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Wills Rangel: Nicolás dijo que tendrá un espacio abierto para los trabajadores

Wills Rangel, presidente de la Central Bolivariana Socialista de Trabajadores de Venezuela / Omar Véliz/El Nacional

Wills Rangel, presidente de la Central Bolivariana Socialista de Trabajadores de Venezuela / Omar Véliz/El Nacional

El máximo representante sindical del oficialismo está orgulloso porque ahora cuentan con “el primer presidente obrerista”. Sin embargo, aclara que eso no implica que no se hagan exigencias como agilizar la discusión de contratos colectivos. “Entre revolucionarios no hay solidaridad automática”, afirma

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Wills Rangel se muestra orgulloso de la llegada de Nicolás Maduro a la Presidencia de la República porque es el “primer presidente obrerista”. Lo llama por su nombre a secas, sin acompañarlo del cargo o de apellidos. A casi un año de aprobada la Ley Orgánica del Trabajo asegura que hay logros. “Esa ley vino para regular algunas situaciones laborales como la restitución de las prestaciones sociales”, afirma.
Ocupa las dos más altas posiciones del sindicalismo venezolano: es presidente de la Federación Unitaria de Trabajadores del Petróleo de Venezuela y de la Central Bolivariana Socialista de Trabajadores de la Ciudad, el Campo y la Pesca.

—¿El fin que tenía la Ley del Trabajo era regresar al régimen de prestaciones sociales vigente hasta 1997 antes que generar empleo?
—Restituir las prestaciones es un fin muy importante porque se trataba de un beneficio que tenía la clase trabajadora que se le había escamoteado. También vino a combatir la tercerización y sobre este tema se ha avanzado, como ha ocurrido en el sector petrolero. Se dio un plazo de tres años y el empresariado privado lo ha venido regularizando y ahora estamos en lo referido a las ocho horas laborables, que es un beneficio importante porque da calidad de vida a la población.
—Pero eso ha generado complicaciones en empresas de procesos continuos.
—Eso no es así. La ley establece una excepción para esos casos y la mayoría de esas empresas se rige por sus contratos colectivos. Yo sí estoy convencido de que hemos avanzado y para el próximo 7 de mayo no deberán existir trabajadores que laboren más de cinco días o más allá de ocho horas diarias.
—Pero hay más de 5 millones de personas que están en el sector informal que laboran por encima de ese tiempo.
—Ese sector tiene sus particularidades y no debemos olvidar que se modificó la Ley del Seguro Social para incluirlo. Además, ahora tenemos a un presidente obrerista como Nicolás. Estoy seguro de que se sentará con el sector informal para conocer sus expectativas. Ya la central bolivariana ha servido de eslabón entre el sector, empresarios y Gobierno.

—¿Qué planteamientos han hecho?
—Se quejan del elevado deducible para la seguridad social y la central está dispuesta a dar el diálogo con el sector y viabilizar con el Estado cómo mejoramos la situación. Nicolás dijo que tendrá un espacio abierto para los trabajadores y escuchará los planteamientos.

—El nivel de desempleo, sin embargo, parece indicar que no se logra crear nuevos puestos de trabajo.
—El asunto del desempleo nos preocupa porque la tasa de desocupación ha estado fluctuado entre 7% y ha estado por encima de 9%, pero para eso tenemos la Misión Saber y Trabajo. Se está avanzando en ella para que las actividades que se desarrollan sean sustentables en el tiempo. Ahora también hay nuevas relaciones de trabajo que quizás no se han valorado al momento de medir el desempleo como el caso de las empresas recuperadas, porque hay una ambigüedad de relación entre propietarios y trabajadores. Eso debe definirse.

—Muchas empresas que fueron asumidas por el Estado incumplen compromisos laborales por las pérdidas que registran y dependen del dinero que transfiera el Ejecutivo.
—Es posible que sea así, pero eso es algo que se puede revisar. Es la hora de que nosotros como central nos sentemos con los trabajadores, veamos sus expectativas, la realidad de la productividad de esas empresas y aclararles que la razón de ser de esas compañías es la gestión social compartida con el Estado. Por eso, ratifico que nada mejor que tener a un presidente obrerista como Nicolás.

—¿En la central están satisfechos con el aumento del salario mínimo que anunció Maduro durante la campaña electoral?
—Quiero corregirte porque ese anuncio no se hizo en el marco de la campaña electoral, ha sido una constante del Estado venezolano y eso lo vimos siempre con el presidente Hugo Chávez, que anunciaba un aumento del salario mínimo en el mes de abril para que se hiciera efectivo el 1° de mayo.

—Los presidentes anteriores a Chávez también lo hacían.
—Pero no constantemente, no estaba indicado en la Constitución y eran anuncios más pomposos pero con menos incremento.

