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El resurgimiento del mercado de valores

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El resurgimiento del mercado de valores

El Gobierno busca alternativas que le permitan ofrecer más divisas 

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La parálisis de la economía en el primer semestre debido a la escasez de divisas por la caída de las reservas internacionales operativas y la ausencia de mecanismos alternativos que satisfagan la demanda para los importadores, ha obligado al Gabinete Económico a emprender un reacomodo del régimen del control cambiario.

El regreso de un mercado secundario a través de operaciones de compra y venta de bonos se erige como una posibilidad que brindaría más oferentes en la economía. Sin embargo, la propuesta no es otra cosa que resucitar un mercado de valores que se destruyó en mayo de 2010 luego de ser acusado de generar el alza de la inflación.

El 30 de mayo de 2013 el Tribunal Supremo de Justicia admitió la demanda por ilegalidad del artículo 2 de la Ley del Mercado de Valores –interpuesta por la Bolsa de Valores de Caracas y algunas casas de bolsa operativas, entre otras– el cual prohíbe a los operadores autorizados hacer transacciones con títulos de la deuda pública.

La apertura de un mercado secundario es una opción que el Ministerio de Finanzas estudia, informó una fuente. Sin embargo, existe resistencia del ministro de Planificación, Jorge Giordani. Por ello, las medidas que se están tomando se hacen con discreción.

Se trata de contar con un mecanismo alternativo que permita las transacciones a través de títulos valores para las empresas y personas naturales. De allí la idea de realizar nuevas emisiones de bonos denominados y pagaderos en bolívares que puedan transarse en el mercado internacional y provean de divisas al Gobierno. “Esto ayudaría a disminuir la presión sobre el dólar no oficial”.

En septiembre de 2012 Giordani, entonces ministro de Planificación y Finanzas, ordenó la paralización de las notas estructuradas (combo de bonos) que vendían Pdvsa y algunos organismos públicos de manera extraoficial al mercado a través de una red de intermediarios. De esta manera, sólo quedaron la Comisión de Administración de Divisas y el Sistema de Transacciones con Títulos en Moneda Extranjera para proveer de dólares a las empresas.

Adicionalmente, Giordani –con el argumento de que la economía puede funcionar con menos de 50 millardos de dólares al año– redujo el flujo de divisas a través de Cadivi y del Sitme. Esto hizo que la brecha entre el dólar oficial y el paralelo se moviera 167,3% en sólo 9 meses.

El ministro de Finanzas, Nelson Merentes, ha encabezado una serie de mesas de trabajo por sectores para conocer los requerimientos de la economía y así aumentar las liquidaciones, con el fin de atenuar la escasez de bienes. No obstante, una fuente extraoficial señaló que también busca convencer a las altas esferas sobre el error de haber recortado el flujo de divisas con la eliminación del Sitme en febrero.

Si bien el cierre del sistema fue una decisión acordada en el Gabinete Económico, ante lo costoso que resultaba para la nación alimentar el endeudamiento a través de este sistema, también es cierto que el Gobierno reconoció que entregó entre 15 millardos y 20 millardos de dólares de más en 2012, parte de ellos a importaciones ficticias y sobrefacturaciones.

Pero el diseño elaborado por el despacho de Giordani para las subastas del Sistema Complementario de Administración de Divisas no surtió efecto y el Ejecutivo se quedó sin vías alternas para adjudicar divisas. Para este mes se espera una segunda subasta, de acuerdo con lo dicho por Merentes, y que se hará por cadena productiva. El mecanismo permitirá transar bonos con la participación de empresas públicas y privadas y de personas naturales.

Este nuevo capítulo del control de cambio se abre con algunos reveses, pero con nueva administración en Cadivi y un BCV trabajando en conjunto con Finanzas, mientras el Ministerio de Planificación queda más apartado. Al respecto, el economista Alejandro Grisanti sostiene que para Venezuela el control cambiario ha sido “perverso, dañino y empobrecedor para la población”. Añade que el Gobierno lo que debería hacer no es sólo crear un mercado alternativo para flexibilizarlo sino eliminarlo gradualmente. “Pero para eso se necesita restituir la confianza en el país”.

Diferencial

La brecha entre el tipo de cambio oficial y el paralelo es de 407%. La diferencia tan amplia es consecuencia de la radicalización del control cambiario desde 2010 con el cierre del mercado de permuta ordenado por el entonces ministro de Finanzas, Jorge Giordani, así como por el recorte del flujo de dólares.

