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Tres tanqueros nuevos de Pdvsa nunca zarparon

Rafael Ramírez, presidente de Pdvsa y ministro de energía y petróleo/ Archivo

Rafael Ramírez, presidente de Pdvsa y ministro de energía y petróleo/ Archivo

El hecho de que el registro, prueba y entrega de una embarcación tome más de tres meses tras su botadura es altamente inusual

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Con banderas y confeti, Venezuela celebró la botadura de tres nuevos tanqueros petroleros en los últimos 14 meses que dieron una muestra de la ambición de la nación socialista por diversificar sus exportaciones a los mercados asiáticos, mientras tiende una mano a sus aliados políticos.

Pero las embarcaciones armadas en Irán, Argentina y China nunca zarparon, según cinco fuentes cercanas a la flota de la estatal venezolana Pdvsa y un sistema de monitoreo de Reuters que revelaron que los buques permanecen en los astilleros. 

Fuentes navieras, un directivo de la estatal Petróleos de Venezuela (Pdvsa) y un fabricante de buques ofrecieron una serie de explicaciones sobre las demoras, desde falta de pagos hasta dificultades en el ensamblaje.

Pero está claro que hasta ahora no han dado frutos los intentos de Pdvsa por reemplazar y expandir su flota de forma urgente para 2012 y con ello reducir la factura de varios cientos de millones de dólares que anualmente paga en fletes.  

Los nuevos buques se derivan del esfuerzo del fallecido presidente Hugo Chávez por estimular la construcción de barcos en Irán, China, Argentina e incluso Brasil, enmarcado en una amplia agenda que ha buscado retar el poder de Estados Unidos. 

Pdvsa ordenó 42 tanqueros en total a partir del 2006 como parte del primer plan de negocios socialista de la empresa, tras la nacionalizaciones conducidas por Chávez. Pero sólo cinco barcos han zarpado, mientras se elevan los costos de transporte de la atribulada compañía.

Un reporte interno de marzo, al que Reuters tuvo acceso, dio a conocer que Pdvsa arrendó 75 buques petroleros ese mes. El costo de cada uno puede llegar a 15.000 dólares diarios, según un contrato recientemente firmado, dijo un operador naviero.

Fotografías publicadas por embajadas venezolanas en esos países y agencias gubernamentales hace más de un año muestran a funcionarios de PDVSA y a dignatarios en las celebraciones de la botadura del Aframax "Eva Perón" en Argentina y el VLCC (tanquero de gran tamaño) "Carabobo" en China.

Imágenes de la agencia iraní de noticias Mehr mostraron al Aframax "Sorocaima" con banderas ceremoniales en el proceso de ser flotado en dique.

El más reciente reporte anual de Pdvsa también anunció la botadura de las embarcaciones.

Pero los tanqueros nunca llegaron. El hecho de que el registro, prueba y entrega de una embarcación tome más de tres meses tras su botadura es altamente inusual.

"Cuando un barco es botado al mar es porque está listo. En esa ceremonia se escoge la tripulación del barco y en los días siguientes se hacen las pruebas de mar y el registro de la embarcación", dijo Gustavo González, presidente del Colegio de Oficiales de la Marina Mercante venezolana.

Pdvsa no hizo comentarios sobre las razones de la demora.

Con apenas 20 tanqueros propios y no todos ellos activos, Pdvsa solo pudo transportar directamente el año pasado un cuarto de los 2 millones de barriles por día (bpd) de crudo que exportó y 12 por ciento de los derivados, según su último reporte anual.

El ministro venezolano de Petróleo, Rafael Ramírez, dijo en marzo en la celebración de la llegada de uno de cuatro barcos encargados a Japón que utilizar tanqueros propios para las rutas largas a Asia finalmente las haría "rentables".

Pero la ajustada situación de transporte ha empeorado tras la crisis de refinación que una explosión en la mayor refinería venezolana desató en el 2012, dañando además una decena de tanques, lo que ha forzado a la compañía a usar parte de su flota -incluyendo los cuatro nuevos tanqueros entregados por la japonesa Sumitomo - para almacenamiento y cabotaje.

"Hace poco estuvimos fondeados por más de nueve días esperando instrucciones de Pdvsa debido al congestionamiento de los muelles y la lentitud de las refinerías", dijo un miembro de la tripulación de uno de los tanqueros japoneses. "Están improvisando como siempre", agregó.

Varados en muelles

Datos de seguimiento de Reuters y del servicio Marine Traffic, que monitorean el registro y movimientos de los buques, muestran que los tres nuevos tanqueros nunca abandonaron los astilleros. Al menos dos ellos incluso nunca han encendido sus sistemas de localización por satélite.

González subrayó el hecho de que las embarcaciones, que no fueron encargadas mediante licitación, están siendo armados en muchos casos por astilleros de cuarta o quinta generación que carecen de tecnología moderna, lo que puede retrasar un proceso que normalmente toma tres o cuatro años.

Sebastián Aguilar, portavoz del astillero Río Santiago en Argentina, confirmó que la entrega todavía no se ha realizado.

"El buque Eva Perón sigue en el astillero. El mismo fue botado el pasado 12 de julio de 2012 y actualmente se encuentra en su etapa de alistamiento de equipos en muelle, previo a la entrega definitiva", dijo en una respuesta escrita, sin ofrecer razones sobre el aparente retraso.

Aguilar agregó que un segundo Aframax para Pdvsa, el Juana Azurduy, será botado en el segundo semestre del 2014.

Un ejecutivo de Pdvsa, que no tenía autorización para hacer declaraciones a la prensa, dijo que el astillero argentino no ha entregado a tiempo el tanquero de 70 millones de dólares.

Por su parte, el ex ministro de Comercio de Irán dijo en julio que el Sorocaima, ordenado en 2006, estaba "listo para su entrega" en el astillero Sadra en Bushehr, pero no dio detalles.

El ejecutivo de Pdvsa aseguró que no hay problemas de pago con ese astillero.

El tercer barco, que supuestamente comenzó a operar el año pasado, el Carabobo, encargado en 2010 al astillero chino Bohai, no estaba listo cuando funcionarios venezolanos y chinos celebraron su bautizo en septiembre del 2012.

"El Carabobo no ha salido de China. No está listo para navegar, todavía no está siendo utilizado para operaciones comerciales", dijo un ex empleado de la firma naviera que maneja la embarcación.

Agregó que la compañía, una empresa mixta entre Pdvsa y Petrochina llamada CV Shipping basada en Singapur, suele cumplir con los cronogramas comerciales y dijo que en ese caso particular las embarcaciones son pagadas con petróleo venezolano, lo que facilita los acuerdos.

Pese a la celebración anticipada del Carabobo, el astillero Bohai entregó este año otro VLCC, el Ayacucho, el primero de cuatro que fueron ordenados. Ese es, de hecho, el único tanquero de gran tamaño que Pdvsa está operando para las costosas rutas de larga distancia a Asia, dijo el ex empleado.