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William Gudiño: Hay casos de gente y gestores que revendieron las tierras rescatadas

El presidente del INTI afirma que construirán un Estado de comunas agrarias en la gestión de alimentos "Hay casos de gente y gestores que revendieron las tierras rescatadas" Anunció que está listo el proyecto para cobrar el impuesto a los terrenos ociosos

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La lucha contra el latifundio y las intervenciones de tierras ociosas mediante rescate seguirán de manera más eficiente y corrigiendo errores, promete el presidente del Instituto Nacional de Tierras, William Gudiño. Sostiene que la distribución de la tierra es desigual y hay que cumplir con la Constitución. 

"El latifundio es contrario a la ley", afirma. Sin embargo, señala que ahora se harán las cosas más ordenadas, se dará oportunidad a quienes quieran poner a producir las tierras y se rectificará donde se hayan cometido excesos. "Siempre nos apoyaremos en las Fuerzas Armadas para rescatar las tierras, porque hay supuestos dueños que se resisten".

-¿Cuál será la política de revisión y rescate de tierras? -La idea es avanzar hacia la soberanía agroalimentaria y uno de los elementos centrales es acabar con el latifundio y la tierra ociosa, además del uso no conforme. En Venezuela muchos valles fértiles eran usados para cultivos marginales y no se aprovechaba bien la tierra. Fue el caso de los terrenos ocupados por la transnacional Smurfit, de los Valles de Aragua y el Turbio en Lara. Hemos dicho también que la condición social y económica de los trabajadores del campo debe ser velada, no podemos permitir que en este momento histórico haya situaciones feudales o semifeudales. Hemos visto que aún hay explotación feroz de la mano de obra en el campo. 

 -¿Cómo están las tierras rescatadas y administradas por el Gobierno? -La mayoría está en producción. De la ociosidad se ha pasado a producir, pero aún no estamos conformes. Hemos tenido problemas con algunas parcelas, predios que se han rescatado y que el insumo no llegó a tiempo o falló el transporte, entre otros inconvenientes. Hay casos en los que llegaron los equipos, pero el clima y la disponibilidad de agua fueron contrarios. La agricultura es muy compleja y nosotros heredamos una de puertos. Estamos luchando contra eso y creo que se ha avanzado, pero también ha habido retrocesos por las lluvias o las sequías. Se calcula que 5% de la población está en las zonas rurales y no todos participan en la actividad agrícola. Se han intentado programas de Vuelta al Campo y ha sido difícil lograrlo.

 -¿Cuántas hectáreas rescatadas están en manos del Estado?- Alrededor de 7 millones de hectáreas de superficie regularizada, es decir, que productores y campesinos que tienen más de 3 años sembrando y ocupando ese territorio, se les ha entregado a través de un instrumento de propiedad socialista agraria. Adicionales hay 3 millones de hectáreas de tierras rescatadas, algunas por latifundio. En estos días el ministro de Agricultura, Yván Gil, informó que más o menos 80% de esas tierras tiene condiciones productivas, pero seguimos trabajando sobre ellas. Hay compañeros que han logrado producir en los fundos zamoranos, pero tuvieron problemas para arrimar la cosecha en determinado momento, y todos esos temas están siendo revisados. En Venezuela estamos desarrollando una infraestructura agrícola incluyendo fábricas de tractores, sistemas de riego, transporte para garantizar el efectivo arrime de la cosecha y oportuno suministro de equipos e insumos para avanzar hacia la soberanía agroalimentaria. 

 -El presidente Nicolás Maduro anunció que se haría alianzas y transferencias de fincas a las gobernaciones. ¿Se ha hecho efectivo? -No se ha hecho ninguna transferencia efectiva, pero existe una decisión política de hacerlo. En el hato El Cedral hicimos una reunión en la que se decidió avanzar hacia las juntas administradoras agrarias estadales, que integrará al pueblo, productores, gobiernos locales y el central para trabajar juntos. Ya se ha constituido la mitad de esas juntas en el país. Y de esa forma se coordinarán las políticas agrarias y se trabajarán los proyectos, pero siempre bajo la rectoría de la Gran Misión Agro Venezuela. También se integrarán asambleas agrarias populares. Queremos construir un estado de comunas agrarias en Venezuela para que el pueblo tenga un protagonismo en la gestión y procesamiento de alimentos.

