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Dante Rivas: El geógrafo que delimitará las fronteras de los precios

Dante Rivas: el geógrafo a cargo del ministerio de Comercio / Foto: Alexandra Blanco

Dante Rivas hizo una cruzada en contra de los gestores en el Saime / Foto: Alexandra Blanco. Archivo

Al ministro de Comercio se le recuerda por su eficiencia en el Saime. En la ULA, formó parte del movimiento estudiantil Utopía 78, junto con Haiman el Troudi, Tareck el Aissami y Hugo Cabezas

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Los venezolanos recuerdan con nostalgia la época en la que sacar el pasaporte tomaba menos de un mes. Este atisbo de eficiencia dentro de la maraña burocrática de la administración pública hizo que el nombre del entonces director del Servicio Administrativo de Identificación, Migración y Extranjería, Dante Rivas, resonara más allá del gobierno y ganara un espacio en la opinión pública.

Rivas no llegó al Saime por accidente. El margariteño, de 39 años de edad, debe a su paso por la Universidad de los Andes la oportunidad de integrar el grupo que, con ayuda de los cubanos, transformaría el servicio de identificación venezolano. Formó parte de un movimiento estudiantil llamado Utopía 78, en el que también estuvieron  Haiman el Troudi, Tareck el Aissami y Hugo Cabezas.

Los dos últimos dirigieron la Misión Identidad, creada en 2003, para masificar la expedición de cédulas. Cabezas incluyó en el proyecto a sus compañeros de movimiento, situación que llevó a Rivas a asumir eventualmente la dirección del Saime en 2009.

Fue allí donde empezó a crearse su imagen de joven profesional, pragmático y eficiente, la cual no ha parecido cambiar a lo largo de su trayectoria en varias instancias del gobierno. En 2012 fue nombrado director del Instituto Nacional de Tránsito Terrestre. En su gestión sorprendió a los usuarios con la posibilidad de renovar licencias y hacer otros trámites a través de la página web, servicio que funcionó con cierta fluidez durante un tiempo.

Luego, en 2013, fue designado ministro del Ambiente, cargo del que se distrajo brevemente para cumplir otro objetivo, tal vez más personal: ganar la Alcaldía del Municipio Mariño, en su estado, Nueva Esparta.

El gobernador actual, Carlos Mata Figueroa, había ganado en la entidad un año antes con 51,08% de los votos. Miembros de la comunidad señalaron que el perfil de Rivas era bien percibido por la clase media. Sin embargo, el 8 de diciembre de 2013 se comprobó que la diligencia ejecutiva no se premia con el voto popular. El ministro perdió las elecciones con el apoyo de 44,95% de los electores. Lo peor: no logró captar votos adicionales para el PSUV. Obtuvo casi la misma cantidad que Mata Figueroa en 2012, en unos comicios en el que la participación en la localidad fue 6 puntos superior.


Nuevos retos. El 3 de febrero pasado, a través de un tuit, el presidente Nicolás Maduro lo nombró ministro de Comercio, lo que ocurrió en un contexto en el que el asunto económico se había convertido en el foco de atención debido a la realización de las mesas de diálogo sobre el tema.

Rivas se la lleva bien con los empresarios. “De todos los del gabinete es el que tiene más fama de ejecutivo. Lo bueno de eso es que cuando te dice que sí, lo dice en serio. Ha mostrado ser muy práctico”, dijo uno de los asistentes a las mesas económicas.

Apenas cuatro meses después, el geógrafo margariteño pasaría a la lista de miembros del gabinete con más de un cargo: fue designado superintendente nacional para la defensa de los derechos socioeconómicos. Acerca de sus nuevas funciones Rivas escribió en una columna: “La meta establecida es nítida: asegurar el desarrollo armónico, justo, equitativo, productivo y soberano de la economía nacional”. Sin embargo, hay quienes piensan que el control artificial de los precios, ante los desequilibrios económicos que alteran el comportamiento del mercado es, igual que el movimiento estudiantil que alguna vez integró, una utopía.