Sobre el asunto, Grisanti dijo que con el cierre del mercado de permuta –con el argumento de ilícitos cambiarios– se hizo más rígido el control. “Es la causa de que los venezolanos ahora tengan mayor escasez e inflación. El dólar no oficial llegó a niveles inesperados, a pesar de un barril de petróleo a 100 dólares o con exportaciones de 1,75 millones de barriles diarios que le proveen al país una entrada de 53 millardos de dólares anuales. Eso es suficiente para evitar una cotización tan alta como en la que está ahora el dólar negro”.

Hasta 2010, en el mercado de permuta operaban 109 casas de bolsas y sociedades de corretaje y se realizaban operaciones que llegaron a promediar hasta 1 millón de dólares diarios, explicó Alfredo Puerta de Estrategia Financiera LLC. Aseguró que esa vía permitía a las empresas planificar y tomar decisiones para proteger su inversión y rentabilidad, así como tener acceso a los dólares y oportunidades de financiamiento. Su eliminación condujo también a la destrucción del mercado de ahorro para los particulares y de las posibilidades de generar fondos de ahorro. “Además, se dio un incremento de lo que se denomina ‘riesgo de frontera’, pues las empresas no tenían la manera de repatriar capitales ni pagar utilidades y dividendos a sus casas matrices”.


La Bolsa de Valores de Caracas propone un mecanismo para transacción de dólares


El presidente de la Bolsa de Valores de Caracas, Manuel Alonso, dijo que es necesaria otra vía para proveer de divisas al mercado.

—¿Qué pasará si en el juicio se comprueba que el artículo 2 de la Ley del Mercado de Valores es inconstitucional?

—Los intermediarios vuelven a estar en capacidad de operar deuda pública nacional y extranjera, y los ahorristas podrían acceder a otros mercados. Hoy el Gobierno sólo le coloca instrumentos a los bancos. Las personas jurídicas y naturales podrían participar.

—¿Cómo trabajarían los intermediarios? ¿Se necesitarían las casas de bolsa?

—Sí, las casas de bolsa volverían a activarse. Los operadores de valores y las casas de bolsa sólo hacen transacciones de renta fija privada y en el mercado de renta variable (acciones).

—¿Cuál sería el papel de la BVC?

—Tenemos un sistema que permite –junto con la Caja Venezolana de Valores– la materialización de las operaciones y todo lo que es la ejecución y traspaso de los títulos valores. Una de las propuestas es que las transacciones que se hacen a través del sistema –ya sea dentro o fuera del corro– puedan visualizar los topes mínimos y máximos que se producen en las operaciones, así se evade la especulación.

—¿Cómo?

—La bolsa propone evitar que haya operaciones a corto y largo plazo, es decir, los actores del mercado no podrían hacer más operaciones de las que necesita la economía en el día. No se podría vender lo que no se tiene ni comprar lo que no existe.

—¿Y quién determina cuánto necesita la economía?

—Eso lo dice el mercado, pero proponemos que no sólo participen operadores de valores y casas de bolsa, sino también el Banco Central de Venezuela, Pdvsa y los fondos paralelos que posee el Estado. Cuando hay una inyección adecuada y monitoreada se sabe cuánto necesita la economía.

—¿Y la bolsa sería el escenario?

—Nosotros tenemos el sistema que se puede brindar a todos los actores del mundo financiero –incluso a la banca–, operaciones bajo un mismo sistema con los mismos parámetros. Las ganancias de los operadores derivarían de las comisiones y no de las posiciones… Las operaciones se transan en Venezuela en bolívares y aquellas en dólares se hacen a través de las cuentas de la Caja de Valores, que tiene como compensadores internacionales a Euroclear y Clearstream; por tanto, no se afectan las reservas internacionales.

—Pero con la BVC compite la Bolsa Pública de Valores ¿cómo operarían ambas?

—La bolsa pública es otro concepto, no tiene intermediarios. Se asemeja más a una casa de bolsa grande.

—¿Por qué es necesario un mercado secundario?

—Porque hay que darle solución a las necesidades de las empresas pequeñas y de las personas naturales e incluso a las empresas que quieren repatriar capitales. Yo en lo personal mantendría a Cadivi con un dólar preferencial para medicamentos y alimentos, luego un Sicad para las pequeñas empresas y para las personas naturales dejaría fluctuar un cambio libre monitoreado por el BCV.

—¿Cuál fue la enseñanza con el cierre de las casas de bolsa?

—Se comprendió que la especulación no venia de las casas de bolsa.