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Venezuela percibe $ 5 millardos menos por caída de la minería

Minería en Venezuela

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Minerven atraviesa una de las crisis más severas, afirmó el ex director laboral Jesús Guerra

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Oro, bauxita, hierro, níquel y arena son los minerales que forman parte de las grandes reservas que posee Venezuela en Guayana. Todo un arsenal estratégico del que salieron fortunas para el Estado y el sector privado, pero que hoy ­bajo completo control del Gobierno­ ha dejado de ser explotado, lo cual ha reducido el presupuesto de la nación en cerca de 5 millardos de dólares. La cifra fue reportada por el BCV, dijo el economista Ramiro Molina.

El informe del PIB del primer trimestre de 2013 mostró una caída de 25,3%, la más alta en los últimos 14 años, sólo superada en el primer trimestre de 2003 durante el paro petrolero.

"Esto fue una tormenta perfecta para todo el sector. La bauxita, el hierro y el oro bajaron su producción y era previsible porque en el reporte del Ministerio de Petróleo y Minería de 2012 se observó una baja en el segundo semestre por los problemas laborales, administrativos y de coordinación".

La disminución en la explotación de la materia prima también está relacionada con la falta de demanda de las empresas que las manufacturan, dijo Ramiro Molina. Ferrominera se encarga de sacar el hierro que emplea la Siderúrgica del Orinoco, pero la producción ha descendido en más de 30% si se compara con las cifras que registraba cuando aún era privada. "Quiere decir que el hierro de Ferrominera no se está utilizando y como sus patios de almacenamiento son pequeños, simplemente no se explota", agregó.

Igual situación se presenta en el caso del aluminio, pues Alcasa y Venalum reportan desde el año pasado fuertes caídas. Cifras oficiales indican que sólo está funcionando a un tercio de su capacidad, por tanto la explotación de la bauxita en Los Pijiguos también se ha visto afectada.

Jorge Roig, vicepresidente de Fedecámaras y presidente de la Asociación de Industriales Metalúrgicos y de Minería de Venezuela, señaló que en el caso de la bauxita también hay que tomar en cuenta que Bauxilum ha tenido problemas con las correas que transportan el mineral y existe un factor estacional que incide en el traslado: no puede movilizarse a través del río en épocas de sequía. Además, el principal cliente de Ferrominera es Sidor, cuyos retrasos hicieron que la procesadora de bauxita no pudiera cumplir sus compromisos laborales, lo que paralizó las operaciones.

Sólo promesas En agosto de 2011 el ministro de Petróleo y Minería, Rafael Ramírez, anunció la creación del Arco Minero y aseguró que su nivel de producción estaría a la altura de la faja petrolífera del Orinoco. Este fue el capítulo posterior a la nacionalización del oro que se llevó a cabo a finales de 2011 y que entre otras particularidades rescindió la concesión a la empresa Rusoro e ilegalizó la explotación del metal por pequeños mineros.

El único resultado obtenido hasta ahora es un récord de caída en la actividad y un total desorden en la aplicación de las políticas públicas que deberían dirigir la explotación del oro, según el diputado de la Asamblea Nacional por el estado Bolívar, Amérigo De Grazia.

"Lo que llaman nacionalización del oro fue la criminalización de la actividad aurífera, de los obreros, orfebres, mineros, carboneros y joyeros. Todo fue condenado a la clandestinidad a través de la persecución", aseguró.

Roig afirmó: "La minería es una inversión de alto riesgo porque hay que explorar y extraer sin que haya seguridad de que se encuentre oro".

Recordó que en Venezuela nunca se han llevado a cabo proyectos serios que garanticen que el país pueda percibir importantes recursos de la actividad.

Históricamente empresas como Placer Dome, Cristalex o Rusoro, que recibían concesiones del Estado venezolano, lo que hacían era cotizar en la Bolsa de Vancouver sus acciones tomando como respaldo las reservas de oro en el subsuelo que calculaban, indicó.

Sin embargo, nunca hicieron inversiones en las minas. Ahora la empresa china Citic tiene la concesión, pero se desconoce si la explotación de las minas ha comenzado.

Plan estructurado La caída sostenida de la producción aurífera es deliberada para un sector de los trabajadores y dirigentes de CVG Minerven. Creen que se trata de un plan "bien estructurado" para quebrar la columna vertebral de la industria.

