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“En 2012 trabajé a reventar, pero este año estoy parado”

Ahora para trabajar, Guillermo Rodríguez pide a los clientes que compren los insumos | Foto: José Pacheco

Ahora para trabajar, Guillermo Rodríguez pide a los clientes que compren los insumos | Foto: José Pacheco

Guillermo Rodríguez es carpintero y desde julio no recibe un encargo para hacer una remodelación 

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Guillermo Rodríguez es carpintero desde hace más de 12 años y es la primera vez que pasa tanto tiempo sin concretar un encargo de lo que llama trabajo grande, que es hacer una remodelación o una cocina, afirmó.

“Desde julio no hago uno. De allí para acá lo único que me ha salido son trabajos pequeños;  hacer muebles para televisores, para baños o instalar unas puertas. El año pasado a esta fecha, que la gente tiene dinero, trabajé a reventar, pero este año estoy parado”, aseguró.

Actualmente solo tiene 4 encargos de trabajos de muebles para el televisor y de baño, que en promedio valen cerca de 8.000 bolívares, de los cuales 60% corresponden a mano de obra y el resto a materiales.

La mano de obra para hacer una cocina está entre 20.000 y 30.000 bolívares, mientras que a mitad de año estaba en aproximadamente 10.000 bolívares, dijo, y agregó que desde que falleció el presidente Hugo Chávez, en marzo pasado, la situación económica del país se ha deteriorado significativamente, lo que incide en que la gente destine menos dinero a remodelaciones.

“Hace un mes una señora me pidió un presupuesto para hacerle una cocina. Entre materiales y mano de obra el total era 58.000 bolívares. La señora quedó sorprendida con el monto y me pidió que lo bajara. Yo le dije que se paseara por las tiendas grandes y reconocidas del ramo para que vea los precios. Lo hizo y me dio la razón, me dijo que no tenía el dinero, que cuando lo tuviera me llamaba. Aún no lo ha hecho”, contó. 

Aumentos, deudas y reducciones. Rodríguez afirmó que todos los lunes consigue los materiales con precios más altos, lo que inevitablemente hace que los prepuestos que da a los clientes se queden cortos. “Semanalmente los insumos suben entre 20% y 30%. Cuando le informo a los clientes que aumentaron y debo ajustar el presupuesto se molestan, pero no tengo otra opción, debo trasladar los costos al precio final, de lo contrario no me quedaría ganancias”.

Rodríguez entiende que Venezuela tiene una de las inflaciones más elevadas del mundo, pero le parece un abuso que los comerciantes incrementen los precios cada siete días. Indicó que varias veces ha puesto la queja ante el Instituto de Protección de Acceso a Bienes y Servicios, pero no ha obtenido una respuesta concreta.

“Las veces que hago la denuncia me envían un correo avisándome que la recibieron, que le harán seguimiento y me informarán del resultado. Pero después no me llegan más mensajes”.  

Para evitar que los clientes le reclamen los cambios de precios en los presupuestos por concepto de materiales, Rodríguez hizo algunos cambios en su esquema de trabajo. Antes, con la inicial que pedía para hacer un trabajo,  se encargaba de la compra de los artículos; ahora, lleva a los clientes a las tiendas para que ellos los adquieran. “Así se dan cuenta de que suben cada rato”.

La merma en los encargos de trabajos grandes ha afectado sus ingresos, lo que ha hecho que modifique sus hábitos de consumo, incluso, los de alimentación. Por poner un ejemplo, dijo que quincenalmente compraba dos pollos, pero desde hace unos meses adquiere uno. “Vivo solo y mensualmente estoy gastando alrededor de 4.000 bolívares en mercado y cada vez llevo menos bolsas”.

Además de las reducciones en las compras de alimentos, Rodríguez refirió que debe siete meses de condominio, también producto de la merma en sus ingresos.

Abogado de profesión

Además de carpintero, Guillermo es abogado. Sin embargo, afirmó que nunca ha ejercido formalmente, porque “lo que le gusta es la carpintería”. Pese a eso, y por la baja en los encargos de trabajos de remodelación, desde el 15 de agosto aceptó hacer una asesoría jurídica al Ministerio de Salud.

El contrato es hasta el 31 de diciembre de este año. Después de casi tres meses y medio de haber iniciado el trabajo, no ha recibido ningún pago por concepto de sus honorarios profesionales.

“Ya fui la semana pasada hasta allá a ver qué pasaba, pero no me han dado respuesta. Creo que es un abuso que se tarden tanto en pagarme”, expresó.