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“La gente lo necesita y está dispuesta a pagar”

Una familia que compre pañales a informales gasta al mes más de la mitad del sueldo mínimo | Foto: Henry Delgado

Una familia que compre pañales a informales gasta al mes más de la mitad del sueldo mínimo | Foto: Henry Delgado

Una familia con un niño de 2 años que compre pañales en la economía informal gasta al mes más de la mitad del sueldo mínimo

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A lo largo de una acera en la redoma de Petare, al este de Caracas, se consiguen casi todos los alimentos y artículos de higiene personal y de limpieza del hogar que están regulados por la Superintendencia Nacional para la Defensa de los Derechos Socioeconómicos y que han presentado fallas de abastecimiento en los supermercados en los últimos meses.

En el lugar no hay restricciones para la venta: el consumidor que llega puede adquirir la cantidad que desee de un mismo producto. Tampoco hay limitación en las presentaciones. Si lo que se busca es detergente, se puede comprar el de 400 gramos, de 1 kilo o de 2,7 kilos, y tienen hasta cuatro marcas distintas. Lo que sí hay en los buhoneros de Petare es sobreprecio por más de 400%.

El desodorante en barra de 50 gramos se comercializa en 100 bolívares, cuando el precio establecido por la Sundde es de 17,58 bolívares con IVA. Es decir, con el dinero que en un supermercado puede comprar cinco desodorantes, en los buhoneros se puede llevar solo uno.

“Sabemos que está mal, que especulamos con el precio. Pero sabemos que la gente lo necesita y que está dispuesta a pagar, así que por eso ponemos los precios. Nosotros también tenemos casas y debemos trabajar”, dijo el jueves Daisy, una de las vendedoras de Petare.

Los vendedores reconocen el sobreprecio, pero afirman que ellos también tienen una estructura de costos. “La mercancía se la compramos a bachaqueros que hacen las colas. Ellos nos venden ya con sobreprecio. Aparte pagamos el depósito donde guardamos los productos y a eso le sumamos la ganancia”, señaló Yuli, otra de las vendedoras.

Los buhoneros coinciden en que desde que comenzó este año los productos han subido de precio porque las colas se han exacerbado y los compradores tardan más tiempo en los negocios. Afirman que a diario reciben hasta tres proveedores distintos. Les llevan mercancía al detal y al mayor.

“Eso es una mafia muy grande. Yo compré un bulto de 10 detergentes de medio kilo en 2.000 bolívares para poder lavar la ropa. Pero, ¿cómo hacemos?”, expresó Luz Pérez, vecina de Petare.

Golpe al bolsillo. La oferta de productos de primera necesidad en Petare hace que lleguen clientes de otros municipios de la ciudad para comprar los productos. “Yo vengo de La Pastora porque sé que los buhoneros de Petare tienen pañales y necesito para mi niño de 2 años. Tanto mi esposo como yo trabajamos y no tenemos tiempo para meternos en una cola”, refirió María Herrera, otra de las clientas que compraba el jueves a los buhoneros.

Los pañales para niños se venden en los puestos informales con un sobreprecio de 265%. Un paquete de 32 unidades talla G que está regulado en 136,8 bolívares, se vende en 500 bolívares. En las bodegas de los barrios se pueden conseguir hasta en 50 bolívares una unidad.

Una familia con un niño de 2 años gasta en promedio 6 pañales diarios, por lo que para cubrir la demanda mensual se debe gastar poco menos de 6 paquetes de pañales de 32 unidades. Si el producto se adquiere en el comercio informal se deben erogar al mes 3.000 bolívares, más de la mitad de un sueldo mínimo que a partir de hoy es de 5.622,47 bolívares al mes.

“Además de los pañales está la leche en polvo, un kilo lo venden en 280 y hasta en 300 bolívares y por mes necesito mínimo dos kilos”, agregó Herrera.

Autoridad burlada. “¡Ya! ¡Se acabó la venta de alimentos de primera necesidad en la calle; se tiene que acabar!”, afirmó en octubre el presidente Nicolás Maduro en una cadena de radio y televisión.

Después de sus declaraciones se publicó en Gaceta Oficial el decreto N° 1348 que prohíbe a los vendedores informales colocar una larga lista de productos. El superintendente de Precios Justos aseguró que, para hacer cumplir la medida, fiscales de la Sundde vigilarían a los buhoneros y les decomisarían la mercancía para eliminar con estas ventas. Tres meses después los buhoneros exhiben los productos en las aceras.