprar la comida encarece los costos”, dijo Ivelisse Tovar, madre de un niño de 11 años de edad.

No solo los distribuidores de comida se han demorado en la entrega de presupuestos, sino también los encargados de transporte y materiales para  manualidades. Por ello, indicó Grao, la publicación de precios y el inicio de las inscripciones se atrasó un mes: “Nunca nos había pasado esto”. Opina que la inflación afectó el proceso, pues hay materiales que aumentan el costo cada dos días.

En 2015 los precios semanales de sus actividades eran de 3.900 bolívares por niño de 3 a 5 años de edad, mientras que los paseos de los niños de 6 a 14 años costaban 5.200 bolívares semanalmente. Este año los montos subieron a 12.500 y 17.000 bolívares, un aumento de 220,5% y 226,9%, respectivamente. “Si vemos cómo han subido los sueldos, lógicamente los planes se disparan”, añadió.

Otros planes vacacionales afrontan las mismas dificultades, aunque sus organizadores han decidido enfocarlos de otras maneras. “Hemos tomado decisiones estratégicas para ofrecer el servicio. Este año serán menos días, para que el precio sea competitivo”, dijo Desiré Rojas, una de las organizadoras del plan Mi Refugio Summer Camp. Añadió que han hecho cambios en el menú para garantizar las comidas a sus campistas, que pernoctan nueve días en su campamento.

Fabricio Ojeda, gerente de Mi Refugio Summer Camp, señaló que en esta temporada el campamento costará 185.000 bolívares, 330,2% por encima de los 43.000 bolívares del año pasado. “El costo de la comida y el transporte fue lo que más influyó en el precio”, explicó. Con respecto a la comida aseguró que hay muchos alimentos que no se consiguen y que cuando los encuentran están por encima del costo calculado, mientras que la falta de repuestos afecta el precio del transporte.

Indicó que el año pasado 70% de sus cupos se vendieron en las semanas de preventa, pero que este año solo se llenó 20%. “Tenemos tiempos de inscripción lentos. Si el año pasado teníamos un estimado de inscritos para estas fechas y estábamos cerca de cumplirlo, para este año el porcentaje es muy bajo”, agregó.

Los precios han hecho que algunos padres decidan no inscribir a sus niños en un plan vacacional. “En años anteriores mi hijo ha ido a planes de 8:00 am a 4:00 pm, pero este año están costosos. Al final lo metí en clases de pintura de 8:00 am a 12:00 m”, dijo Ivelisse Tovar.

“Yo lo que estoy haciendo es buscar clases de natación y kárate. Eso requiere de tiempo para llevarlo y traerlo, o si no un grupo de madres nos ponemos de acuerdo y los llevamos al cine o al parque”, agregó.

Otros padres siguen a la espera de la publicación de precios de varios planes. “Yo nunca he inscrito a mi hijo en uno porque era pequeño. El año pasado sí tenía la edad para uno en el que lo quería meter, pero eran 20.000 bolívares a la semana y me pareció muy caro. Este año estoy esperando a que anuncien los planes vacacionales de Cultura Chacao”, manifestó otra madre. 

Uniforme ya no es obligatorio

En algunos planes vacacionales y campamentos el uso de una franela reglamentaria era obligatorio. No obstante, la situación económica del país ha obligado a los organizadores a cambiar la regla debido a los altos costos que manejan los proveedores.
“Sacamos la franela del precio total para no castigar a los padres con el costo. Cada una cuesta 5.000 bolívares; y si la incluimos, tenemos que aumentar nuestros precios por la misma cantidad. Quien la compre podrá hacerlo en nuestra tienda”; dijo Rogelio Diz, director de Daycampitos.
Sin ese gasto adicional el servicio cuesta 95.000 bolívares por semana. En total los padres deberán cancelar 380.000 bolívares por el mes completo.

Cifra

185.000 
bolívares cuestan 9 días en un campamento. Un plan vacacional de 8:00 am a 4:00 pm está en 17.000 bolívares semanales, sin incluir las comidas