El plan, según el Frente Socialista Antiimperialista del Sur del estado Bolívar, está orquestado por las compañías transnacionales y sectores del Gobierno que consideran "contrarrevolucionarios".

Los trabajadores del frente publicaron en marzo pasado un comunicado en el que aseveran que la intención de las transnacionales "ha sido echarle el guante a los yacimientos asentados en el territorio guayanés".

Hace unos meses describían el estado de la industria como "trágico". Una vez elegido Nicolás Maduro como presidente de la República la situación no ha cambiado. "La gerencia ministerial actual y la empresarial parecieran llevar la industria a su total desaparición. No hay voluntad de producir, de mejorar los procesos y menos aún de implementar proyectos y planes de desarrollo".

El ex director laboral Jesús Guerra afirmó que Minerven atraviesa una de las crisis más severas: "Los niveles de producción están por el subsuelo, la corruptela está a la orden del día y se ha desarrollado una actitud indolente, irrespeto y falta de pertenencia fomentada por la gerencia".

Minas tomadas La mina Brisas del Cuyuní, recuperada por Minerven, estaba equipada con amplias oficinas, centenares de habitaciones para los trabajadores, camas, aires acondicionados, vehículos y comedor.

"Este resguardo sólo funcionó hasta la llegada del presidente Franqui Patines, que retiró la vigilancia para dar acceso al caos y la anarquía. Todo el campamento sucumbió junto con sus bienes", denunciaron trabajadores.

En el caso del Bloque B, Simón Bolívar y La Camorra, administrado por la empresa de capital mixto Venrus hasta hace poco, con el decreto de nacionalización del oro devino en la salida de Rusoro.

La instalación tenía una moderna planta de trituración en el Bloque B de El Callao para el procesamiento del mineral primario. Según Guerra, estaba en "perfecto estado". "Esta planta de trituración fue abandonada en pleno decreto de nacionalización del oro y en el período de transición a la empresa Minerven, sin que la entonces presidente de Venrus, Laura Paredes, hiciera nada para evitar el desmantelamiento", señaló. Los trabajadores no se explican por qué la Guardia Nacional no actuó pese a que es de su competencia el resguardo de la industria.

"Las competencias de otras autoridades locales y nacionales también brillaron por su ausencia, el resultado fue el daño al patrimonio público nacional, robos de equipo del Estado que deben ser recuperados", dijo.

El secretario general del sindicato que opera en la mina Simón Bolívar, Pedro Ares, avala la tesis de la desidia. Cuando el Estado tomó la planta mandaron a un gerente con quien se reunieron y les prometió la recuperación. Aseguró que no hay ningún plan. "Exigen la explotación de 80 kilos de oro, pero no tenemos con qué sacarlo, no tenemos nada (...) No sé en verdad qué es lo que quiere el Estado, le hemos planteado toda esa negociación y ellos dicen que no hay plata".

El secretario general del sindicato de la antigua Venrus, Exaviel Alexander, responsabiliza al viceministro de Minas, Pavel Rodríguez. "Brilla por su ausencia, desde hace un año no lo vemos". Insistió en que quienes están administrando la industria están "saboteando" el decreto de nacionalización al no invertir los recursos aprobados por Pdvsa.

Advierten sobre planes fracasados
Amérigo De Grazia, diputado de la Asamblea Nacional por el estado Bolívar, recuerda que en 14 años todos los planes del Gobierno para la minería han fracasado. Empezó con la reconversión minera que culminó con 8 mineros masacrados por las Fuerzas Armadas. Luego se lanzó la Misión Piar en 2003 ideada para incorporar activamente a los pequeños mineros al desarrollo nacional y que terminó con la detención del alcalde del municipio Sifontes, Carlos Chancellor, y el ex coordinador de la Misión Piar y líder minero de Las Claritas William Saud, enemigos políticos del gobernador del Bolívar, Francisco Rangel Gómez.

En 2010 fue anunciado el Plan Caura para combatir la minería ilegal que desalojó, según cifras oficiales, a más de 10.000 mineros. Este año indígenas del Alto Paragua tomaron el cuartel del Plan Caura y detuvieron a los oficiales de la operación.