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La omnipresencia de Eduardo Samán

Eduardo Samán nuevo presidente de Indepabis / Alveiro Bolívar

Eduardo Samán nuevo presidente de Indepabis / Alveiro Bolívar

El ex ministro de Comercio tiene más de cinco meses que dejó el despacho, pero en entes adscritos permanecen funcionarios que formaron parte de su equipo ysiguen su orientación

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A mediados de febrero se dio a conocer la destitución de Eduardo Samán del Ministerio de Comercio, pero en la práctica Samán sigue teniendo presencia por la estructura que montó en varios de los organismos adscritos a ese despacho. Su sucesor, Richard Canán, paulatinamente ha ido removiendo parte de los funcionarios designados por Samán, quien aún conserva ascendiente sobre las personas que formaron parte de su equipo, e influye sobre todo por las reformas, resoluciones y normas controversiales que puso en marcha cuando estuvo al frente de estas instituciones.

La salida de Samán satisfizo y a la vez sorprendió a muchos representantes del sector privado, quienes veían al funcionario como una suerte de verdugo encargado de ejecutar las órdenes procedentes de Miraflores, al punto de que fueron varias las veces en las que el primer mandatario elogió la actuación del funcionario. "Samán sí me entiende", dijo el presidente Hugo Chávez en diciembre de 2009, durante la inauguración de la primera arepera socialista en Parque Central.

Oficialmente nunca se explicó el porqué de la remoción de Samán y la versión que más se difundió fue que se le destituyó por la forma como el ex ministro actuó en la estatización de la cadena de hipermercados Éxito, que por momentos complicó las negociaciones con el principal accionista de esas tiendas, el Grupo Casino de Francia. Los procedimientos ordenados por Samán llegaron a ensombrecer las relaciones comerciales con esa nación europea, que por lo demás es uno de los países industrializados con los cuales el gobierno del presidente Chávez nunca ha tenido un enfrentamiento.

Algunas de las medidas impulsadas por Samán ­por ejemplo la salida de Venezuela de la Comunidad Andina de Naciones- estuvieron totalmente alineadas con las directrices del Gobierno, pero existen otras resoluciones -como las restricciones al otorgamiento de patentes, la revisión de marcas, la fiscalización a empresas y la exclusión del país de instituciones como la Organización Internacional de Estandarización- que crearon problemas, incluso en organismos públicos y empresas del Estado.

"Nosotros somos ultrarradicales, casi somos de la ultraizquierda", llegó a decir Samán a mediados del año pasado cuando se refirió a los planes de reestructuración que su despacho preveía aplicar con el fin de implantar un esquema acorde con el modelo socialista y que no atendiera modelos de países con economías de mercado.

Los cambios se focalizaron en las instituciones en las que Samán tuvo la oportunidad de conocer. Antes de ser ministro, estuvo en el Servicio Autónomo de Propiedad Intelectual, pasó por el Sencamer (el Servicio Autónomo Nacional de Normalización, Calidad, Metrología y Reglamentos Técnicos) y fue presidente del antiguo Instituto de Defensa del Consumidor, conocido por sus siglas Indecu, para convertirlo en Indepabis tras la aprobación de la Ley para la Defensa de las Personas en el Acceso a los Bienes y Servicios.

A Samán se le atribuye haber propiciado buena parte de los enfrentamientos que directa y públicamente tuvo el Gobierno con Empresas Polar, comenzando por las medidas de ocupación preventiva que se adoptaron en varias plantas de este grupo industrial, así como las intervenciones de otras empresas agroalimentarias como Cargill e Iancarina; y de las torrefactoras Café Madrid y Fama de América. Esta última finalmente fue expropiada.

La salida de la CAN Samán estudió farmacia en la Universidad Central de Venezuela. Nunca consiguió trabajo en los laboratorios por su posición de izquierda y su postura contra las patentes de medicamentos. Hasta 1999 estuvo en la Organización Panamericana de Salud.

En 2006 fue artífice de enturbiar las relaciones con Colombia y de impulsar la salida de Venezuela de la CAN, porque fue Samán quien le advirtió al presidente Chávez sobre las pretensiones que tenía el gobierno de Álvaro Úribe de modificar la normativa andina referida a la propiedad intelectual con el fin de adecuarse a las exigencias que imponía Estados Unidos para lograr la firma un tratado bilateral de libre comercio, convenio que hasta el momento no ha entrado en vigencia porque no ha sido ratificado por el Congreso estadounidense.

Más allá de la razón por la cual Venezuela se sale de la CAN y que formalmente se concretará en abril de 2011, Samán siempre se opuso a la membresía del país en la Comunidad Andina, debido a la forma como este organismo adopta decisiones, que automáticamente son incorporadas al marco legal del país, tal como lo consagra la Constitución Bolivariana.

"Las decisiones andinas son legales pero no legítimas porque son tomadas por los delegados de cada país y terminan de afectar a toda la población sin ningún tipo de discusión parlamentaria", dijo Samán en una oportunidad, al cuestionar la forma como funcionaba este mecanismo de integración al cual, además de Colombia, pertenecen Ecuador, Bolivia y Perú.

Samán no avanzó en las negociaciones para suscribir un acuerdo bilateral de libre comercio con Colombia y la reciente ruptura de relaciones con esa nación impide que se avance en ese camino.