—¿Pero están satisfechos con el anuncio?
—Obviamente porque el incremento estará entre 38% y 45%. También hay un aumento del salario social si vemos el subsidio de 45% que tienen los alimentos en Mercal.

—Pero Venezuela ya no tiene el mejor salario mínimo de América Latina como ha afirmado el Gobierno en anteriores oportunidades
—Sí lo vamos a seguir teniendo.

—¿Cón una devaluación del bolívar de 46,5%?
—Se está restituyendo con los incrementos.

—Lo que está haciendo el Gobierno es compensar parcialmente.
—Está bien. El aumento lo está compensando pero tenemos todo un salario social con los beneficios que reciben los trabajadores en salud, vivienda y alimentación.

—La inflación sigue, está en aumento y la situación económica no está bien.
—Claro que la economía está bien. Se está estabilizando porque se trata de una política continua que está en desarrollo.

—¿Estabilizando? ¿Con la política económica que lleva adelante el ministro Jorge Giordani?
—Sí. Con el ministro Giordani porque él está al frente del equipo económico que tenemos y no recibe líneas de sectores foráneos.

—¿Ahora sí es un clamor de la central pedir al Gobierno que agilice la aprobación de los contratos colectivos vencidos?
—Por supuesto, pero primero debemos abogar por la unidad porque hay sectores donde hay 12 y hasta 15 sindicatos.

—¿Cómo ocurrió en el sector petrolero?
—Exactamente y eso está pasando ahorita en el sector de la salud.

—¿Primero se unifican y después se discute el contrato?
—Se puede hacer en paralelo.

—¿Cuántas convenciones colectivas del sector público están vencidas?
–—No lo sé. Sí te puedo decir que en revolución es cuando más hemos discutido contratos en áreas emblemáticas como petróleo, salud y educación, pero estamos pendientes en las empresas básicas y el sector eléctrico.

—¿Esos contratos son muy costosos?
——El Gobierno ha planteado que se debe ir al hueso de esos casos. Por ejemplo, ver si es verdad que el contrato del sector eléctrico es inviable.

—¿Es inviable?
—Eso es lo que dice el ministro Héctor Navarro y el presidente de Corpoelec, Argenis Chávez. Allí tenemos una dirigencia de avanzada para ver cuál es la inviabilidad.

—¿Cuál es el contrato que lleva más tiempo vencido?
—El que abarca a todo el sector público.

—¿Hace cuánto tiempo se venció?
—Seis años.

—¿Fijarán un lapso para discutirlo?
—No vamos a ponernos una camisa de fuerza, pero sí queremos que sea lo más inmediato posible.

—¿El hecho de que Nicolás Maduro haya sido dirigente sindical implica que la central tendrá una solidaridad automática con él?
—Nicolás fue el legado del comandante Chávez y para el sector de los trabajadores es un orgullo tener un presidente obrerista. Siempre dijimos que queríamos ser Gobierno, llegó la hora y lo ha legitimado el pueblo.

—¿Pero tendrán solidaridad automática con Maduro?
—Entre revolucionarios no hay solidaridad automática, lo que hay es solidaridad de conciencia y siempre buscamos el debate.

Falta tiempo para consolidar la central bolivariana

La Central Bolivariana Socialista de Trabajadores de la Ciudad, el Campo y la Pesca se creó con la intención de desplazar a la Confederación de Trabajadores de Venezuela y ha aprovechado la casi inexistencia de la CTV en la opinión pública, pero Wills Rangel reconoce que está pendiente agilizar la expansión de la central y definir la escogencia mediante votaciones de su directiva.

“Han ocurrido una serie de hechos que nos ha impedido consolidar la central. Por ejemplo, ahora tenemos que movilizarnos porque la derecha no quiere reconocer el triunfo de Nicolás Maduro. Es importante que atendamos eso pero al mismo tiempo no quita tiempo para atender los asuntos propios de la central”, dice Rangel.

Por el hecho de los vínculos que tiene la organización con el chavismo, admite que se debe hacer una autocrítica por los resultados obtenidos en las elecciones presidenciales del 14 de abril.

Wills Rangel

Presidente de la Federación Unitaria de Trabajadores del Petróleo, del Gas, sus Similares y Derivados de Venezuela desde 2009 y de la Central Bolivariana Socialista de Trabajadores de la Ciudad, el Campo y la Pesca desde 2011. Es representante laboral en Petróleos de Venezuela y miembro de la junta directiva de la corporación.
Es un dirigente sindical vinculado con el sector petrolero por más de 20 años en las actividades de exploración y producción que Pdvsa lleva adelante en el estado Barinas.
Forma parte del movimiento Vanguardia Obrero Socialista.