-En junio anunció que se rescatarían 265.000 hectáreas ¿por qué esa cantidad? -En el Gobierno de Calle pudimos ver la realidad en el campo más allá de los informes técnicos que se presentan. Por eso se hizo esa propuesta de unas 265.000 hectáreas que se van a rescatar, solo que hemos estado avanzando con pie de plomo. Queremos que los rescates sean efectivos, que no cometamos el error de rescatar tierras que no debemos intervenir. Por eso no tenemos ningún problema de corregir las cosas que se hayan hecho de forma indebida. Claro también hay casos en los que se ha rescatado tierra, donde el proyecto agrícola y de producción no avanzó. También hay casos de gente y gestores que revendieron las tierras y parcelas rescatadas. El INTI es un banco, sólo que de tierras.

 -¿Hay un cambio en las acciones de rescate de tierras en comparación con los operativos cívico militares de diciembre de 2010 contra fincas del Sur del Lago? -Nosotros vamos a utilizar la Fuerza Armada Nacional Bolivariana igual. En estos días hubo un rescate donde los supuestos dueños se resistieron, porque hay muchos que dicen ser propietarios de las tierras y no lo son. En el campo hay mucha gente que es dueña de una parcela pequeña pero está en posesión de una mayor extensión de tierras. En Barinas muchos líderes adecos se pelearon por rescate de tierras, pero no pudieron nunca demostrar que eran privadas. Y ellos contrataron gente para agredir a los campesinos que nosotros les dimos las tierras. Ese tipo de situaciones nos obliga a usar las Fuerzas Armadas, y uno de los componentes de esas juntas administradoras agrarias es la Fuerza Armada. Ahora los que han demostrado la propiedad de la tierra el INTI les ha ido cancelando. Ya se han pagado 20 fincas de las cuales 17 han sido en el Sur del Lago, también desde hace mes y medio se han ido pagando las bienhechurías de las fincas en tierras que se han desocupado para los yukpas en Machiques.

-¿Cuándo se iniciará el catastro y de qué manera se aplicará? -Es parte del proceso que no se ha desarrollado. Se han hecho algunos en áreas rurales y urbanas, pero ya formamos una comisión entre el INTI, el Instituto Geográfico Simón Bolívar, el Inder y otros organismos para desarrollar el catastro rural lo más pronto posible, facilitar el proceso de rescate, verificar los propietarios de las tierras y el inventario de los recursos con los que contamos. En la Asamblea tienen listo un proyecto de reglamento de la Ley de Tierras en cuanto a la productividad de los terrenos eso nos ayudará también a determinar la ociosidad de los terrenos. -Hay productores que se quejan de los trámites ante el INTI porque no pueden realizar la compraventa de una unidad de producción sin la autorización del organismo. -Mucha gente intenta violar la Ley de Tierras a través de traspasos y venta de las bienhechoras, por eso deben solicitar autorización al INTI. Estamos reforzando el aviso y alertando a los registros y notarías para que no permitan traspasos ni acepten registros de tierras del INTI sin la autorización del organismo. Es necesario investigar la cadena titulativa para autorizar la operación.

 -También se registran retrasos en la entrega de certificados de fincas productivas o mejorables. -No tenemos cifras, pero vamos a reconocer y entregar los certificados de fincas productivas y mejorables, además de eso estamos avanzando en la aplicación del impuesto a la tierra ociosa y de uso no conforme, que es otro mecanismo, en este caso tributario, para el rescate de las tierras. Es decir, si nosotros iniciamos el cobro de impuesto a las tierras ociosas, o relativamente improductivas, porque no basta con producirlas, sino hacerla de manera eficiente, entonces el tributo sería progresivo. El que no produzca se pondrá a cultivar y cosechar, antes que pagar. Estamos analizando el proyecto del impuesto, y estará lista para presentarla en unos 15 días para que el ministro Yván Gil la estudie y pase a manos del Presidente. Igualmente será cobrado por el Seniat, organismo que se tendrá que ajustar para ponerlo en práctica y desarrollar esa competencia. La implementación pudiera ser para este año.

-¿Cuál sería el objetivo de ese impuesto, porque los productores pueden alegar nuevas cargas tributarias en lugar de darles facilidades para cultivar? -No se castigará la producción, sino a quienes no tengan la tierra productiva. Si tu tienes la tierra ociosa disponemos del mecanismo del rescate de tierras, pero también de pecharlo con el impuesto. Y eso permite ampliar la acción del INTI y lograríamos nuestros objetivos de que haya más tierra productiva, porque no se trata de rescatar la tierra sino de que haya más actividad agrícola para la soberanía agroalimentaria. Siempre invitamos a los supuestos dueños y a los ocupantes a que produzcan. Hay gente que tiene tierras y la alquila, eso es tercerización.